Jurídico 


Menores contra Padres

Esta nueva tipología de violencia domestica puede deberse a numeroso factores, y tratarse en familias de distintos estatus sociales, no tiene un patrón concreto, aunque si es cierto que muchos de estos comportamientos se asemeja a la figura del menor “caprichoso” y familias permisivas, no ocurre en todos los sucesos, como más adelante comentare. Hablamos entonces del conocido Síndrome del Niño Emperador, se trata de un trastorno que sufren muchos menores caracterizado por el desarrollo en el niño de comportamientos violentos tales como, gritar, insultar, golpear, amenazar… estos niños logran controlar a sus progenitores incumpliendo las normas o límites establecidos por ellos, y estallando cuando no consiguen sus fines. Sin lugar a dudas, los padres participan muy activamente en que los niños desde pequeños vayan desarrollando este síndrome en el hogar, al no establecer unas directrices

Menores & Padres

Menores & Padres

de educación y respeto hacia los miembros del mismo. Siendo característico de estos menores el ser conflictivos tanto en la calle como en la escuela, carecer de empatía, o el carecer de cualquier tipo de norma de conducta.

Nacidos o mejor dicho, criados en una sociedad materialista y consumista, todos sus deseos se convierten en ordenes, actuando los padres conforme a ello de una manera inmediata,  para que de esta forma el menor no estalle montando un “espectáculo” allá donde se encuentre. Este pasotismo y consentimiento del menor, por parte de los padres conlleva a que el niño se conciencie que de esta forma va a conseguir lo que quiera y lo más importante, cuando él quiera. Solamente en el momento que sus mandamientos no sean cumplidos, se generará en él, una furia que finalizará en actos violentos llegando a insultar, lanzar objetos o hasta golpear a algún familiar, creando el lógico temor en ellos, y un ambiente de constante pánico a desobedecer las órdenes de su hijo. Ante esto muchos padres deciden denunciar a sus propios hijos, viéndose fracasados en muchos casos, en la batalla de su propia educación, las cifras de denuncias van ascendiendo, y es que desde hace varios años han aumentado de manera muy considerable, aunque solamente cuando la situación familiar se hace verdaderamente insostenible creando el menor un clima de terror, es solo llegado a este límite, cuando deciden poner el asunto en manos de la justicia.

Mientras que muchos padres piensan que se trata de un simple conflicto familiar, el menor va fortaleciendo los cimientos del síndrome, desconociendo por completo lo peor de este comportamiento, sino se pone límites y se reeduca, puede terminar derivando en un adulto agresivo con su pareja. Pues se ha sabido que son muchos los hombres maltratadores que tuvieron una infancia dura, y problemática con asuntos judiciales, mostrando una imagen agresiva desde la juventud.

Pero sin embargo, no es esta la única causa que lleva a que los menores actúen de tal manera, sino que también influyen y mucho, círculos de amistades conflictivas, el ambiente familiar, así como familias desestructuradas, divorcios problemáticos o ausencia de padre o madre, fallecimiento de un ser querido, la sobreprotección y al ausencia de autoridad… son, algunas de las circunstancias que hacen que el menor tenga que volver a reorganizar su vida, siendo en muchas ocasiones imposible y haciendo pagar por su frustración a las personas de su entorno. Pero, ¿Qué podemos hacer ante ello? En primer lugar marcar desde pequeño unas normas o limites adecuadas a la edad del menor, existiendo respeto e igualdad entre los miembros de la familia, y una buena relación entre padres e hijos, sabiendo marcar el papel de padre y el de hijo, no el de tratar a los hijos como amigos.

Pero, si ya se ha creado este ambiente de conflicto en el domicilio, cuanto antes se combata mejor, mediante la ayuda de profesionales especializados realizando tratamientos de sensibilización y conductuales, controlando su furia y frustración, entre otros, el menor puede ser reeducado en valores de igualdad y respeto, y de esta forma saber convivir en familia y en sociedad.

 

Vía: Apuntes curso “Perito Judicial en los Aspectos Legales, jurídicos, psicopatológicos y forenses de la violencia de genero e intrafamiliar”. UNED.

Imagen – Menores.

 

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