Jurídico 


Moción de censura y cuestión de confianza. ¿Por qué no debemos confundirlas?

El motivo de escribir estas líneas tiene su origen en el titular que leí ayer en el El Mundo, vía Twitter. Lo que voy a poner de relieve en este artículo no tiene nada que ver con Berlusconi, pero sí con los distintos mecanismos de control de los que dispone el Parlamento respecto del Gobierno; en concreto, la moción de censura y la cuestión de confianza. En mi opinión, un periodista debe saber de lo que habla y transmitir la información con propiedad en su lenguaje; y es por ello por lo que paso a desarrollar estos dos mecanismos que aun siendo similares desde conocimientos jurídicos elementales guardan muchas diferencias entre sí que pueden dar lugar a confusión a la hora de mencionarlos.

El mecanismo más enérgico de control sobre el Gobierno está constituido por la posibilidad de que el Congreso de los Diputados apruebe por mayoría absoluta una moción de censura. En este sentido encontramos que la moción de censura supone una medida del Congreso (o Cámara baja), para exigir responsabilidad política al Gobierno y forzar su sustitución. Se establece para la moción de censura que deberá ser propuesta, al menos, por una décima parte de los Diputados y habrá de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno. Es por tanto, una moción de censura constructiva, al contrario que sucede en otros países, en donde la moción de censura no tiene necesariamente que proponer un candidato. La moción presentada no podrá ser votada hasta los cinco días siguientes a su presentación, entendiéndose que en los dos primeros días de dicho plazo podrán presentarse mociones alternativas.

Si la moción de censura no lograse la mayoría absoluta en el Congreso, sus signatarios no podrán presentar otra en el mismo periodo de sesiones. Mientras que si fuese adoptada la moción, el Gobierno tendría que presentar su dimisión al Rey y el candidato incluido en aquélla sería nombrado por éste Presidente del Gobierno.

En cuanto a la cuestión de confianza vemos que, a diferencia del anterior, es un mecanismo que tiene su origen en el mismo Gobierno. Pudiendo este plantear, previa deliberación del Consejo de Ministros, ante el Congreso de los Diputados la cuestión de confianza sobre su programa o sobre una declaración de política general. La confianza se entenderá otorgada cuando vote a favor de la misma la mayoría simple de los Diputados. Cuando no se logre dicha mayoría simple en la votación de la cuestión de confianza el Gobierno presentará su dimisión al Rey.

En el próximo artículo veamos que procedimiento ha de seguirse para la elección de un nuevo Presidente del Gobierno.

Vía| Elmundo

Imagen| Moción de censura

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