Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Nuestras imágenes favoritas de la Navidad (I)

Desde la sección de Patrimonio en QuéAprendemosHoy queremos felicitar las fiestas navideñas a nuestros lectores en un año que ha sido especialmente memorable para nosotros. Gracias a todos los que nos seguís hemos pasado de ser una subsección de Cultura a merecer, por derecho propio, el título de sección. Por eso hemos decidido regalaros lo que mejor se nos da hacer: una felicitación cargada de patrimonio. Distintos redactores han escogido su obra navideña favorita y nos hablan de ella. ¡Felices fiestas a todos!

 

Mystical NativitySandro Botticelli, c.1500‘Natividad mística’ de Botticelli. Juan Antonio Herrero Íñiguez.

Su autor, Sandro Botticelli, uno de los grandes nombres del quattrocento italiano, la creó en 1500. Esta obra siempre me ha llamado especialmente la atención, ya que por un lado se aleja de la temática mitológica de sus obras más famosas, y por otro,  también rechaza los convencionalismos de la tradición iconográfica de la natividad.

En este caso, el artista nos coloca en el momento del nacimiento de Jesús y la adoración de los pastores, pero siempre desde una perspectiva muy personal. Y es que la obra, difícil de descifrar, parece más bien inspirada en las profecías del Apocalipsis, como puede verse en el coro de doce ángeles que danzan en la parte superior. Esto ha sido interpretado por algunos historiadores como una lectura del momento histórico convulso que estaba viviendo Florencia con el cambio de siglo: la muerte del rey de Francia Carlos VIII, la expulsión de Piero de Médicis de la señoría de la ciudad, la toma del poder por el partido de Girolamo Savonarola y la caída del mismo por las presiones políticas y religiosas del Papa Alejandro VI. Aunque no existen documentos testimoniales, se cree que esta visión de la nNtividad está influida por los sermones y escritos que Savonarola dirigió contra la Florencia de los Médici y su “decadencia moral”, algo que podría notarse en los ángeles que bailan y se besan en la parte inferior del cuadro.

Se trata de una obra muy particular, en la que Botticelli abandona parte de los planteamientos humanísticos renacentistas como la perspectiva o el realismo. Sin embargo, toda la enigmática en torno nos ayuda también a conocer o al menos plantearnos cuáles fueron los discursos políticos y sociales que influenciaron a este genio italiano.

 

"Adoración de los Reyes Magos". Diego Velázquez, 1619.

“Adoración de los Reyes Magos”. Diego Velázquez, 1619.

‘La adoración de los Reyes Magos’ de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Mayte Fernández Crespo

Este cuadro, pintado en 1619, fue probablemente realizado para el Noviciado de San Luis de los Jesuitas de Sevilla. Pertenece a la etapa sevillana de Diego Velázquez; fechada en la roca a los pies de la Virgen (a la manera de Ribera). Es una obra de estilo tenebrista, gran parte del escenario está oscuro y sólo se ilumina la zona a destacar. De manera realista, con calidad táctil de objetos y texturas y composición en forma de aspa, muestra retratos de su familia, identificándose al pintor o, posiblemente, a su hermano Juan, como Gaspar, a Melchor (el más anciano) con su suegro Francisco Pacheco, a la Virgen con su mujer Juana Pacheco (hija de su maestro), al Niño, con su hija mayor recién nacida, Francisca, y Baltasar, con un esclavo del pintor llamado Juan de Pareja. En la escena, destaca el delicado y real rostro de la Virgen y el delicioso e infantil Niño Jesús; retratos magníficos de calidad humana y gran precisión que aproximan el acontecimiento sagrado al espectador.

Con esta hermosa escena, del excepcional pintor Velázquez, quiero desearos una Feliz Navidad y lo mejor para el Año Nuevo. Porque, no importa si nos conocemos o somos auténticos desconocidos, si estamos lejos o cerca, lo importante es compartir nuestra felicidad, ilusión y alegría.

 

natividad‘Natividad’, retablo de de Bad Wildungen, Konrad van Soest. Alegra García García.

Lo más curioso de esta obra, realizada en 1403, es que José aparece agachado frente a una sartén, soplando para avivar el fuego. La mayoría de nosotros asociamos las palabras “Portal de Belén” a una representación que incluye a san José, la Virgen, el Niño Jesús, el buey, la mula y, a veces, un ángel. Todos estos personajes aparecen colocados en torno al Niño, que se convierte en el centro de atención de la imagen. Sin embargo, a lo largo de la Historia del Arte esta manera de representar el Misterio ha ido cambiando. Por ejemplo, durante la Edad Media, especialmente en Centroeuropa, es frecuente ver a san José desempeñando tareas más propias de un padre de familia moderno que de un hombre de mediana edad del siglo I: se trata de quehaceres cotidianos como cocinar, lavar la ropa o encender el fuego.

Aunque para nosotros puedan parecer acciones normales, en la época tenían connotaciones burlescas y contrastaban con la solemnidad de la escena y la seriedad de otros personajes; son prueba de la escasa consideración en que se tenía a san José, cuya figura comenzará a ser valorada a partir del siglo XVI. Según algunos autores, esta imagen grotesca de san José procedería del teatro y la devoción popular.

 

murillo‘Adoración de los pastores’, de Bartolomé Esteban Murillo. Elena García Saldaña

En una época del año en la que se dispara el consumismo esta imagen me devuelve los pies a la tierra y me hace reflexionar sobre el origen de lo que festejamos en Navidad. El pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo refuerza esta idea mediante la utilización de la luz, que surge del niño recién nacido, como punto principal de la escena, y que ilumina al resto de los personajes dejando en penumbra el fondo. El realismo, que vemos en los gestos, los tipos humanos y las texturas, y el claroscuro, influidos por las obras de Pedro de Ribera y Caravaggio, dominan completamente la escena.

Con esta imagen que representa la verdadera esencia de lo que celebramos estos días, os deseo, a todos los compañeros y lectores de Qué Aprendemos Hoy, una muy feliz Navidad y todo lo mejor para el nuevo año que comienza. ¡Feliz 2015!

 

nativi_‘Natividad de Dijon’, de Robert Campin. Irene Palanar Raboso.

Realizada en torno a 1420, es una de las obras más conocidas del Maestro Robert Campin, un ejemplo de su genialidad a la hora de representar los detalles y el claroscuro que veremos en artistas posteriores, como en los hermanos Van Eyck y, en su discípulo, Van der Weyden. Muestra tres escenas diferentes de diversas fuentes en la misma tabla: La Natividad siguiendo las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia, la Adoración de los pastores según el Evangelio de San Lucas y la leyenda de las parteras según el Pseudo Mateo. La escena está ambientada en un establo  muy rudimentario en cuya entrada se encuentra la Sagrada Familia adorando al Niño, rodeado a su vez de los pastores, parteras y de un coro angélico que portan mensajes de gloria en sus filacterias.

Pero la gran aportación de la obra es la presencia de un paisaje que se abre tras la escena principal, el autor utiliza la línea serpenteante del camino para proyectar nuestra mirada hacia el fondo de manera sutil,  un paisaje perfectamente hilado y vivido que demuestra un alarde técnico al presentar con detallismo los elementos naturales en época invernal, casas, caminos, castillos,… revela la realidad del momento y una ventana para observar al mundo flamenco del siglo XV.

 

A todos nuestros lectores, hoy más que nunca… ¡Feliz Navidad!

 

Imagen| Natividad mística, Adoración de los Reyes Magos, NatividadAdoración de los pastores, Natividad de Dijon

RELACIONADOS