Coaching y Desarrollo Personal 


Mis “kit” de acciones para un día maravilloso

Cuando me pongo a pensar o me preguntan qué es lo que hago para sentirme plena y abundante todos los días, podría hacer una lista infinita. Para mí, es una serie de hábitos, rituales, costumbres, pensamientos, rezos que requieren CONSTANCIA. Podría decir, ejemplos como: juguemos todos los días, hablemos con niños y ancianos, pidamos ayuda, aprendamos a sanarnos primero, leamos una buena noticia todos los días, pero se me ha ocurrido contarlo como un día entero de mi vida, desde que amanezco hasta que me duermo. Aquí va. Espero les transmita y les dé aunque sea un 1% de paz, yo con eso…feliz.

Desde que abres los ojos…

  1. Agradece y declara que será un maravilloso día

 “Yo soy amor. Yo soy bondad. Yo soy seguridad. Yo soy paz. Yo soy perfecto. Todo es perfecto. Todo es para mi más alto bien.  Yo, al margen de las circunstancias, tengo el poder de hacerme feliz o infeliz hoy. Yo soy el que decide cuál de las dos seré. El ayer está muerto y el mañana aún no ha llegado. Sólo tengo un día, hoy, y he decidido ser feliz en él.”

  1. Respira conscientemente

Aprendamos a respirar, a anclarnos en ella, sobre todo cuando sintamos determinadas emociones que no nos agradan o que podamos “perder el control”. Respiremos CONSCIENTEMENTE. Respiremos conscientes en el semáforo rojo, en la ducha, cuando cantamos. Respiremos para encontrarnos, para encontrar nuestro centro.

  1. Medita

Encontremos la meditación que más nos guste. Una con la que nos sintamos conectados. Tengamos paciencia. La práctica constante es lo que nos permite llegar a estados profundos y a planos espirituales más elevados. Personalmente, practico  la meditación del Tethahealing, con la cual he aprendido a conectarme con el Creador. Hacer yoga, antes de meditar, también ayuda a llegar a estos niveles con mayor rapidez y eficacia. Adicionalmente, existen una serie de meditaciones para situaciones o emociones puntuales. Por ejemplo: la meditación 7 – 4 – 8, muy útil cuando estamos ansiosos o con insomnio.

  • Inhalamos aire por la nariz durante 4 segundos
  • Mantenemos ese aire en nuestros pulmones durante 7 segundos
  • Expulsamos todo el aire de nuestros pulmones durante 8 segundos
  • Repetimos este proceso hasta que nos quedemos dormidos
  1. Haz deporte. Haz yoga. Haz ambos o alguno, pero muévete. Respira y transpira.

Son incontables los beneficios del yoga, aunque en resumen, nos brinda equilibrio y balance como un ser integral (mente, cuerpo, espíritu y emoción). Aprendamos a respirar en cada postura (existen asanas donde debemos exhalar y otras en las que debemos inhalar). Aprendamos de alineación (consciencia de cómo debemos tener cada dedo, la mirada – drishti, el apana y el prana). Pongámosle siempre una intención a nuestra práctica: algo que deseemos, algo a “mejorar”, una intención para alguien más, un agradecimiento. Entendamos que una buena práctica de yoga, no se encuentra determinada por asanas complejas, sino por la alineación, la concentración, la respiración, la conciencia y entrega involucrada. Aprendamos a pararnos de cabeza: para combatir el ego, para ver que hay otras perspectivas distintas a las nuestras, para tener innovación.

  1. Todos los días 4 gotas de esencia de flores de Bach

Las flores de Bach nos ayudan a equilibrar nuestras emociones y a purificar nuestra energía. Aunque, recomiendo que no compremos preparados estándar, sino que se asista a una sesión personalizada, donde se realice un concentrado de acuerdo a las flores que se requieran para sanar determinadas emociones. Estas varían mes a mes y de persona a persona, ya que cada persona es un “mundo” distinto y las emociones que nos abruman o requerimos sanar también se encuentran en constante cambio.

  1. Aliméntate sano, pero sobretodo toma un desayuno rico y nutritivo

Mientras nos alimentamos, enfoquémonos en ese momento, practiquemos el Mindfulness. Miremos el color de la comida, contemos las mordidas (deberíamos dar entre 20 y 27 mordidas por bocado), hablemos de cosas positivas mientras nos alimentamos, agradezcamos los alimentos. 5 Comidas al día, no lo olvidemos.

  1. Cada hora realiza una práctica que te regrese al “Aquí y Ahora” (Mindfulness)

Las personas tendemos a sobre pensar, a vivir en el pasado (depresión) o en el futuro (ansiedad), por lo que es vital tener prácticas que nos regresen a este momento y que nos recuerden que no hay nada más de que preocuparse. El vivir en el aquí y el ahora, nos percata de la plenitud de cada momento, nos hace apreciar la belleza de una planta o de un abrazo, nos conecta con nuestras emociones, con nuestras limitaciones y pasiones, nos da el impulso para sanar y crecer.

Particularmente, realizo una oración cada hora para centrarme en esa hora que vendrá:

“Desde el punto de luz en el que yo soy uno con Dios, yo soy luz amando en el corazón colectivo de la humanidad, yo estoy amando en donde soy, yo soy amor en donde estoy. Bendito es Dios. Amén.”

