Coaching y Desarrollo Personal 


Mi propósito para el año que viene…

Llegadas estas fechas de final de año nos viene a la cabeza qué hacer de bueno para el venidero…dejar de fumar, hacer deporte, apuntarme al gimnasio, decidirme a emprender, declararme a la persona que me gusta, perder peso, darle las gracias a quién tanto me ayudó, comenzar a escribir en un blog… Podría estar escribiendo propósitos… tantos como tengamos cada uno de nosotros.

Intentemos hacer que ese, tengo que… el año que viene, se convierta en lo estoy haciendo o lo hice.

No voy a abrumaros con datos o estadísticas sobre el éxito o no, a la hora de llegar a buen fin en una intención, una idea o un proyecto; realmente lo que nos importa es el resultado personal, si lo conseguí o no; si lo empecé y no lo acabé, o si tan siquiera llegué a comenzarlo.

Podemos empezar por el principio, valga la redundancia, y es que eso es lo más complicado aunque parezca de Perogrullo. Sencillamente, que se nos pase por la cabeza un objetivo o deseo para el próximo año:

Piensa en ello; en las felicitaciones navideñas nunca faltan la salud y la suerte; en cierta medida volvemos a la evidencia; sin embargo ahora tengamos a mano una relación de propósitos que dependan única y exclusivamente de nosotros y…

Es importante escribir tus propósitos

Escríbelo; el viento se lleva las palabras, y más cuando las decimos y no estamos convencidos al 100% de que algo vamos a lograr. Por lo que pido algo de presión positiva; aunque nunca viene mal comentarlo con tu entorno y así comprometerte a hacerlo. La escritura nos permite ser más ordenados en nuestras ideas y sobre todo visualizar objetivamente aquello que nos hemos propuesto. Cuando lo escribas, de nada sirve la obsesión, aunque te recomiendo que no lo olvides y que lo tengas presente cada dos o tres días; échale un vistazo, seguro que cada vez que lo mires te hará sentir mejor y más ilusionado a medida que lo vas logrando.

Realizable por ti mismo, medible en el tiempo y concreto; en mucha medida la Salud depende de tus hábitos, alimentación, dieta, tabaco, deporte, etc. De la suerte, los que me leéis habitualmente sabéis como pienso, hay que buscarla y encontrarla; la fortuna no existe si no piensas en atraparla. El objetivo que nos establezcamos para el año próximo debe depender de nosotros, de nuestras ganas, ilusión, esfuerzo, constancia, trabajo… es necesario disponer de un tiempo adecuado para ello y tenemos que ser muy concretos. Veamos un ejemplo con el peso:

– Propósito para el año que viene: Perder peso (faltan datos, quedan en el aire, muchas situaciones)

– Propósito para el año que viene: Perder 4 kilos desde el 1 de Enero hasta el 31 de marzo (real, claro y concreto)

¿Por qué lo escribimos, ponemos fecha y ponemos los kilos que vamos a perder? Es sencillamente lo que hablábamos antes de la presión positiva; y que tienes claro lo que quieres conseguir… Cuando tenemos algo a la vista que tenemos previamente en mente, y sabemos realmente qué es; no nos asusta tanto como el no verlo. El “miedo” a lo desconocido… Y cuando lleguemos a esa cifra que nos pusimos; realmente sabremos que lo hemos alcanzado.

En ese momento expresaremos cómo nos sentimos; seguro que confiados, alegres, felices, pletóricos… Todas las emociones que nos acompañan en ese momento son útiles. Pero imagina como te sentiste durante el periodo de tiempo desde que te pusiste el objetivo hasta la consecución… La ilusión, dedicación y ganas de te acompañaron fueron tu mejor arma. Aquí está el ejemplo de que si quieres, puedes. Lo hace mucha gente, dejar de fumar, perder peso, afrontar situaciones que antes temían, etc. Nadie es mejor que TÚ, solamente encuentran esa chispa que necesitan para el cambio. Todo esto que estamos viendo en el artículo es el Coaching; ofrecer las herramientas necesarias para que te des cuenta de que puedes realizar lo que te propongas; ¿recuerdas como empezamos? Por tu pensamiento… Nunca dejes de pensar y de ser consciente de lo que tienes en tus manos.

Y por una “tontería” o pequeñez que parezca lo que te propones, hazlo, dedícate a ello, sabrás que puedes lograrlo, ya vendrán objetivos “más importantes”, así cogerás confianza, te servirá de entrenamiento para seguir creciendo y avanzando en tu vida.

Llegará el momento que no esperes al fin de año para pensar en tus propósitos…

Ánimo y adelante.

 

Más información| Teoría del Vaso Lleno

Imágenes| Paperblog, Elbebecom

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