Cultura y Sociedad 


Moleskine o la “notebook experience”

A simple vista nada diferenciaría a un Moleskine de otro cuaderno cualquiera, salvo que para empezar posee nombre propio y ha sido considerado desde el siglo XIX una de las principales herramientas creativas de conocidos artistas. En la era digital sigue siendo mucho más que un cuaderno, es todo un clásico del diseño y un soporte ideal para plasmar quienes somos.

En inglés moleskin  quiere decir piel de topo y hace referencia al tipo de tela de su cubierta. Hoy en día se fabrican en diversos formatos y con diferentes tipos de hojas (en blanco, cuadriculada o pautada) pero su cubierta, una gomilla exterior elástica que lo mantiene cerrado y su lomo que permite que el cuaderno se abra completamente le confieren una personalidad especial. Su riguroso proceso de fabricación y el precio lo diferencian del resto.

Pero Moleskine es sobre todo un cuaderno con una historia a sus espaldas, quienes lo adquieren, buscan en parte poseer una parte de esa historia o convertirse en parte de ella.

Su gran impulsor, el escritor inglés Bruce Chatwin, un auténtico adicto al cuaderno original del que solía aprovisionarse para largas temporadas en una  librería de París. El cuaderno, por aquel entonces era conocido por ser el que habían usado en los últimos siglos artistas de renombre como Picasso o Hemingway, donde desparramaron creatividad y esbozaron  dibujos y  notas claves que darían forma más tarde a sus obras.

Chatwin,  dio nombre al pequeño cuaderno en una de sus obras: Los trazos de la canción, donde lo  presentó al mundo. En 1986, la librería francesa donde Chatwin compraba el cuaderno y la última de las fábricas parisinas que quedaban del mismo cerró sus puertas con el mensaje: “Le vrai Moleskine n´est plus” que viene a ser algo así como “El verdadero moleskine ya no existe”.

Fue  entonces cuando nació la leyenda y el marketing hizo el resto.  Tras las huellas de Chatwin, un grupo de artistas italianos retomaron la producción del cuaderno a través de la empresa Modo&Modo en 1997 ,hacen de Moleskine una marca registrada y lo convierten en el cuaderno de culto y de espíritu nómada que es hoy. En 2006 y debido a la fuerte demanda Modo&Modo es vendida, su nombre pasa a ser Moleskine Srl y su producción se comienza a realizar en China para distribuirse al resto del mundo.

Ilustradores, diseñadores gráficos, programadores o  escritores son  algunos de los perfiles profesionales que hoy expresan abiertamente su pasión y adicción por el cuaderno,  incluso, han llegado a nombrar al bolígrafo Pilot G-2 como el más idóneo para sus páginas.

Mapas mentales  o incluso un auténtico sistema GTD, la web desborda usos y trucos  para sacar el máximo partido a Moleskine que además se toma muy en serio su branding patrocinando eventos tan pintorescos como  the Urban Sketchers symposium.

 

Vía| muypymes: moleskine mucho más que una agenda personal; brandchannel

Más información| moleskine; moleskinerie: el blog

Imagen|moleskine

Video| YouTube: Moleskine por Stefano Faravelli

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