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Normativa y medios para evitar la entrada ilegal en el Espacio Schengen

Ministro y Responsable de Asuntos de Interior

Ministro y Responsable de Asuntos de Interior

En las últimas semanas presenciamos un cuestionamiento de la acción del Ministerio del Interior en su calidad de departamento responsable del control de las fronteras españolas en África por parte de algunos parlamentarios y además por parte de la responsable de Asuntos de Interior de la Comisión Europea. No obstante, siguen llegando oleadas de inmigrantes a éstos lugares y la situación ha sido calificada como “de emergencia” por diversas autoridades, tanto locales como nacionales. El breve formato de éste artículo no nos permite valorar las circunstancias concretas del objeto de esta polémica, ni mucho menos el drama humanitario que empuja a éste sector de la masa migratoria a intentar efectuar su entrada ilegalmente en el territorio de la Unión.

Para comenzar, merece la pena señalar que estas fronteras terrestres son las únicas que la Unión Europea mantiene en el continente africano, y que con arreglo al Derecho de la Unión Europea recae en España la labor de vigilar y proteger sus fronteras exteriores.

El régimen jurídico de las fronteras de la Unión Europea queda fundamentalmente recogido en el Código de Fronteras Schengen, que con carácter de Reglamento tiene por tanto eficacia directa en todo el ámbito territorial de la Unión.

Con arreglo a esta normativa, todo nacional de terceros estados debe cruzar los límites territoriales externos desde puestos fronterizos específicamente dispuestos, y portando la documentación requerida. Cuando no se cumplen estos requisitos, la entrada es ilegal y debe ser por tanto rechazada por las autoridades del Estado Miembro responsable.

Se establece expresamente en el articulado que “La vigilancia (de fronteras) se efectuará de tal manera que impida que las personas se sustraigan a las inspecciones en los pasos fronterizos y las disuada de hacerlo.

Una vez dentro de la Unión Europea, si la situación del extranjero es regular, es beneficiario del derecho a la libertad de circulación entre estados miembros, de igual modo que cualquier otro ciudadano europeo, a excepción de una comprobación mínima, que tiene lugar en las fronteras interiores a efectos de verificación de la identidad y estatus migratorio.

Dado que la significación de las fronteras interiores ha desaparecido prácticamente a éstos efectos, resulta cuanto menos paradójico que la responsabilidad de vigilancia y control corresponda en exclusiva al estado miembro titular de aquellas fronteras, y la labor de la UE se reduzca a la creación y sostenimiento de una agencia de cooperación fronteriza , cuyas competencia se reducen a funciones de coordinación y asistencia técnica y operativa, prestada de manera puntual cuando las circunstancias lo ameritan.

La realidad es que los inmigrantes que intentan su entrada simultánea a estas fronteras españolas en África ya se cuentan en cientos, y los miembros operativos de guardia fronteriza en pocas decenas; lo que nos lleva a pensar que quizás la UE debería revisar sus políticas para hacer recaer en sí misma mayor vinculación y responsabilidad en el ejercicio de estas funciones, para así dotar de más medios en el terreno si es que se desea un cumplimiento efectivo de la normativa sacando a éstas fronteras del abandono institucional europeo.

Vía| Reglamento (CE) n o  562/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de marzo de 2006 , por el que se establece un Código comunitario de normas para el cruce de personas por las fronteras (Código de fronteras Schengen)

Más información| QAH, Web Oficial de la Unión Europea

Imagen| Ministro y Responsable de Asuntos de Interior

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