Jurídico 


¿Necesita una reforma el Consejo de Seguridad de la ONU?

O simplemente debemos aceptarlo, resignarnos y entender que en el mundo nunca habrá consenso en lo que a seguridad supranacional respecta. Esta es la pregunta que vamos a abordar este primer domingo de Octubre en la sección jurídica de QueAprendemosHoy.com.

Si navegamos un poco por internet y entramos en la web del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad, el que por cierto preside España, encontramos un listado de sus funciones principales, que son las siguientes:

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Podemos ver como el conflicto Sirio, o el conflicto provocado por el autollamado Estado Islámico puede suponer una amenaza para la paz, de modo que se podrían aplicar medidas, pero este conflicto también podría considerarse dentro del apartado de la controversia internacional o de la intervención militar, sin embargo, el EI está poniendo de manifiesto la dificultad que tiene éste órgano de las Naciones Unidad de llegar a un consenso cuando de por medio hay “aliados”.

¿A qué se debe esta indecisión del CS? Como ya conocemos de sobra, el Consejo de Seguridad lo componen 15 miembros, de los que 5 son permanentes: China, Francia, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos; y 10 son rotatorios o no permanentes, entre ellos: Angola, Chad, Chile, España, Jordania, Lituania, Malasia, Nigeria, Nueva Zelanda y Venezuela.

El sistema de votación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad  es el quid de la cuestión. Este sistema viene explicado en el artículo 27 de la Carta de las Naciones Unidad, donde se determina que cada Estado posee un voto y que las resoluciones se aprueban con un total de 9 votos a favor. Todo bien, si hay mayoría. El problema reside en el veto.

El veto surge casi con la fundación de la ONU, tras la Segunda Guerra Mundial, las 5 potencias (los Estados permanentes) deciden otorgarse un derecho de veto sobre cualquier decisión del Consejo, de modo que cualquier resolución que lo recibiese no podría aprobarse aún contando con 14 votos favorables. Este derecho a veto tiene su origen en la posición común de los 5 grandes Estados en su lucha contra los Estados del Eje, considerando que iban a mantener una postura internacional similar con el paso de los años, gran ilusión viendo el panorama internacional hoy en día.

¿Qué se puede hacer entonces? Con el actual sistema de funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU, ésta jamás podrá intervenir países como Palestina, Siria, etc. Pues todos ellos suelen tener un aliado o detractor en el consejo, podemos plantearnos reformar este derecho a veto para poder desbloquear decisiones atascadas. De acuerdo con el artículo 108 de la Carta de las Naciones Unidas se podría reformar la Carta y por ende, el Consejo de Seguridad si:

“Las reformas a la presente Carta entrarán en vigor para todos los Miembros de las Naciones Unidas cuando hayan sido adoptadas por el voto de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea General y ratificadas, de conformidad con sus respectivos procedimientos constitucionales, por las dos terceras partes de los Miembros de las Naciones Unidas, incluyendo a todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.”

Es un proceso difícil, pues requiere un importante apoyo y seguramente recibirá importantes críticas, no sólo por poner contra las cuerdas el derecho a veto de los Estados permanentes, sino por la posible pérdida de su sillón permanente en el Consejo de Seguridad. La siguiente preguntar sería, ¿Quién promueve el cambio? Podría hacerlo España aprovechando que nos encontramos en la presidencia del mismo, pero a parte del poco peso internacional que tenemos últimamente (véase caso De Guindos), no creo que los Estados con derecho a veto quieran deshacerse de él, por muy buena causa que sea la lucha que lo motiva, y mucho menos creo que Rusia y Estados Unidos sean capaces de llegar a un acuerdo para renunciar a estos derechos.

Volviendo al conflicto Sirio, no es la primera vez que llega al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad, ya lo hizo cuando los rebeldes se levantaron en armas contra el régimen de Bashar Al-Assad, en ese momento se interpusieron numerosas sanciones por diversos países como bien resume el diario ABC. Ahora, dos años después nos encontramos de nuevo con el problema de Siria.

Un gobierno, el Sirio, debilitado por las sanciones y la Guerra Civil con los rebeldes, ve como el Estado Islámico avanza por su territorio, mientras Rusia se esfuerza en destruir las fuerzas rebeldes y algunas posiciones del EI, mientras que el Consejo de Seguridad sigue viendo, resignado, la inoperancia en la que se encuentra sumido.

Vía| UN.com

Imagen| Peru21

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