Jurídico 


Mecanismos de delimitación y control en Radio Televisión Madrid

Con la reciente Ley 8/2015 de Radio Televisión Madrid, el régimen jurídico y de funcionamiento del medio de comunicación de titularidad pública de la Comunidad de Madrid cambió sustancialmente. A estos cambios ya he hecho referencia en otros artículos en Que Aprendemos Hoy: sobre sus principios fundamentales así como de su funcionamiento.

Habiendo efectuado ya referencias a mis anteriores artículos sobre la materia no me extenderé demasiado en prolegómenos. Simplemente recordar que en sus artículos 1 y 2, se determina que esta Ley tiene como objeto “regular el servicio público de comunicación audiovisual en la Comunidad de Madrid, así como establecer el régimen jurídico de la entidad a la que se atribuye la prestación de dicho servicio”. En concreto, es Radio Televisión Madrid S.A. “la entidad que prestará el servicio público de comunicación audiovisual”.

Este servicio público de comunicación audiovisual no es otra cosa que “un servicio esencial de interés económico general que tiene por objeto la producción, edición y difusión de canales de radio, de televisión y de servicios de información en línea con programaciones diversas y equilibradas (…)”

Bien, la Ley 8/2015 desarrolla una extensa lista de principios inspiradores que han de actuar como referentes en la prestación de este servicio público en el art. 4. Estos principios, como el “respeto al pluralismo político, ideológico, cultural y social” o “el respeto a la libertad de expresión e información” ayudan a la fijación de objetivos junto con el establecimiento legal de elementos delimitadores de líneas de actuación y de control. Serán algunos de estos elementos los que explicaré en este artículo.

Los elementos que ayudan al establecimiento de líneas concretas de actuación son la Carta básica, que en palabras de la Exposición de Motivos “presidirá la actuación de la Radio Televisión Madrid S.A. al fijar sus objetivos generales durante el plazo de nueve años” y los Contratos-programa, que concretará cada tres años el contenido de la Carta básica. Si bien es cierto, estos elementos dan una serie de directrices de funcionamiento a nivel interno, se determinan unos mecanismos de control externos: el parlamentario y el de la autoridad audiovisual.

Elementos delimitadores de líneas de actuación.

En un primer lugar, la Carta básica se encuentra prevista en el art. 6 de la Ley 8/2015. No es otra cosa que el elemento delimitador del ámbito y alcance del servicio público de radio y televisión que atenderá a los “principios inspiradores de la programación proclamados en el art. 4”. Gracias a esta Carta básica se establecerán los “objetivos generales de la función de servicio público” teniendo una vigencia de nueve años. Esta Carta deberá ser aprobada por elTelemadrid-300x278 Pleno de la Asamblea de Madrid por una mayoría de dos tercios.

Por otra parte, nos encontramos con los Contratos-programa. Estos documentos concretan y desarrollan los objetivos genéricos que contiene la Carta básica “para todos y cada uno de los canales y frecuencias de radio gestionado por Radio Televisión Madrid”.

Se suscribirá entre el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid y Radio Televisión Madrid para un periodo de tres años. Ahora bien, ¿qué elementos ha de concretar? Entre ellos, destacamos los siguientes:

  • Objetivos específicos a cumplir, incluyendo los de naturaleza organizativa o económica.
  • Identificación expresa de los contenidos de servicio público.
  • Mecanismos de control de ejecución del Contrato-programa así como el sistema para evaluar el cumplimiento de los objetivos.
  • Efectos que deberán derivarse del incumplimiento de los compromisos acordados.

Finalmente, “La Asamblea de Madrid deberá ser informada por el Consejo de Gobierno y por el Director General de Radio Televisión Madrid, con carácter previo a su aprobación, sobre el contenido del Contrato-programa. Asimismo, deberá ser informada anualmente por el Director General de su ejecución y resultados”.

Elementos de control.

La ley en sus arts. 41 y 42 prevé dos sistemas de control externo. El primero es el control parlamentario, determinando que será la Asamblea de Madrid quien ejerza el “control de la gestión y del cumplimiento de la función de servicio público atribuida a Radio Televisión Madrid, a través de la Comisión correspondiente en la forma que determina el Reglamento de la Asamblea”. Para su cumplimiento y sin perjuicio de otras especialidades presentes en el texto normativo, deberá presentar un informe anual a esa Comisión sobre la ejecución del Contrato-programa y de la Carta básica así como una memoria sobre la “ejecución de la función de servicio público referida al conjunto de sus actividades, programaciones, servicios y emisiones.”

Tengamos en cuenta que el control de la Asamblea también se encuentra en otras situaciones, como por ejemplo el nombramiento del Director General o del Consejo de Administración.

En otro orden de cosas, también se encuentra el que la Ley denomina “control por la autoridad audiovisual”. En este sentido, la autoridad audiovisual de la Comunidad deberá evaluar si los nuevos servicios que se pretendan incluir se ajustan o no a la misión de servicio público así como si “alteran la competencia en el mercado audiovisual.” Esta autoridad deberá desarrollar dos procedimientos:

  • Un procedimiento para solicitar su intervención en caso de incumplimiento de la función de servicio público.
  • Un procedimiento de control periódico de la financiación pública que reciba, así como las medidas de reequilibrio necesarias para que “su destino sea el establecido en la presente ley”.

Es fundamental para el correcto funcionamiento de un servicio público y su adecuada orientación hacia el interés general el desarrollo tanto de objetivos claros a largo y medio plazo así como el establecimiento de mecanismos de control que permitan evaluar el grado de cumplimiento de dichos objetivos.

En este caso la Ley prevé adecuadamente dos sistemas delimitadores de líneas de actuación tanto a largo como a medio plazo teniendo como referente unos principios establecidos en la Ley, la Carta básica y los contratos-programa. Asimismo, determina la intervención de la Asamblea de Madrid en una función de control así como del organismo regulador del medio audiovisual. Ahora bien, para el éxito de estas previsiones será necesaria una puesta en práctica real y no idealizada de las mismas.

Vía | Ley 8/2015, de Radio Televisión Madrid.

Más información| La Nueva Ley de Radio Televisión Madrid

En QAH| Los pilares de la Nueva Ley de Radio Televisión Madrid.

Imagen| Wikimedia.

 

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