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¿Merece la pena ver “El lobo de Wall Street?

Cada vez que el director neoyorquino Martin Scorsese anuncia nueva película, los cinéfilos y aficionados al cine se frotan las manos. Considerado como uno de los mejores directores de cine actuales, Scorsese lleva décadas regalando cine de calidad. Su último trabajo, “El lobo de Wall Street” ha generado controversia sin dejar de ser considerada como una gran película.

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Y es que se tratan temas como la ambición desmedida, el consumismo extremo, el sexo, las drogas y el engaño. Basada en hechos reales, narra la vida y avatares de Jordan Belfort, interpretado por el actor Leonardo di Caprio, un broker -corredor de bolsa- neoyorquino en los años ochenta del siglo XX. Conseguir el éxito, entendiéndolo como hacerse multimillonario a toda costa, es el objetivo del protagonista carente de principios. La excelente ambientación de ese periodo, en el que efectivamente se dieron esa clase de personajes ansiosos de dinero y poder, ofrece la posibilidad de acercarse a ese mundo de brokers sin escrúpulos para los que todo vale con tal de ganar. Las reglas no cuentan para Belfort y su osadía temeraria, adinerándose a base de embaucar a ingenuos inversores, no tarda en llamar la atención del FBI que sospecha de sus “tejemanejes”.

projector-361352_640Ver esta película no deja indiferente a nadie. Hay a quien no le ha gustado por resultar demasiado amoral, mientras para otros es una manera excelente para conocer la desfasada forma de vida de aquellos brokers de los ochenta. De un modo u otro no está de más verla para opinar. Cogiendo a Belfort como ejemplo del consumismo en grado sumo de la sociedad neoyorquina, Scorsese consigue contar una historia de excesos que escandaliza, pero es una excelente oportunidad para hacerse una idea de a dónde se puede llegar por el culto al dinero y cuántos límites se pueden rebasar.

 Y tú, ¿qué opinas?

Por María Font

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