Jurídico 


Ni turistas ni barceloneses podrán pasear desnudos por la ciudad

#actualidadQAH

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El 6 de mayo del 2011 el Ayuntamiento de Barcelona aprobó la modificación de una ordenanza que prohibía transitar desnudoo casi desnudo” por la calle y sólo permitía pasearse en bañador “u otra prenda similar” por las calles contiguas a la playa.

La Federación Española de Naturismo, la Associació per la Defensa del Dret a la Nuesa y el partido político CUP plantearon un recurso solicitando la nulidad de la decisión del Ayuntamiento por entender que carecía de cobertura legal y afectaba al contenido esencial del derecho fundamental a la libertad ideológica (art. 16 CE).

Por su parte, el Ayuntamiento alegó que Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local (LRBRL) establece que un municipio puede limitar el ejercicio de este tipo de actividades, por afectar directa e inmediatamente a las relaciones de convivencia en los espacios públicos, por lo que la decisión tenía cobertura legal. Asimismo, considera que esta regulación no afecta al derecho a la libertad ideológica, por entender que la conducta de pasear desnudo no supone per se una manifestación de ninguna ideología u pensamiento.

El viernes 10 de abril de 2015 conocimos que la Sala Tercera del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia, de fecha 23 de marzo de 2015 (rec. Núm.1882/2013, pnte:  Jesús Cudero Blas) dando la razón al Ayuntamiento en estos dos puntos: la cobertura legal se encuentra comprendida en el art. 139.1 de la LRBRL y el derecho a la libertad ideológica no se ve afectado por el establecimiento de esta normativa.

En palabras del propio Tribunal:

 «(…) no puede compartirse la idea de que “estar desnudo” en cualquier espacio público constituya, sin más, la manifestación externa de la libertad de pensamiento, ideas o creencias o que la desnudez misma deba ser entendida como un auténtico derecho ejercitable en todo lugar público. Ni qué decir tiene que tampoco puede defenderse la existencia de un derecho fundamental a deambular, transitar o estar en esos lugares “en bañador”, pues no se alcanza a entender qué libertad fundamental se ejercita, necesariamente, vestido con dicha prenda» (FJ.3)

No obstante la sentencia, si bien admite que los ayuntamientos pueden regular esta materia, las ordenanzas que emitan no pueden reputarse discriminatorias, ni contrarias a los principios de legalidad y tipicidad (103.1 C.E.).

La tienda Desigual organizo una campaña de marketing en la que reglaba la ropa que se pudieran poner las primeras cien personas que entraran desnudas a la tienda. ¿sería posible hoy esta campaña de marketing?

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Este último principio se entiende vulnerado con las expresiones “casi desnudo” o la parte que sigue a la prohibición de transitar en bañador “u otra prenda similar” por ser excesivamente inconcretas e indeterminadas.

Así de claro ha sido el Tribunal:

 «La evolución de las costumbres en lo que a la forma de vestir se refiere hace difícil, sin embargo, desentrañar en qué términos puede decirse que una persona está prácticamente desnuda o cuándo cabe afirmar que su vestimenta le aproxima a la desnudez(…)Esta excesiva laxitud, contraria a la doctrina jurisprudencial expuesta, concurre también en la equiparación al bañador de “otra prenda de ropa similar”, expresión equívoca a la vista de la enorme casuística que la realidad actual pone de manifiesto, no ya solo por la variedad, prácticamente ilimitada, que presentan los trajes de baño masculinos o femeninos, sino por la similitud con los mismos de innumerables vestimentas, tanto en lo que hace a su diseño, como a sus dimensiones o a su estructura» FJ.8

Permítanme una recomendación: si les interesa este tema, lean la sentencia. Es especialmente elocuente y amena.

 

Vía| sentencia completa

Imagen| Mundo deportivo ; bañistas

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