Neurociencia 


Neuropsicología de las demencias (I): Enfermedad de Alzheimer

20110927052129La búsqueda de marcadores biológicos que proporcionen el diagnóstico temprano del síndrome demencial supone un área de investigación emergente. Cuatro tipos de demencia (enfermedad de Alzheimer, demencia vascular, demencia por cuerpo de Lewy y demencia frontotemporal) representan el 90% de los casos de demencia, por ellos en estas 4 series siguientes, nos dedicaremos a conocerlas, reconocerlas, evaluarlas y saber convivir con ellas.

La enfermedad de Alzheimer es la demencia más prevalente, los déficits de memoria episódica anterógrada de inicio insidioso y curso progresivo son tipicamente los síntomas iniciales de esta enfermedad, mientras se preserva de forma relativa la memoria autobiográfica más remota. Tiene afectación precoz de las estructuras temporales medias: hipocampo, giro parahipocampal y córtex entorrinal, esenciales para almacenar un nuevo aprendizaje. Un trastorno de la memoria episódica pude objetivarse muchos años antes al diagnóstico.

Un perfil neuropsicológico típico de un paciente con enfermedad de Alzheimer se caracteriza por:

  • Trastorno de la memoria episódica (verbal y visual).
  • Reducción de la capacidad intelectual, con mayor afectación de las funciones manipulativas.
  • Déficit de las capacidades visuoconstructivas.
  • Déficit variable de las funciones lingüísticas, en especial con una alteración de la denominación (memoria semántica) y reducción de la fluencia verbal.
  • Deterioro de las funciones ejecutivas, incluyendo la fomación de conceptos o abstracción, la solución de problemas, y la anticipación, planificación, secuenciación, realización y automonitorización de una conducta dirigida a un fin.
  • Déficit en la atención y en la velocidad psicomotora.

Como consecuencia del déficit mnésico, se observa un deterioro en la orientación que suele tener en la enfermedad de Alzheimer el siguiente patrón: en los estadios iniciales se afecta la orientación temporal; posteriormente, como consecuencia de los trastornos perceptivos, se desorientan en el espacio; y, finalmente, pierden su orientación personal.

El diagnóstico definitivo de la enfermedad de Alzheimer sigue realizándose a partir del estudio del cerebro, para determinar la presencia de las lesiones microscópicas características de la enfermedad, su ubicación y su número. A pesar de este hecho, los clínicos pueden realizar diagnósticos con un alto grado de fiabilidad, superior al 90%.

Vía|

Tirapu Ustárroz, J., Rios Lago, M., Maestú Unturbe, F., (2011) Manual de neuropsicología. Barcelona, España. Viguera Editores, S.L.

Imagen| Demencia

Más información| Ejercicios cognitivos para estimular

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