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Mi primera declaración de la Renta

La primera vez que comenzamos a trabajar es ciertamente un momento muy importante en nuestras vidas. Señala el fin de la etapa dedicada exclusivamente a formarnos, y el inicio de la etapa en que esperamos el retorno de esa inversión en forma de sueldos y salarios, si trabajamos por cuenta ajena.

Pero este retorno no sólo tiene una vertiente individual, derivada de ser los perceptores directos de esos ingresos del trabajo. También tiene un aspecto social, pues debemos revertir a la sociedad lo que la sociedad ha invertido en nosotros mientras no trabajábamos, y aportar para los que vienen detrás a los que también hay que formar.  renta4--644x362

Y este retorno social se hace en forma de impuestos. Por ello, otra de las consecuencias de nuestra entrada en el mundo laboral es que adquirimos la condición de contribuyentes del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas.

Debido precisamente a la existencia de ese retorno, es muy importante que cada individuo desarrolle el mejor trabajo posible para el que esté cualificado. Porque de lo contrario el salario estará por debajo de su formación y el retorno social no se corresponderá con la inversión efectuada

Pero hoy vamos a dejar a un lado los aspectos socioeconómicos de la adquisición de la condición de trabajador por cuenta ajena, y vamos a dar algunos consejos prácticos sobre cómo enfrentarnos a nuestra primera declaración de IRPF.

  1. 1.     Cuando tengo la obligación de declarar.

Este es el primer elemento a tener claro. Si tengo que presentar declaración o no por mis ingresos del año anterior. La Ley  del IRPF para el ejercicio 2013 y en relación con los rendimientos del trabajo, establece dos límites de exención de esta obligación:

Límite general: no estoy obligado si mis ingresos del año anterior son inferiores a 22.000 euros anuales.

Límite alternativo: 11.200 euros, cuando por el número de pagadores o la naturaleza de los ingresos, el legislador entiende que se debe formalizar la declaración. En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, siempre que tengamos más de un pagador hay que leer bien la norma, porque si la cuantía que obtenemos por el segundo y siguientes pagadores superan los 1500 euros, nos tocará hacer declaración por encima de esta cifra de 11.200 euros.

Obtener ganancias patrimoniales y /o rendimientos de capital puede también obligarnos a declarar.

En el caso de realizar actividades económicas (imaginaos que ejercéis de profesionales, y os habéis dado de alta como autónomos) siempre va a ser necesario presentar declaración si obtenemos más de 1000 euros de ingreso y es nuestro único rendimiento.

  1. 2.     Cuanto me van a retener.

Otro dato importante a tener en cuenta es la retención aplicada por nuestro pagador o pagadores de nuestros salarios.

Si tenemos un solo pagador, lo normal es que éste aplique las tablas que establece el reglamento del impuesto en función de la cuantía del salario y de las circunstancias personales y familiares, de forma que la retención significará que en el momento de la declaración del impuesto prácticamente no haya que ingresar cantidad complementaria alguna, pues se habrá cumplido el principio de “pay as you earn”.

Sin embargo, la sorpresa nos la podemos llevar cuando tenemos más de un pagador y contratos inferiores a un año. En este caso, el pagador aplicará la retención establecida por la norma, que es del 2%. Llegado el periodo de declaración nos vamos a encontrar que tenemos obligación de presentarla, y la cuantía a pagar puede ser sustanciosa, pues las retenciones han sido tan pequeñas que no hemos anticipado prácticamente nada de la cuantía que corresponde a nuestros ingresos.

Para evitar sorpresas de esta naturaleza, es bueno prever en la medida de lo posible esta contingencia, evaluando cual puede ser la cuantía aproximada de nuestros ingresos para el conjunto del año y la cuantía aproximada del impuesto.  Podemos solicitar a nuestros pagadores que nos eleven la cuantía de la retención a practicar.

  1. 3.     Cuando se hace la declaración.

El IRPF debe de declararse para cada ejercicio tributario en el ejercicio siguiente, en los siguientes periodos:

  • 1 de abril a 30 de junio, si la declaración se realiza a partir de un borrador facilitado por la AEAT
  • 23 de abril a 30 de junio si la declaración se efectúa en modelo 100, sin previo borrador, y por medios telemáticos.
  • 5 de mayo a 30 de junio, si la declaración se efectúa en modelo 100, sin previo borrador, y no se presenta por medios telemáticos.
  1. Como se hace la declaración.

Hay varios medios de presentar la declaración de IRPF.

Lo más sencillo es la utilización del borrador que la AEAT pone a nuestra disposición. Si los datos que contiene son parecen correctos, basta con confírmalo para que se considere presentada la declaración.

Si los datos no son correctos, se puede modificar e igualmente enviarlo.

Si por la naturaleza de nuestras rentas la AEAT no nos proporciona borrador, tendremos que cumplimentar un modelo 100, siempre utilizando el programa de ayuda PADRE.

  1.  Como se presenta la declaración.

Hay muchos medios, y habrá que ver si la declaración se hace a partir de borrador previo o no, si la declaración sale a ingresar o a devolver.

La AEAT, para el conjunto de las declaraciones, prevé la presentación telemática, la confirmación del borrador por teléfono, la colaboración de las entidades bancarias y la presentación en las propias oficinas de la AEAT.

  1. Que sucede si no puedo pagar.

La cuantía del impuesto se puede aplazar. Hay dos formas de aplazarlo:

Un aplazamiento genérico que ofrece la ley del impuesto, en dos plazos, el primero el 30 de junio con el 60% de la cuantía liquidada, y el segundo el 5 de noviembre por el restante 40%

Un aplazamiento propio de la ley general tributaria y reglamento general de recaudación, que consiste en presentar simultáneamente a la autoliquidación del impuesto la solicitud de aplazamiento. En este caso, los plazos serán mensuales y el periodo para pagar puede llegar a ser más amplio según la cuantía a aplazar.

  1. Consejos para el año próximo:

Lo más importante para años sucesivos: anotar  la cifra de la casilla 366 de vuestra declaración. Os será necesaria para la obtención del borrador el año siguiente, por vía telemática y sin necesidad de ir a las oficinas de la AEAT.

Estimados lectores, esto es todo, ¡espero y deseo que todos estéis obligados a presentar declaración porque vuestro ingresos lo merezcan.

Imagen| ABC

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