Jurídico 


“Objection your honor”: Los juicios en España no son como en las películas

¡Qué decepción! En España los juicios no son como en las películas. Creo que muchos de nosotros -abogados- encontramos gran inspiración y fuente de admiración en aquellos interrogatorios y discursos de los abogados que veíamos en las películas y series americanas. Aquellas maneras tan astutas de conducir a testigos hasta que acababan confesando la verdad, formas de manipular al jurado con absoluto dominio del arte de la persuasión, seguridad en el habla al público y habilidades de investigación tan sorprendentes que en cualquier momento daban la vuelta al curso del proceso.

 Fragmento película “Algunos hombres buenos”

Poco tardé en darme cuenta que en España no ocurriría lo mismo. El sistema procesal civil español y americano son diferentes. Sin hacer de este artículo lo que podría ser un tratado de derecho comparado, resumo a continuación las 3 diferencias fundamentales de ambos sistemas: el rol del juez y el abogado, el sistema de pruebas en vistas orales y el derecho a juicio por jurado.

  1. El rol del juez y el abogado

En EE.UU. el rol del juez es pasivo mientras que en España tiene un rol más activo. Como si se tratará de una balanza, lo contrario ocurre con el papel del abogado, que en EE.UU. es tan activo como decisivo para el proceso, mientras que en España la abogacía no es siempre valorada por la judicatura.

El juez en el proceso americano únicamente se limita a moderar el acto, escucha los argumentos de los letrados y da la razón a uno u otro. El acto del juicio no está pensado para buscar la verdad. La pregunta que cabría hacerse es la siguiente: ¿es la Justicia en función de la Verdad? Con esta idea -un tanto más filosófica sobre verdad para hacer Justiciaen nuestro país el juez tiene un papel más activo, donde se le permite interrogar, solicitar pruebas, etc. (aunque en la práctica denoten mayor pasividad).

En España, el rol de la abogacía varía según la jurisdicción. Por ejemplo, en la jurisdicción penal su función puede considerarse por la judicatura como accesoria y meramente garantista de los derechos del ciudadano debido a la figura del Ministerio Fiscal. Sin embargo, en la jurisdicción civil el papel del abogado es mucho más activo, debiendo ser éste quien proponga y presente las pruebas y los alegatos que su a derecho convenga y el juez será quien defina los hechos y los fundamentos que darán lugar a su decisión en sentencia.

Aunque envidio la relevancia que se le otorga al abogado en el sistema americano, lo cierto es que para el ciudadano americano el sistema supone un alto riesgo, ganarlo todo o perderlo todo. Ello explica las cifras de un sistema donde tan solo “un pequeño porcentaje de los casos registrados son verdaderamente juzgados en las Cortes americanas – estatales o federales. Algunos casos son simplemente retirados sin ningún intento de procesamiento; otros son inadmitidos tras la solicitud de moción presentada por el demandado o llevado a juicio rápido; una parte importante de los pleitos son resueltos mediante acuerdos extrajudiciales; y, el restante, aproximadamente un 10%, van a juicio”. Sin embargo, esta práctica contagia de agilidad al sistema, existiendo un compromiso del Ministerio Público y judicatura para acelerar los procesos.

En EE.UU., el caso Urdangarín no habría durado tanto como en España, sin duda habría sido más rápido. Sin embargo, ello no significa que la sentencia en EE.UU sea más justa. En España, la justicia es más sustantiva, participa de una tradición según la cual hay que mirarlo todo con lupa hasta llegar a la solución más justa.

  1. El jurado

La séptima (7) enmienda de la Constitución americana garantiza el derecho a juicio por jurado para las reclamaciones civiles superiores a 20$, ya sean de naturaleza contractual o extracontractual. El jurado en Estados Unidos desempeña una función civil primordial, que es el derecho de los ciudadanos a que sus conflictos legales sean resueltos por sus pares o iguales.

La tarea del jurado en los juicios civiles es la de decidir los fundamentos de hecho, entre otras cuestiones importantes como a quién creer en casos de testimonios contradictorios, y determinar cuantías indemnizatorias. El juez únicamente ordena la legalidad de juicio y el veredicto, pero no decide su contenido.

En España, el juicio por jurado está reservado a la jurisdicción penal, sin posibilidades en el procedimiento civil. En nuestro país, tanto las valoración sobre los hechos como la cuantía indemnizable son determinadas por el juez en función a las pruebas presentadas.

  1. La Prueba

Esta parte te ayudará a entender mucho de lo que en realidad sucede en las películas, Las “Rules of Evidence” americanas son una parte destacada y autónoma de las leyes procesales civiles. En el sistema americano, al tener el abogado un papel tan activo, el juez espera que sea aquel quien promueva la objeción (homologo a la figura de la protesta en nuestras leyes). La objeción se resuelve inmediatamente declarando su admisión (sustained) o su desestimación (overruled).

Existen numerosas reglas de prueba, pero me limitaré a destacar aquellas que por su diferencia a la práctica española o su utilización resulten relevantes: (1) Collateral Mater, permite oponerse a los intentos del abogado contrario de desviar la atención del proceso a cuestiones colaterales o triviales; (2) Routine Practice Improper, permite oponerse a la incorporación de pruebas obtenidas sin garantías a los derechos fundamentales; (3) Harrasment, declaraciones obtenidas mediante acoso al testigo, (4) Hypothetical question improper, oponerse a formular preguntas basadas en hipótesis; (5) Lack of relevancy, oponerse a preguntas irrelevantes o inmateriales; (6) Judicial questioning improper -impensable en nuestro país- permite que la parte que se sienta afectada en sus derechos por las consecuencias que pueda tener una respuesta, pida permiso para acercarse al estrado; (7) Narrative, oponerse a preguntas vagas o poco claras.

Existen mucho más tipos de objeciones como son Repetitive, Speculative, Multiple Questions, Question and Answer, Tainted. Misleading, Lay Witness, etcétera.

Este tipo de objeciones en España son impensables. La actitud del juez español es la de interrumpir, impedir y mostrarse fastidiado si el abogado hace injerencias constantes en el procedimiento.

Espero que este breve e imperfecto repaso sobre materia tan trascendental en la práctica procesal puede estimular a los que se sientan interesados para ahondar más y mejor en la misma, cosa que fervientemente recomiendo.

Via| Libro “Fundamentals of American Law”, Oxford, Alan B. Morrison Artículo Protestas Procesales en Juicio, publicado en la revista OTROSÍ, número 82-2007, autor Gustavo López Muñoz y Larraz

Imagen| Fotograma “Algunos hombres buenos”

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