Patrimonio 


Noheda: una villa romana en la Cuenca contemporánea

A tan sólo 17 kilómetros de Cuenca y muy próximo a la localidad de Noheda que se circunscribe en el paraje que enmarca la pedanía de Villar de Domingo García, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de nuestro país: la villae romana de Noheda, enclave de gran relevancia, que ha suscitado gran expectación entre los especialistas, y que viene a conformarse, como uno de los mejores ejemplos de este tipo de arquitectura de recreo, no sólo de la Hispania romana, sino de toda la Roma Imperial.

Yacimiento de Noheda

Vista aerea

El descubrimiento del yacimiento, al igual que ha ocurrido en otras ocasiones con tesoros artísticos de nuestro país, fue totalmente fortuito, cuando, allá por el año 1984, D. José Luis Lledó Sandoval, propietario de las tierras donde el yacimiento se erige, al realizar una zanja de drenaje destinada a tareas agrícolas, sacaba a la luz una pequeña parte, del que se tiene por uno de los más impresionantes mosaicos romanos que el tiempo y la historia han permitido conservar hasta nuestros días y que cronológicamente, nos sitúa en el siglo IV d.C.

Se trata de un bello ejemplo del arte de la musivara, que ocupa un lugar privilegiado en lo que otrora, fue una típica construcción de recreo suburbana romana: las conocidas como “villae”, o lugares situados en espacios favorecidos, que gustaban de rodearse de paisajes impresionantes, creando ambientes atrayentes “para el ocio y el sosiego” y extrapolando al campo, “los lujos y costumbres de la ciudad” (BENDALA, M y SÁNCHEZ, C: 2006).

En concreto, la villa se asienta en un paraje cercano al arroyo Chillarón y los cerros de La Muela y El Castillejo por su lado Sur, el monte Sacedoncillo en el lado Norte y la N-320 en el Oeste, sobre lo que algunos estudiosos, consideran los restos de una antigua mansio conocida como “Urbiaca”, y en consonancia con el “ideal” que los antiguos agrónomos romanos aspiraban para estas arquitecturas, al considerar que debían asentarse junto a cauces de agua y colinas, así como rodearse de tierras fértiles.

Tras conocer las dimensiones de los hallazgos arqueológicos agrupados en la villa y que incluirían en los terrenos adyacentes una necrópolis, se han dilucidado principalmente, dos zonas principales de excavación, conocidas como Salas Triabsidada y Octogonal, contando esta última,  con una serie de espacios anejos y una superficie de solado de 24,35 m², mientras que la principal o Triabsidada, alcanza  un área de 288 m² y recibe su nombre, de los tres ábsides o exedras que en su planta cuadrangular, se abren los lados Norte, Sur y Este, reservándose el Oeste como pórtico de acceso. Cuenta, además, con una fuente de dimensiones monumentales, haciendo que, tanto por sus impresionantes medidas como por su diseño, no se encuentre otra sala como ésta, salvo la hallada en Villa Cascale, en la isla italiana de Sicilia.

Escenas del mosaico de la sala triabsidada

Escenas del mosaico de la sala triabsidada

Nos dice, D. Miguel Ángel Valero, director del yacimiento, que la vida en el campo, no significaba renunciar a las ventajas que ofrecía la vida en la urbe (VALERO TÉVAR, M.A: 2010), de ahí que estos lugares, contaban con toda una serie servicios que incluían sistemas de calefacción, termas privadas o una fastuosa decoración, que les llevaba a ornamentar las zonas más nobles de la casa principal, con esculturas o ricos pavimentos.

En el caso de Noheda y siguiendo lo que para Plinio era una moda cada vez más profusa que procedía del “gusto helenístico por dignificar los ambientes domésticos” (BENDALA, M y SÁNCHEZ, C: 2006), los estudiosos no dudan en catalogar al conjunto de mosaicos figurados paviméntales, como uno de los más importantes de toda la Roma Imperial, fundamentalmente, los que adornan la Sala Triabsidada y que se complementan en cuanto a belleza y calidad, con los restos de pinturas murales que ornamentaban las paredes, los zócalos marmóreos o las esculturas que contribuían a engrosar el fausto de la estancia.

Este mosaico que, paradójicamente, gracias al derrumbe del techo se ha conservado en muy buen estado, abarca 247 m² de los 288 m² totales con los que cuenta la estancia y su programa iconográfico, desarrolla una serie de escenas que ofrecen varias lecturas, representando de forma principal, una serie de uniones amorosas que sufrieron diferentes desgracias, acompañadas de escenas secundarias, así como de motivos geométricos y vegetales.

En su lado Este, por ejemplo, se representa un completo cortejo dionisiaco con figuras a tamaño natural: Dionisos, el dios del Vino, aparece personificado junto a su esposa Ariadna, mientras que unas victorias aladas le coronan y unas ménades que danzan a su alrededor, parecen celebrar el gesto.

Detalle, escena dionisiaca. Mosaico de Noheda

Detalle, escena dionisiaca. Mosaico de Noheda

Este tipo de escenas báquicas o dionisiacas fueron muy representadas en el arte musivara de la Hispania romana (ARCE, J: 2002), y a través de ellas, podían simbolizarse la opulencia, el desenfreno o el carácter festivo que solía asociarse con este dios mitológico.

Igualmente, el lateral Norte, cobija una serie de episodios de la Vida de París y Helena, como el famoso Juicio, ricamente detallado, donde no faltan las diosas, Juno, Minerva y Afrodita o el viaje en barco de los infortunados enamorados hasta las murallas de una ciudad que se presupone Troya y que tendría como trasfondo la conocida guerra, recogida en la Iliada de Homero.

En contraposición, el lateral Sur, narra la historia de Pélope e Hipodamia, acompañándose de otras originales composiciones alusivas tanto a la pantomima (uno de los géneros teatrales más populares entre los romanos), que de forma original presenta a los actores en el preciso momento de la actuación, como a escenas de músicos, poetas, púgiles y atletas, o en la zona más baja, una bella escena marina desafortunadamente, destruida en parte, pero que permite vislumbrar una serie de figuras de pescadores o sirenas, así como una rica y variada representación de animales acuáticos.

Escenas de pantomima. Mosaico de Noheda

Escenas de pantomima. Mosaico de Noheda

 

Vía| BENDALA, M y SANCHEZ, C. (2006): “El descubrimiento del orden clásico: Arte en Grecia y Roma, el arte paelocristiano” Ars Magna,Tº IV. Editorial Planeta S.A. Madrid

Imagen| Vista aerea, Escenas del mosaico de la sala Triabsidada, Escena dionisiaca( detalle), Escenas de pantomina.

 

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