Ciencia, Neurociencia 


Neuroprótesis

Tal y como su nombre indica se trata de una prótesis conectada al cerebro, desde donde se controla.
Es decir, requiere de un neuroimplante, que hace las funciones de intermediación entre las órdenes del cerebro y el “nuevo” miembro. Dicho implante capta, interpreta y ejecuta las demandas neuronales.

Esto que hasta hace unos años era considerado casi ciencia ficción, hoy en día se está convirtiendo en una realidad, capaz de dar respuesta ante la falta de algún miembro.
Si bien, hasta ahora las prótesis empleadas, ya sea para los miembros inferiores como superiores eran articulaciones de plástico que ayudaban a mantener la “apariencia”, estos han ido evolucionando consiguiendo que sean articulados, y que incluso cumplan “su función”, ya sean como piernas, brazos o manos.

Lo más difícil en este proceso es el control del mismo, es decir, tanto lo que sería la motricidad gruesa como fina, deben de responder a las necesidades de la persona que las tiene.
Si bien hasta ahora se solucionaba con una gran paciencia por parte de quien la tenía, la neuroprótesis viene a superar estas dificultades.
Imitando el proceso natural, se conecta un implante en las áreas implicadas en el control del movimiento, para que, cuando la persona piense en iniciar la marcha, o coger la cuchara, el implante lo capte, interprete y ejecute, tal y como si fuese su “miembro” natural.

El último robot diseñado por Toshiba para la limpieza de Fukushima.

Todo un adelanto que sin duda va a mejorar en mucho a aquellas personas que por alguna circunstancia carecen de una o varias de sus extremidades, proporcionándoles un nivel de autonomía adecuada, y aumentando sin duda su calidad de vida.
Para llegar a este momento se ha tenido que avanzar mucho en cuanto a implantes neuronales, haciendo que estos sean de reducido tamaño, pues con anterioridad se requería que el implante se conectase con una computadora de grandes dimensiones el cual realizaba los cálculos para interpretar las señales recibidas.

Hoy en día y gracias al avance tecnológico, el tamaño de los procesadores se ha reducido bastante, permitiendo que el paciente con este implante pueda salir a la calle para “disfrutar” de la autonomía que le permite este nuevo “miembro”.
Pero si bien hasta ahora únicamente se trata de prototipos, estos, día a día se van perfeccionando, mejorando tanto en el control de la musculatura, la interpretación de las señales neuronales, y lo más importante, la adaptación de la persona a las mismas.

Con estos avances se espera que, en unos años, desaparezcan esas prótesis de plástico, pintadas de color carne que no tenían ningún tipo de movilidad; o las modernas prótesis metálicas que sustituyen a las piernas que ha permitido a alguno ganar hasta medallas de oro, pero que en definitiva se trata de una adaptación de la persona a la prótesis.
Lo que se busca con estos avances, es que, en un futuro no muy lejano, no haya que adaptarse, sintiéndose y “funcionando” como si la persona no hubiese perdido ese miembro.

Un desarrollo prometedor que va a cambiar sin duda, la vida de muchas personas que ahora emplean prótesis, gracias al avance de las neurociencias.

* Vía|Neuroprótesis
* Más información|Un tetrapléjico recupera el movimiento de la mano gracias a una neuroprótesis
* Imagen|Robot de Toshiba
* En QAH|¿Qué son las neurociencias?

RELACIONADOS