Jurídico 


Nuevas ayudas a emprendedores

No, no voy a hablar de Cataluña, ni del art. 155 de la Constitución, ni del “exilio” belga de Puigdemont…. Pasan otras cosas hoy en España que merecen la pena conocer más allá del procés. Acontecimientos de gran importancia para nuestra economía y para nuestro mercado laboral que contribuyen a la mejora de las expectativas de un sector que indudablemente necesita de apoyos y estímulos.
Ha sido publicada recientemente la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo. Como la exposición de motivos de esta Ley reconoce, el trabajo autónomo tiene en España un destacado protagonismo al servicio de la generación de riqueza y de la actividad productiva y posee un importante peso específico en el mercado de trabajo ya que es un motor importante en la generación de empleo.

El trabajador autónomo es la persona física que realiza de forma habitual, personal y directa, una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción a contrato de trabajo, y aunque eventualmente utilice el servicio remunerado de otras personas.

A pesar de las medidas de apoyo al sector de los “autónomos”, estas resultaban excesivamente tibias para mejorar las posibilidades de supervivencia de la actividad emprendedora y su fortalecimiento. Los riesgos que a diario asumen los trabajadores autónomos, sin más respaldo y apoyo que su propia iniciativa y esfuerzo merecían nuevos estímulos.

Y aunque ciertas expectativas que se habían creado,se han visto en cierto modo frustradas – se esperaba más de esta norma – cualquier mejora que permitan no ya la supervivencia sino el paulatino fortalecimiento de este colectivo será siempre bien recibida.

Son ocho los títulos de esta Ley que recogen medidas y modificaciones en diversas áreas de relevancia para su trabajo: en materia de Seguridad social, se recogen novedades tendentes a facilitar la cotización a la Seguridad Social y a reducir las cargas administrativas de los trabajadores autónomos y establece la ampliación de la cuota reducida de 50 euros -la denominada «tarifa plana»- para los nuevos autónomos hasta los doce meses, en lugar de los seis actuales; se desarrolla medidas para favorecer la conciliación entre la vida laboral y familiar de los trabajadores autónomos (así durante los períodos de descanso por maternidad, paternidad, adopción, guarda con fines de adopción, acogimiento, riesgo durante el embarazo o riesgo durante la lactancia natural, siempre que este periodo tenga una duración de al menos un mes, le será de aplicación una bonificación del 100 por cien de la cuota de autónomos); mejoras en los derechos colectivos del trabajador autónomo ; para mejorar la formación profesional para el empleo de los trabajadores autónomos, etc..

Y en el ámbito del Impuesto sobre la renta de las personas físicas las principales modificaciones van dirigidas a clarificar la deducibilidad de los gastos en los que incurren los autónomos en el ejercicio de su actividad.

Vamos a centrarnos en estas:

En primer lugar es muy común que el trabajador autónomo desarrolle – y no solo cuando es una persona que realiza el llamado ” teletrabajo “– su actividad en su propio hogar, destinando determinadas estancias del mismo como despacho u oficina. En estos casos de vivienda parcialmente afecta, se ha previsto la deducibilidad de los gastos de suministros de dicha vivienda por la actividad económica allí desarrollada. También se ha previsto la deducibilidad de los gastos de manutención incurridos en el desarrollo de la actividad siempre que dicha actividad esté en régimen de estimación directa en el IRPF.
Por tanto, con efectos desde el 1 de enero de 2018, se ha dispuesto para los Contribuyentes que afecten parcialmente su vivienda habitual al desarrollo de la actividad económica, que serán deducibles los gastos de suministros de dicha vivienda entendiéndose por tales agua, gas, electricidad, telefonía e Internet. Tales gastos serán deducibles en el porcentaje que resulte de aplicar el 30 por ciento a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior. El procedimiento para calcular el importe deducible de estos gastos se muestra a través del siguiente ejemplo:
La vivienda habitual de un contribuyente tiene 100 m². El contribuyente afecta a la actividad económica que desarrolla 40 m². Los gastos anuales por suministros ascienden a 5.000 euros.
Proporción de la vivienda habitual afecta: 40 m² / 100 m² = 40%
Porcentaje de deducción = 30% x 40% = 12%
Gastos deducibles: 5.000 € x 12% = 600 €
En cuanto a los Gastos de manutención del propio contribuyente incurridos en el desarrollo de la actividad económica, estos podrán deducir para la determinación del rendimiento neto de la actividad económica en estimación directa los gastos de manutención siempre que cumplan los siguientes requisitos:
• Ser gastos del propio contribuyente.
• Realizarse en el desarrollo de la actividad económica.
• Producirse en establecimientos de restauración y hostelería.
• Deberán abonarse utilizando cualquier medio electrónico de pago ( es decir, se descartan los pagos en efectuvo).
Estos gastos tendrán como límite máximo los importes establecidos reglamentariamente para las dietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores que se contienen en el artículo 9.A.3.a) del Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

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