  1. Habla desde el corazón

Aprendamos a expresarnos sin miedo. Nada que salga del corazón puede ser “malo”. Aunque en ese momento no estemos satisfechos o no entendamos lo que ha sucedido a consecuencia de lo dicho, confiemos en que es lo mejor que pudo suceder y que tal vez (o tal vez no) en un futuro tendremos la claridad del por qué. Eso sí, siempre con calma y a través del amor.

  1. Sonríe todo el tiempo

Obliguémonos a sonreír, aunque nos cueste. Lloremos sonriendo. Está científicamente demostrado que sonreír envía información al cerebro que nos programa para realmente ser más felices y transmitir esa alegría a quien nos ve sonriendo. La risa se contagia.

  1. Por lo menos una vez al día: Saluda, agradece, escucha, brinda ayuda

Enseñemos nuestros dones, compartamos sin egoísmo nuestro conocimiento, trascendamos. En grandes o pequeñas cuotas, dejemos un poquito de nuestra buena vibra en los demás para que este mundo sea aún más lindo. No sabemos lo feliz que podemos hacer a alguien con un simple y sincero: ¿Hola, cómo estás?

  1. Duerme por lo menos 7 horas y acuéstate máximo a las 11 pm. Reza por todo lo bueno que te dio el día.

Sí, deberían de ser 8 horas y máximo a las 10 pm, pero comencemos poquito a poquito, pasito a pasito. Ello nos ayudará a tener un descanso reparador, que nos permitirá tener lucidez y pensamientos positivos al día siguiente.

Les dejo la oración que digo antes de dormir para restaurar emociones para el día siguiente:

 “Dios mío, yo sé que hoy pude haber hecho, dicho, pensado, sentido cosas que me alejan y separan de ti. Te pido que durante la noche, me sostengas envuelta en una esfera de Ángeles de altísima luz para respirarte. Mientras yo te respiro y duermo, restaura tu presencia en mí.”

 Inmediatamente después, centremos nuestra atención en nuestra respiración y nos vamos a quedar dormidos diciendo con cada respiración: RESTAÚRAME. Esto nos llevará a un nivel de frecuencia vibratoria muy elevada. Si despertamos en la noche, volvemos a repetir: Restáurame.

  1. Sé consciente de la Fe que habita en ti. Ten fe en el Creador, en el Universo, en Dios, en Buda, en un burro, en lo que quieras, pero ten fe.

Con fe, entenderemos que todo es perfecto, que nada puede ser mejor de lo que se nos presenta. Aprendamos a observar con atención, a mirar en todo los que nos rodea a nuestros más grandes maestros. A preguntarnos: ¿PARA QUÉ nos está sucediendo esto?, ¿qué nos vino a enseñar? y ¿CON QUÉ emoción lo quiero afrontar (¿con odio o con amor?, ¿con miedo o valentía?)?. Confiemos en nuestra intuición (pero antes aprendamos a desarrollarla).

Cuando nos sintamos abrumados o con emociones negativas, podemos repetir:

“Dios mío yo me estoy sintiendo como ausente de ti, te pido me envuelvas en una esfera de Ángeles para respirarte y mientras yo te respiro, restaura nuevamente tu presencia en mí.”

Con ello, elegimos soltar lo que no le funciona a nuestra alma y nos abrimos a Dios.

13. Tenga anclas emocionales

Fotos, frases poderosas, imágenes, colores, olores, todo lo que requiramos para mantenernos enfocados en nuestro propósito de vida y de día. Por ejemplo, yo tengo un par de tatuajes, un collar con un cuarzo del amor, otro collar de chacras. Tengo anclas en mi carro, en mi casa; cada uno ayudándome a centrarme y recordarme lo que para mí soporta mi felicidad.

  1. Sigue meditando

Como lo dije arriba, la meditación nos lleva hacia la Verdad. No es una práctica sencilla, requiere altas dosis de autocompasión y aceptación. A veces lo logramos y otras nos distraen los pensamientos. Sin embargo, con paciencia, se volverá parte de nuestra rutina y podremos meditar en todos lados (en el baño, con un cerrar los ojos medio segundo, antes de una presentación, cuando algo nos da impotencia). Autocompasión, paciencia (Ciencia de la paz) y Fe.

Finalmente, y desde mi perspectiva, creo que el Ego (“mal gestionado”) es el principal causante de muchas de nuestras insatisfacciones, desconciertos y emociones tóxicas. Gran explicación para otra publicación. Les dejo una oración que me ayuda a enfrentarlo desde el amor.

“Mi ser es perfecto, porque mi ser es lo mismo que Dios es. Oh ego, ego que en tu imperfección insistes en restarle su perfección al hijo de Dios. Oh ego, ego, desaloja mi mente ya, que en Dios soy y en Dios estoy. Que siendo y estando en Dios, perfecto soy. Es Dios la fuente de la perfección, entiéndelo bien creído Ego. En Dios soy, en Dios estoy y esa es mi perfección. Mi ser es perfecto, porque mi ser es lo mismo que Dios es.”

¡Namasté!

Vía| Alejandra Lezama

Más información| Mensaje de Luz, TethaHealing – Vianna Stibal, Sakura Vital

Imagen| Aquí y Ahora

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