Coaching y Desarrollo Personal 


Muchos caminos, una sola decisión

 

Cada segundo de vida es una decisión, cada acción y sus consecuencias se derivan de un constante estado de ¿qué hacer?  Desde el mismo instante en que nos levantamos por la mañana, pasando por qué camino tomar si hay congestión en el tráfico, decidir si hoy es el día en que renunciaré a mi trabajo, tomar la oportunidad de mudarme, me caso o me divorcio; configuran lo que al final del día llamamos vida. Tengamos en cuenta que las decisiones son tomadas desde nuestras creencias, por medio de experiencias vividas. Durante el instante en que tomamos decisiones se ponen en juego una serie de reacciones mentales, emocionales y hasta físicas, que nos movilizan la energía para accionar,  hasta aquí podemos comprender de modo muy general qué ocurre; ahora bien, pongamos encima de la mesa qué es aquello que puede ser productivo o improductivo a la hora de tomar decisiones.

Tomar decisiones para estar vivo

Tomar decisiones para estar vivo

¿Qué es Improductivo?

1.- Miedo, el cual nos paraliza, mental, emocional o físicamente para tomar la decisión ante una bifurcación o un panorama de múltiples alternativas.

2.- Ceguera cognitiva,  no sé que no sé, por lo tanto de alguna forma estoy impidiendo tomar decisiones, porque incluso puedo no ser consciente que es necesario tomar una decisión o la decisión tomada es una especie de salto al vacío.

3.-  Prejuicios, todas aquellas historias predefinidas que pueden dificultar  el que tome la decisión porque comparo mi visión actual de la situación con paradigmas que muy bien pueden no estar fundamentados.

Por último, no decidir es también una forma de decidir, esta simple paradoja nos puede inconscientemente llevar a tomar la decisión inadecuada por no actuar creyendo que de esta forma me libero de asumir la responsabilidad de elegir.

¿Qué es productivo?

1.- Reconocer que es necesario tomar la decisión.

2.- Tomar en cuenta el tiempo del que dispongo como recurso.

3.- Observar ventajas y desventajas reales basadas en el presente.

4.- Voluntad de ejercer la toma de decisión.

5.- Reconocer la incertidumbre como ingrediente ineludible.

6.- Ponerme en acción.

Finalmente y como resumen final, es importante saber que no todo está escrito, que no hay manera de vivir sin acción, y sin elegir, que siendo comedidos y tomando en cuenta la cantidad de recursos con los que contamos, ya no hay excusa para no ejercer nuestro deber y derecho para la toma de decisiones, y que no existe decisión incorrecta sino consecuencias no deseadas.

Te invito a hacerte las siguientes preguntas:

¿Qué decisión has estado postergando hasta el día de hoy?

¿Qué te ha limitado a tomarla?

Una vez obtengas las respuestas, da el primer paso hacia aquello que tanto quieres lograr.

 

Imagen| Caminos

En QAH| ¿Sabes lo que quieres?

Más información| Tomar decisiones

 

 

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