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Modificación de los DTA en el Impuesto de Sociedades

El Gobierno ha decidido modificar el tratamiento fiscal de los Activos Fiscales Diferidos (en adelante, DTA) mediante una reforma del Impuesto sobre Sociedades.

Para ponernos en contexto, las entidades financieras tenían una serie de gastos que no podían deducirse en el Impuesto sobre Sociedades.

Ante la problemática generada por estos gastos no deducibles, el Gobierno reconoció a estas entidades bancarias el derecho a guardarse estos gastos y utilizarlos en un futuro para reducir los impuestos de posteriores sin límite temporal, generándose así los DTA.

En el año 2013, el Gobierno decidió, a través del Real Decreto-Ley 14/2013, modificar la normativa reguladora del Impuesto sobre Sociedades, con el objetivo de establecer la independencia de determinados DTA de la evolución de la eniStock_000003060162Medium_1tidad al prever la conversión de estos activos en créditos exigibles frente a la Hacienda pública en supuestos de pérdidas, insolvencia judicialmente declarada y liquidación.

En el caso concreto de las entidades de crédito, esta norma fortalece su solvencia al evitar que el régimen fiscal pueda crear distorsiones en el cálculo del capital regulatorio de las entidades financieras. De este modo, la norma facilita que éstas puedan continuar contribuyendo a la recuperación económica facilitando el crédito a empresas y familias.

Pues bien, la propuesta legislativa propone que los DTA generados antes del 1 de enero de 2016 que estuviesen cubiertos por la garantía recogida en el RDL 14/2013, comentado anteriormente, la mantendrán en el futuro. No obstante, “si los beneficiarios de la garantía hubiesen pagado menos impuestos entre los años 2008 y 2015 que el valor de esos DTA garantizados, deberán abonar una prestación patrimonial anual a favor del Estado del 1,5% de la diferencia entre ambos importes”.

Si analizamos las implicaciones de esta tasa del 1,5% sobre estos créditos fiscales, las garantías a los bancos implicados ascienden a unos 28.000 millones de euros, por lo que el sector bancario con la reforma deberá llegar a desembolsar una cantidad de 420 millones de euros para mantenerlos.

Por su parte, a partir del 1 de enero 2016 sólo se garantizarán aquellos DTA que cumplan los mismos requisitos que en la norma de 2013 pero con un límite que depende del Impuesto sobre Sociedades  pagado. Es decir, no se podrán generar DTA garantizables cuando no se produzca pago por el citado Impuesto.

Vía | Ministerio de Economía y Competitividad

Imagen | Tax

 

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