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Multiorgasmia: ¿somos tan distintos?

En el artículo del pasado mes, hablamos de las distintas fases de la respuesta sexual, y en él se mencionó que es en la fase del orgasmo donde existen mayores diferencias entre hombres y mujeres. En este artículo no hablaremos de eyaculación femenina, dado que es un tema excesivamente complejo y debe ser tratado en un tema aparte, pero sí de los distintos patrones orgásmicos en las mujeres.

Por lo general, el patrón de los hombres suele ser muy parecido: llegado cierto nivel de excitación, se produce el orgasmo como acto reflejo, una serie de contracciones involuntarias de los músculos cercanos a la zona genital que se acompañan de la eyaculación. Tras esto, la mayoría de los hombres experimentan un período refractario, en el que no pueden volver a tener una erección completa ni experimentar un orgasmo hasta pasado un cierto tiempo.

Sin embargo, en las mujeres este patrón no es para todas el mismo. Casi todas las mujeres experimentan una experiencia similar a la descrita anteriormente: llegado cierto punto de excitación, se producen contracciones de los músculos pélvicos de manera refleja e involuntaria. Sin embargo, la mayoría de mujeres no experimentan el período refractario, por lo que si la estimulación continua después del primer orgasmo, pueden volver a tener otro casi inmediatamente, si el nivel de excitación continua siendo elevado. Este patrón es el que se conoce comúnmente con multiorgasmia (Patrón A de la figura), dada la capacidad potencial de experimentar varios orgasmos en una misma respuesta sexual.Respuesta sexual femenina

Otras mujeres, por el contrario, al llegar cierto grado de excitación experimentan contracciones mucho más suaves, pero de manera mucho más continuada, prologándose en el tiempo durante el tiempo que se mantenga la estimulación sexual. Este es el patrón conocido como pluriorgasmia (Patrón B de la figura), dado que de manera simultánea se dan múltiples orgasmos en la misma repuesta sexual de manera continuada. También puede encontrarse con el nombre de orgasmo prolongado, considerándolo un único orgasmo prolongado en el tiempo.

Finalmente, existe un último patrón (Patrón C de la figura) de una frecuencia mucho menor en comparación que los otros dos en el cual se experimenta un aumento continuo de la excitación, de manera ininterrumpida, pero no se llega a producir ese acto reflejo de contracciones musculares, o si se produce, es prácticamente imperceptible para la mujer que lo experimenta. Esto seguramente es debido a que el grado de excitación en este grupo de mujeres llega a ser tan alto que no se experimentan diferencias sustanciales con el patrón orgásmico. Al ser este posible orgasmo prácticamente imperceptible, es imposible determinar si estás mujeres vuelven a experimentar otro orgasmo después de un posible primero, o si realmente este primero se produce.

Es importante no confundir ninguno de estos patrones con una disfunción sexual, dado que todos ellos se consideran respuestas sexuales perfectamente normales y mujeres de los tres grupos pueden llegar a experimentar un alto nivel de placer y satisfacción durante sus experiencias sexuales (solas o en pareja).

En futuros artículos hablaremos sobre si una misma mujer puede experimentar tipos de orgasmos distintos (a través del famoso y controvetido punto g).

* Vía|McCary, J. L., & McCary, S. P. (1983). Sexualidad humana de McCary (No. 574.16 M2Y 1982).
* Vía|Geer, J., Heiman, J., & Leitenberg, H. (1984). Human sexuality. Prentice Hall.
* Imagen|Carlos Vara
* En QAH|¿Cómo funciona el sexo?: Las fases de la respuesta sexualHablemos de sexo (I)Hablemos de sexo (II)

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