Neurociencia 


Neuropsicología y atención

“ El cielo está lleno de estrellas” así le intentaba explicar a M. de 11 años , que acababa de ser trasladado a planta ese mismo día, tras un infarto cerebral y 2 semanas en coma inducido. Le explicaba que cada estrella se asemeja a las neuronas de nuestro cerebro, ese órgano complejo y formado por múltiples “cables” que conectan entre sí.

Como en otras ocasiones que he hecho referencia, el cerebro tiene esa extraordinaria capacidad de crear nuevas formas de conexión con el medio. La plasticidad, tras una lesión, permite almacenar aprendizaje a partir de un simple estimulo, interno o externo. Estas nuevas estrategias adquiridas, se interiorizan y dan lugar a nuevas conductas y pensamientos que garantizan una mejor adaptación al entorno.

¿Pero cómo atiende nuestro cerebro?

Diferentes teorías intentan explicar este fenómeno, una manera sencilla de entenderlo es a través del modelo de Atención de Sholberg y Mateer (2001). Porque sin ATENCIÓN es imposible llevar a cabo otras capacidades.

En sujetos que han sufrido una lesión cerebral es primordial observar su estado de alerta,o arousal, y asegurarnos que el paciente se mantiene consciente durante el periodo de evaluación. Tipos de atención:

  • La atención focalizada permite dirigirnos hacia el estimulo, por ejemplo, cuando escuchamos nuestro nombre, de manera inconsciente nos dirigimos a través de los sentidos, hacia la fuente del sonido.
  • La atención sostenida, nos permite, mantener nuestra atención a dicho estimulo, por ejemplo, cuando mantenemos una conversación, procuraremos atender durante un tiempo al estimulo seleccionado, en este caso la voz del emisor.Los distractores desafían dicha capacidad, importante para evaluar a un paciente y poder diseñar un plan de rehabilitación adecuado.
  • La atención alternante es aquella que nos permite seleccionar estímulos diferentes, cambiando constantemente nuestro foco de atención. De manera consciente mantendremos nuestra atención al estimulo deseado, inhibiendo aquél que no es relevante.
  • La atención dividida nos permite atender múltiples fuentes de estímulos, de todo tipo, alternando de manera inconsciente nuestra capacidad de hacer varias cosas a la vez; por ejemplo, cuando conducimos, podemos estar manteniendo esa charla sin apenas esforzarnos.

La atención es esa increíble capacidad que tiene el ser humano para poder estar constantemente procesando información nueva y es muy sensible a las lesiones cerebrales y otras patologías. Entre los hallazgos encontrados en una primera evaluación, hay que descartar fenómenos como la hemninegligencia espacial, con una tarea sencilla de cancelación.

– “M. te voy a pedir que taches todas las estrellas que encuentres en este folio.“- “¿Todas?” -me decía.  Mi pequeño paciente al principio no era capaz de atender al campo contralateral a la lesión y  dejaba sin tachar las estrellas de la mitad del folio.

Es importante cuando estamos con un paciente, conocer los psicofármacos que tienen pautados, y a la hora de valorar la atención y su capacidad de aprendizaje, hay que tener en cuenta la velocidad de procesamiento, puesto que puede estar interfiriendo en los resultados. No hay que olvidar que un paciente cansado no tiene la misma capacidad de atención, y por tanto, habrá que intentar realizar valoraciones a primera hora de la mañana, o cuando sepamos que ha transcurrido un tiempo de descanso.

La memoria operativa participa en el proceso de selección de información relevante, y de ahí complejas estructuras cerebrales se sincronizan para almacenarla y recuperarla. Existen diferentes tipos de memoria que en el próximo articulo comentaremos detalladamente, y cuyo papel son claves para conocer el funcionamiento de un cerebro con deterioro cognitivo, en enfermedades como el Alzheimer o en fenómenos de amnesia anterógrada y retrógrada tras un ACV.

En las sesiones de rehabilitación, uno de los objetivos principales es empezar con tareas de atención, enseñamos de nuevo al cerebro a ejecutar tareas que integren diferentes tipos de material sensorial. Los tiempos y la dificultad irán aumentando a medida que el paciente progrese. En esta primera parte de intervención es fundamental trabajar la atención porque conseguimos mejores resultados en otras tareas dirigidas a trabajar el resto de áreas afectadas, como la memoria o el lenguaje.

En términos de calidad de vida, el paciente poco a poco sale de su letargo, (tras un traumatismo o ictus), y poco a poco vuelve a “conectar” con su entorno, adaptándose al medio. Una de las sensaciones que describen los pacientes tras las primeros días consciente, es mareo, “mucho sueño” (los bostezos son frecuentes) e incluso llegan a decir que se encuentran “como si hubieran bebido varias copas de más”. Dependiendo de la lesión, una persona puede llegar a restablecer su capacidad atencional, de 3 a 6 meses.

En enfermedades degenerativas, toda sesión de estimulación cognitiva también debe empezar siempre con una tarea de atención, adaptada al nivel del individuo, para continuar con el resto de tareas planificadas.

Hay que recordar que todo paciente es único, porque dependiendo de su nivel basal, del tipo de lesión y el grado de secuela que deja, de la actitud y la motivación, y por supuesto, del papel del cuidador y el apoyo de la familia, podremos tener más o menos éxito en nuestra labor como neuropsicólogos.

M. me decía que si somos como un “coche”, y nuestro cerebro es como un “motor” el médico que le operó había conseguido arrancarlo, y ahora sólo nos quedaba conectar los cables para que pudiera correr a gran velocidad y llegar a nuestra meta.

Tras 9 meses de trabajo y esfuerzo, M. y su familia son otro ejemplo de lección de vida y superación.
* Vía|Cognitive rehabilitation: An integrative neuropsychological approach. Sohlberg, CA Mateer – 2001

*Imagen| google.es

 

RELACIONADOS