Salud y Deporte 


Más masa muscular sí, pero no a expensas de nuestras articulaciones.

Axioma principal en la construcción de masa muscular es mover un gran “tonelaje metálico” en el gimnasio. Es de cajón que para obtener grandes ganancias hay que entrenar pesado. El gran e irónico problema de la formación de una gran cantidad de masa muscular es el efecto contraproducente que tiene sobre nuestras articulaciones, porque está demostrado que el trabajo con pesos pesados reduce en gran medida la masa de nuestros cartílagos.
Investigadores estadounidenses afirman que los pesos que nos impiden completar más de ocho repeticiones pueden causar inflamación en las articulaciones, lo cual se traduce en destrucción del cartílago e inhibición en su reconstrucción. Este trabajo con pesos pesados parece afectar a las células del cartílago, produciendo una serie de moléculas, de nombre citoquinas, que inician una cadena de eventos que derivan en la liberación de sustancias químicas que atacan al cartílago, ataque similar al de la artritis.

Dolor articular

Dolor articular

Si entrenamos pesado con frecuencia y sentimos dolor en codos, rodillas, hombros o caderas, dicho dolor puede ser debido a la ruptura del cartílago de la articulación y, por ende, no debemos jamás pasar por alto la posibilidad de que esto ocurra, desterrando la falsa creencia de los levantadores de pesas más “sabios” (entiéndase mi ironía), que consiste en que trabajar con pesos pesados y dolor en las articulaciones son causa-efecto. Craso error.
Los estudios de los investigadores ponen de manifiesto que entrenar con pesos ligeros, y hablamos de un peso que permite la realización de 15 a 20 repeticiones, impide la destrucción de cartílago e incluso puede mejorar su reconstrucción. Los científicos nos dicen que el ejercicio con pesas ligeras revierte los procesos que tienen lugar cuando las articulaciones están estresadas por los pesos pesados. Los pesos ligeros inhiben la activación de los genes en las células de los cartílagos que producen la inflamación y posterior ataque sobre el cartílago, evitando la destrucción del mismo y favoreciendo que se reconstruya.
Ello no quiere decir que haya que abandonar el entrenamiento pesado definitivamente y entrenar con pesos ligeros siempre, ni mucho menos, pero lo que sí es cierto es que para preservar nuestras articulaciones debemos planificar convenientemente nuestros entrenamientos.
Tenemos pues, que los entrenamientos pesados nos llevan al aumento de fuerza y masa muscular, pero eso sí, a expensas del tejido de la articulación. El peso pesado pone en marcha los procesos que conducen a la degeneración del cartílago articular, de manera que intercalaremos entrenamientos con pesos ligeros que compensen este efecto en la articulaciones y mejoren la regeneración del cartílago.

Cuida tus articulaciones

Cuida tus articulaciones

Además, los entrenamientos de altas repeticiones presentan una ventaja añadida y es que favorecen el desarrollo muscular estimulando la generación de nuevos vasos sanguíneos o capilares. A través de los capilares la sangre lleva nutrientes, hormonas anabólicas y óxigeno al músculo, de forma que al aumentar el número de capilares que alimentan a los músculos se produce una mayor liberación de aquéllos, dando lugar a una mejor recuperación y desarrollo muscular.
Para finalizar, y después de lo expuesto, nuestro pauta a seguir es muy sencilla, debemos encontrar un equilibrio entre los entrenamientos pesados y los entrenamientos ligeros. a fin de seguir disfrutando de los hierros durante muchísimos más años, porque entre [email protected] y yo, ¿qué haríamos nosotros sin poder trabajar con ese vil metal que nos da tanta vida?

Vía | flexonline.com

Más información | life.gaiam.comtutraumatologo.com

Imagen | Dolor articular, Arnold

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