Especial II Guerra Mundial, Historia 


Mexicanos en la II Guerra Mundial

Acercándonos a un aniversario más sobre la derrota de la Alemania nazi, cabe hacer mención del carácter global de esta segunda gran guerra. Nos referimos a los soldados que entregaron su vida en los campos de batalla y que no eran originarios de los países contendientes, o bien que su estatus de súbditos o ciudadanos de segunda los relegaba de cualquier reconocimiento público. Este puede ser el caso de las tropas coloniales indias, bereberes o africanas de los ejércitos Aliados y del lado estadounidense a los contingentes afroamericanos e hispanos.

En el caso concreto de los combatientes de origen hispano, y en concreto mexicano, ya habían entrado en combate en la Primera Guerra Mundial. Algunos se habían alistado como voluntarios, otros cumpliendo con su deber de ciudadanos estadounidenses fueron llamados al servicio a las armas obligatorio. Otros desafortunados que, huyendo de la violencia de la Revolución en México, tuvieron problemas para comprobar su ciudadanía mexicana y no mexicano-estadounidenses huyendo del reclutamiento.

El estilo extravagante de los zoot suits ocasiono muchos actos de discriminación y  violencia hacia la comunidad mexico-estadounidense

El estilo extravagante de los zoot suits ocasiono muchos actos de discriminación y violencia hacia la comunidad mexico-estadounidense.

Durante el periodo de entreguerras las hostilidades a la población de origen mexicano en Estados Unidos se agudizaron. A los ya constantes hostigamientos y violencia por parte de los anglosajones, se sumó la deportación masiva de mexicanos (incluyendo a estadounidenses de ascendencia mexicana) durante los años más turbios de la crisis económica de principios de la década de los treinta. No obstante muchos lograron quedarse, otros lograron regresar a la Unión Americana y desarrollaron una cultura propia fusionando elementos de ambos países en lo que se convertiría en el movimiento Pachuco y el Zoot Suit.

Con el ataque japonés a Pearl Harbor se desató una ola de patriotismo que empujó a cientos de miles de voluntarios a alistarse para responder a la agresión, entre ellos muchos mexicano-estadounidenses. En 1942, las autoridades de México concedieron el derecho para que no se perdiera la ciudadanía mexicana por pelear en las filas de un ejército extranjero, beneficiando a los que tenían doble nacionalidad. Los soldados hispanos, a diferencia de los afroamericanos, eran integrados junto con los anglosajones, sin embargo esto no siempre significaba un trato igual. Ese rechazo y racismo que vivían les obligó a destacarse en el campo de batalla.

Un ejemplo de ello fue Guy Gabaldón, un infante de marina de padres mexicanos pero criado por japoneses. Durante la batalla de Saipan, en 1944, gracias a sus conocimientos del idioma japonés logró convencer a civiles y militares nipones a entregarse en vez de suicidarse o seguir luchando salvando así a muchos de sus compañeros de armas. Otro de ellos, Cleto Rodríguez, se distinguió en la batalla por recuperar Filipinas al destruir una pieza de artillería enemiga.

El papel de Gabaldón sería interpretado por el actor anglosajón  Jeffrey Hunter, de nulos rasgos hispanos

El papel de Gabaldón sería interpretado por el actor anglosajón Jeffrey Hunter, de nulos rasgos hispanos.

En cuanto al frente de Europa Occidental, José Mendoza López luchó durante la ofensiva alemana sobre el bosque de las Árdenas y se destacó por mantener su línea, abatiendo a casi cien soldados alemanes con su ametralladora y convirtiéndose en el militar del ejercito de Estados Unidos que más enemigos ha matado en una acción, por lo que le fue otorgada la Medalla de Honor, máxima distinción militar.

Estos logros individuales no impidieron la discriminación cotidiana que se vivía en “casa”. A muchos se les seguía prohibiendo la entrada en lugares sólo para blancos, incluido al soldado José Mendoza que le negaron el servicio en una cafetería en Texas. En el ámbito cinematográfico se filmó una película sobre las acciones de Gabaldón en Saipan, sin embargo se ocultó su origen étnico, cuyo papel fue interpretado por un actor anglo. Sin embargo, la experiencia de los soldados mexicanos o de origen mexicano en el ejército de Estados Unidos les permitió no sólo hacer las mismas cosas que un blanco, sino también comenzar estudios profesionales o técnicos, algo impensable para gente que vivía de actividades agrícolas, y lo más importante, lograron organizarse para que sus acciones no quedarán en el olvido.

Para terminar esta entrada les dejo el corrido del Soldado Raso, del compositor Felipe Valdez Leal e interpretado por Pedro Infante, que fue muy popular durante la guerra.

Vía| PLASENCIA DE LA PARRA, ENRIQUE, Las infanterías invisibles: mexicanos en la Segunda Guerra Mundial, Historia Mexicana, Tomo LII, No. 4, 2003.

Más información| Arizona’s Men and Women in Military Service to America in World War II: A Preliminary View

Imagen| Zoot Suits , From Hell to Eternity,

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