Patrimonio 


Misterios de Madrid (I): La casa de las Siete Chimeneas

La Casa de las Siete Chimeneas es un edificio emblemático de Madrid del que se tiene conocimiento de su existencia antes de 1570. Pese a la falta de documentos se ha atribuido la obra a Juan Bautista de Toledo y Antonio Sillero, y que ha sido ampliado posteriormente por Juan de Herrera. Su ubicación está en la plaza del Rey que hace esquina con la calle de las Infantas, en el barrio madrileño de Chueca. Se cree que uno de sus primeros dueños fue un cazador de la corte del rey Carlos V de España, que la mandó construir para su hija, la cual se iba a casar con un hombre del linaje de los Zapatas hacia el año 1569.

Casa Primigenia Siete Chimeneas

Casa Primigenia de las Siete Chimeneas

El misterio de este edificio tiene su origen en el siglo XVI cuando Elena, la hija de uno de los monteros de Carlos V, era la dueña. La joven carecía de suficiente alcurnia para casarse con alguien de la realeza, por lo que se casó con un capitán del ejército del rey llamado Zapata, el cual falleció en la Guerra de Flandes. Elena, joven viuda, quedó destrozada y cuenta la leyenda que apenas comía ni dormía, tanto que al final murió de pena, a la que se añade que se cree que dio a luz a una niña de la que no se ha llegado a saber nada. Pero esto no es el final de la historia, ya que se añade más misterio cuando los sirvientes afirman que Elena no había muerto de tristeza sino que había sido asesinada porque habían descubierto en su cuerpo marcas de cuchillos y violencia. Pronto surgieron rumores de que el asesino podría haber sido el hijo del rey, el futuro Felipe II, que podría haber sido amante de Elena y que la habría matado para ocultar su relación y una posible hija, para evitar problemas con la línea sucesoria al trono.

No obstante, el acusado formal de este crimen fue el padre de Elena, el cual fue encontrado tiempo más tarde sin vida colgado de una cuerda en una de las vigas de la Casa de las Siete Chimeneas. Fue en ese momento cuando las autoridades mandaron investigar a fondo el caso, pero el cadáver de Elena había desaparecido.

Posteriormente, y con este misterio en ciernes, tras olvidar los crímenes acontecidos en este edificio fue cuando una persona afirmó haber visto una figura una de las noches, que se estaba deslizando en el tejado entre las chimeneas de la casa. La persona contó que se trataba de una mujer vestida de blanco que portaba una antorcha en una mano y que con la otra señalaba hacía el Alcázar, residencia por aquel entonces del monarca Felipe II. Esta aparición fue observada por otros paseantes que estuvieron por allí tiempo después. La leyenda cuenta que esta mujer era el fantasma de Elena que reclamaba justicia por su asesinato impune, otros añaden que se trataba de la hija desaparecida de Elena y que fue criada como huérfana, a pesar de que su padre era el rey.

La Casa de las Siete Chimeneas

La actual Casa de las Siete Chimeneas

Tras la misteriosa muerte de su primigenia dueña, este edificio ha pasado por manos dispares desde Juan de Ledesma, secretario de Antonio Pérez, al comerciante Baltasar Cataño. A finales del siglo XVI, en posesión de Cataño, fue cuando el arquitecto Andrea de Lurano le añadió los tejados a cuatro aguas y las siete chimeneas que le dan el nombre popular por el que es conocida hoy en día. Se ha relacionado con la leyenda de esta casa las siete chimeneas con los siete pecados capitales. Después de esta reforma la casa fue adquirida por el doctor Francisco Sandi y Mesa, y estuvo en posesión de su linaje hasta 1881.

En el siglo XVIII el edificio fue habitado por el marqués de Esquilache, uno de los ministros del rey Carlos III, momento en el que se realiza una ampliación de la planta primigenia de cuadrangular a forma de “L”.

Por el palacio pasaron muchos nobles y terratenientes hasta que en el siglo XIX el Banco de Castilla se hace con la propiedad de este peculiar edificio. El misterio de Elena recobró importancia con un inesperado giro de la trama. Durante las obras de reforma del edificio, en uno de los muros del sótano, unos operarios descubrieron el cadáver de una mujer con un puñado de monedas de oro de la época de Felipe II. Años más tarde, ya en 1960, en unas nuevas reformas se encontró un nuevo cuerpo, masculino y anónimo, tras una de las paredes de la casa (No olvidemos que aquí falleció un mayordomo en época de Esquilache).

Placa Casa Siete Chimeneas. Foto J. M. Bustos

Placa Casa Siete Chimeneas. Foto J. M. Bustos

Durante el reinado de Alfonso XIII, en la dictadura de Miguel Primo de Rivera, la Casa de las Siete Chimeneas fue la primera sede del Lyceum Club Femenino, una asociación cultural feminista, destinada a defender la igualdad femenina y la plena incorporación de la mujer al mundo de la educación y del trabajo. La Casa fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1948. Su última reforma fue llevada a cabo por los arquitectos Fernando Chueca Goitia y José Antonio Domínguez Salazar en 1957. La nueva legislación de patrimonio trajo consigo un nuevo nivel de protección, y en 1995 es declarada Bien de Interés Cultural. En la década de 1980 fue sede del Banco Urquijo, e inmediatamente después pasó a serlo del Ministerio de Cultura de España  o Secretaría de Estado de Cultura, perteneciendo, al Ministerio de Educación y Cultura desde entonces.

Vía| BESAS, Marco y Peter, Explore y descubra curiosidades del Madrid Oculto. Una guía práctica, 10º Edición, ediciones La Librería, Madrid, 2016, pp. 261-264.

Imagen| Casa Primigenia, Casa Siete Chimeneas, Placa

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