Cultura y Sociedad 


Michel Houellebecq, la reacción viene de Francia

Sus novelas son un grito contra los excesos de la modernidad, que sitúa desde el sesentayochismo hasta el multiculturalismo. Como ocurre en tantos casos, su obra no puede entenderse sin una turbulenta biografía detrás. La de Michel Houellebecq saltó por los aires cuando fue abandonado por una madre hippy y un padre irresponsable cuando apenas contaba seis años. De aquello le rescató su abuela paterna, una ferviente comunista de la IV República francesa de la que tomó su apellido pero no su ideología.

La irrupción de Houellebecq en el debate nacional llegó con el ocaso del siglo XX. Su novela “Las partículas elementales” (1998) trascendió el panorama literario en una Francia que ya apenas podía disimular la mala resaca de mayo del 68. Porque en esta obra desmonta todos los mitos que habían acompañado al sesentayochismo: la revolución sexual, el menosprecio de la figura paterna, el fin de la familia natural, las drogas como liberación, etc.

Luego llegaría el turno de evaluar los efectos del multiculturalismo en “Plataforma”, obra en la que denuncia una Francia cada vez más islamizada para escándalo del mester de progresía. Este nuevo éxito literario ya es imperdonable, por eso tendrá que asumir la etiqueta de islamófobo impuesta por sus detractores cobijados bajo la bandera de la envidia y el miedo hacia quien cuestionaba sin titubeos los dogmas de la corrección política. Pero él no se arredra y declara en una entrevista en 2001 que “el islam es la religión más idiota del mundo” y que “cuando lees el corán se te cae el alma a los pies”. El revuelo provocado le condujo ante un tribunal de París bajo la acusación de incitación al odio racial, cargo del que fue absuelto.

En su última obra (“Sumisión”, 2015) dibuja una Francia con un partido islamista en el gobierno en 2022. El relato es tremendo y ácido, pero a pesar de todo, en sus páginas no falta el sentido del humor. La casualidad quiso que en el día previsto para su presentación en Francia se produjeran los atentados terroristas islamistas contra la revista satírica Charlie Hebdó. El escritor galo suspendió el acto y se marchó del país una temporada hasta que se calmaran las cosas.

Reaccionario sin complejos, también suscitó mucha polémica cuando afirmó que la literatura no valía de nada, pues si así fuera después de la publicación de la novela de Dostoievski “Los Demonios” en 1872, su influencia tendría que haber evitado las futuras tropelías de la izquierda en el siglo XX.

En fin, como sucede con otras tantas cosas, respecto a la inmigración España es Francia pero varias décadas atrás. Que no digan luego que no les avisaron.

Vía| “Sumisión”
Más información| Michel Houellebecq Wikipedia
Imagen| Torre Eiffel

RELACIONADOS