Opinión 


Más allá de lo conseguido (II): ¿Dónde estamos?

España puede y debe mirar con satisfacción y orgullo lo conseguido, que es mucho, para avizorar el futuro con esperanza y trabajar en la buena dirección.

He aquí un listado de logros que sirven para saber dónde está España ahora:

  • Entre la veintena de países ricos: 14º por PIB y 22º por renta per cápita
  • Líderes mundiales en infraestructuras, tanto por el stock que disfrutamos como por el sector industrial que las desarrolla.
  • Con el reloj tecnológico en hora: líderes europeos en redes y equipamientos de tecnologías de la información y la comunicación.
  • Una de las mejores y más competitivas ofertas agrícolas –sin subvenciones- e industria de alimentación del mundo.
  • En vanguardia de la salud: por cobertura social, esperanza y calidad de vida, eficiencia de la sanidad pública y líderes mundiales en trasplantes.
  • Una economía crecientemente abierta al exterior como consecuencia de su competitividad, sólo superada por Alemania entre los grandes países europeos.
  • Líderes mundiales en turismo vacacional con amplias posibilidades de seguir creciendo y diversificando la oferta hacia ámbitos –golf, náutica, compras, salud- de mayor valor añadido.
  • Una indiscutible potencia deportiva mundial en las especialidades de mayor interés mediático internacional: fútbol, baloncesto, balonmano, ciclismo, motorismo, fórmula 1, tenis, golf…
  • Una lengua que colidera con el inglés el mundo occidental.

03.+Corrupción[1]Los grandes logros conseguidos se han visto empañados por la corrupción de los políticos mientras que el marco institucional necesita reformas. Tanto la corrupción como la reforma institucional tienen remedio, por lo que sería absurdo cruzarse de brazos y abandonarnos al pesimismo.

La integración en las instituciones europeas es un ancla que nos disciplina a hacer las cosas bien para sí evitar garrear hacia destinos indeseables. Afortunadamente, la mayoría de nuestras fuerzas políticas están a favor del anclaje europeo.

El desafío de la transformación digital de nuestra economía y sociedad nos pilla en una excelente posición de partida, ya que disfrutamos de un excelente nivel de equipamientos, de suerte que si los gobiernos no ponen obstáculos a la nueva economía colaborativa ésta se puede convertir en una gran fuente de oportunidades de emprendimiento y trabajo para mucha gente sobre todo la más joven.

Es el tiempo de un mayor y creciente protagonismo de la sociedad civil basado en la confianza en nosotros mismos en vez de depender del Estado, que apenas puede repartir pero no crear riqueza ni verdaderas oportunidades para el mejor desarrollo posible de la gente. El aprecio social de la función empresarial es cada vez más necesario para que prolifere y con ella la creación de oportunidades y riqueza para todos.

Más información| España, más allá de lo conseguido

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