Patrimonio 


Mierda de artista: la provocación en el mundo del arte

El arte contemporáneo, en su búsqueda por encontrar nuevas vías de expresión, ha sido siempre provocador y en ocasiones criticado por algunos sectores más tradicionales. En este sentido, Piero Manzoni se alza como una de las figuras de mitad del siglo XX más polémicas e innovadoras dentro del panorama artístico.

Manzoni firmando una escultura viviente. 1961

Manzoni firmando una escultura viviente. 1961

Manzoni nació en Soncino (Italia) en 1933, y murió a su vez muy joven, en 1963 con apenas treinta años. Pese a su breve trayectoria, se ha convertido en una pieza clave para poder entender los planteamientos y las bases sobre las que se sustenta el arte conceptual. Su producción girará en torno a la autorreferencialidad del artista y a su posición como creador del arte, llevando al extremo las palabras del dadaísta Kurt Schwitters: “Todo lo que escupe el artista, es arte”. Manzoni llegaría a la conclusión de que, consciente o inconscientemente, todo lo que sale del artista no puede sino formar parte de su legado artístico. Esto implicaba dar un paso más allá dentro de la concepción del ready made, puesto que ahora incluso el ser humano también podía pasar a tener la consideración de objeto artístico. Esta afirmación explica el desarrollo de algunas de sus obras, como aquella en la que firmaba en la piel de diferentes personas, convirtiéndolas al instante en objetos artísticos creados por Manzoni (incluso llegó a dar certificados de autenticidad que afirmaban que esas personas eran obras creadas por él). En este sentido también destacan sus obras de Aliento de artista (1959), instalación conformada por globos inflados por el autor, o su obra más conocida y polémica, Mierda de artista (1961).

En 1961, Manzoni recogió 90 cajitas y las llenó detenidamente con sus propios excrementos, introduciendo en cada una 30 gramos de los mismos, envasándolas al vacío y etiquetándolas debidamente en cuatro lenguas diferentes: italiano, inglés, francés y alemán. Las latas salieron a la venta, vendiéndose al precio al cual se cotizaba el oro en ese momento. Con esto se llevaba al extremo el hecho de que todo lo que rodea al artista se convierte en objeto artístico, incluso sus heces. Esta obra ha sido siempre foco de numerosas críticas, ya que por un lado se ha entendido como un paso radical dentro de los planteamientos del arte conceptual, pero por otro, también como una burla ofensiva hacia la práctica artística. Analizando la obra podemos encontrar las dos posturas.

Mierda de artista. 1961

Mierda de artista. 1961

La Mierda de artista supone la aceptación de que el propio artista no puede sino dar arte por todos los poros de su cuerpo. Además, también realiza una crítica muy fuerte hacia la mercantilización del objeto artístico, puesto que en la actualidad el arte se ha convertido en un negocio que mueve miles de millones, y en el que lo único que vale es una firma concreta. Cualquier objeto puede ser reconocido si tiene la firma adecuada.

Manzoni parte siempre del sentido del humor para crear una obra con la que podríamos reflexionar durante horas. Y es precisamente esta falta de seriedad la que ha provocado que algunos sectores hayan considerado su Mierda de artista como una simple burla hacia la actividad artística. Estas detracciones se han basado en que la obra parte como una crítica hacia el mercado del arte, pero en la práctica, ha servido precisamente para dar publicidad al nombre de Manzoni y a su firma.

En conclusión, estamos ante una obra que podemos amar u odiar a partes iguales, que podemos tomarnos a risa o muy seriamente, pero sobre todo, que nos ayuda a reflexionar sobre el arte y sus propios confines.

 

Vía| SAN MARTÍN, Francisco Javier. Piero Manzoni, Madrid: Ed. Nerea, 1998

Más información| PieroManzoni

Imágenes| Escultura viviente, Mierda de artista

RELACIONADOS