Neurociencia 


Memoria a Oliver Sacks: el arte humanista de la neurología

16628758535_d593ef38e1_bOliver Sacks nació el 9 de julio de 1933 en Londres, sus padres fueron una primera influencia en el campo de la medicina dado que su madre era cirujana y su padre era practicante.

Empezó la carrera de medicina en la Universidad de Oxford y terminó la residencia en el Hospital MT. Zion de San francisco y la Universidad de UCLA, para finalmente instalarse en Nueva York donde ejerció como neurólogo, científico y escritor hasta su muerte el 30 de agosto de 2015 (Sacks, 2015).

Conocí la figura del profesor Sacks mucho antes de comenzar mi carrera profesional, estoy hablando de los años 90, cuando podría decirse que comenzaba para mí el estadio de las operaciones formales según la teoría de Piaget. Cinéfilo innato, tuve mi primer contacto con su obra mediante la adaptación de su libro a la gran pantalla “Despertares o Awakenings” en la que el doctor Sacks relata la fascinante historia personal, de un grupo de pacientes del Hospital Abraham en el Bronx, que sobrevivieron a la famosa epidemia de encefalitis letárgica” ocurrida en los años 20.

Estos pacientes tuvieron que esperar 40 años acinéticos, apáticos y letárgicos por el daño producido en áreas cerebrales como la sustancia negra, el tálamo y otras regiones encefálicas encargadas de controlar los movimientos posturales, el tono muscular o el patrón sueño-vigilia. Hasta que en 1966, un joven y prometedor médico en neurología les administra un fármaco de nueva generación llamado “L-DOPA” usado en pacientes con enfermedad de Parkinson.

Milagrosamente estos pacientes retomaron su conducta motora y cognitiva previa al contagio, con el inesperado e ineludible desfase temporal, ellos se enfrentaron a la demoledora noticia de que ya no eran niños, adolescentes o de que lo que estuvieran haciendo en 1917 ya no tenía sentido. El cuerpo, la mente o la misma identidad desestructurados fragmentados y necesitados de una explicación verosímil y sincera de lo que les estaba ocurriendo.

La mayoría de ellos volvieron pronto al estado letárgico a pesar de estar tomando el fármaco, algunos presentaban cuadros de hiperexitación o estereotipias debido a los efectos secundarios de la Levodopa.

Una desgarradora historia clínica contada en clave científica, sin dejar de lado las profundas e intensas emociones y experiencias que viven los enfermos y los profesionales del centro.

La forma tan minuciosa de narrar los casos clínicos, la percepción y los sentimientos que tiene Sacks de sus pacientes, sobrepasa la barrera de lo puramente científico, ofreciéndonos su lado más humano y artístico.

En la película Oliver Sacks es interpretado por Robin Williams bajo el pseudónimo de Malcom Sayer, y Robert de Niro se encarga del arduo trabajo de interpretar a uno de los afectados por la extraña epidemia.

Un dato anecdótico del caso es que tuvo que esperarse a principios del siglo XXI para descubrirse el agente causante, una mutación del “estreptococos” cuya forma original causa las comunes infecciones de garganta.

En mi propia experiencia clínica he podido observar como la enfermedad tiene un lado calamitoso, pero al otro lado se han descubierto personas con una asombrosa e intuitiva manera de afrontar la vida, superando las expectativas de los más eruditos.

Situaciones tan extraordinarias como las del Hospital Abraham son las que posiblemente vivamos los individuos que elijamos dedicarnos a este campo de la ciencia.

Ejemplos como el profesor Sacks deben ser divulgados para que su historia sirva de inspiración y enseñanza a muchas personas que están sufriendo en sus casas los síntomas y las consecuencias de padecer un trastorno mental o una enfermedad neurológica.

El conocimiento nos hace ser menos reticentes y más diestros, rompiendo mitos e imágenes negativas menos cercanas a la realidad, además los trastornos mentales y las enfermedades neurológicas son factores de riesgo de discapacidad y falta de autonomía (OMS, 2001).

Finalmente expresar mi total admiración y respeto por este excelente médico, humanista y filántropo, que nos dejó este verano por una de esas enfermedades que todavía no se curan. Aun así su legado permanecerá y cultivará nuestras mentes y la de otras generaciones.

Vía|

Baños, J. E. (2015). Oliver Sacks: un extraordinario médico-escritor, un escritor-médico irrepetible. Revista de Medicina y Cine11(3), 127-129.

OMS (2001). CIF Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la discapacidad y de la Salud. Madrid: IMSERSO.

Sacks, O. (2015). Oliver Sacks, M.D. Site. Recuperado de: http://www.oliversacks.com

Imagen|Oliver Sacks

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