Cultura y Sociedad 


Mary Peck Butterworth: una peculiar falsificadora

 

Cuando pensamos en grandes falsificadores de la historia pensamos en grandes nombres como Frank William Abagnale Jr (Atrapame si puedes) o Edward Mueller; sin embargo entre estos grandes artistas, artesanos y mafiosos destaca Mary Peck Butterworth, una  humilde feligresa de Massachusetts.

Mary Peck Butterworth nació en Massachussets en 1686 y contrajo matrimonio con John Butterworth, un modesto granjero, con el que tan sólo 10 años después ya había tenido siete hijos y se encontraban en la miseria.

Al borde de la miseria, con sus propiedades embargadas y siete hijos a los que alimentar, Mary Peck se convirtió en multimillonaria sin querer, con un ingenioso método para falsificar billetes: Almidonando la ropa de sus hijos, la señora Butterworth se dejó, sin darse cuenta la plancha sobre una hoja de periódico y al volver se percató de que parte del texto había quedad impreso en una de las camisas. Rápidamente, pensó si tendría los mismos resultados apoyar la plancha caliente sobre un billete y después sobre un papel blanco.

Se sorprendió al ver que el texto del periódico quedó impreso en una de las camisas. Viendo el éxito, puso a toda la familia a producir billetes falsos

En los primeros intentos, la impresión aparecía arrugada, en ocasiones apenas era visible y otras se quemaba por exceso de calor; sin embargo Mary Peck Butterworth siguió desarrollando el sistema hasta que dio con el adecuado que supondría para ella y para su familia el puente para una vida mejor: estampar el molde del billete sobre la muselina rígida de unas de sus enaguas usadas y almidonadas, pasar después la plancha no muy caliente sobre el papel y finalmente , subrayar los detalles con una pluma de ganso.

Tal era la perfección que de manera muy rápida y sencilla los colocó en el vecindario y ante la poca sospecha que levantaba, puso a toda su familia a producir billetes e incluso llegó a contactar con revendedores, a los que les vendía su «dinero» a la mitad de su valor nominal.

La hazaña de este ama de casa, no tardó en afectar a la economía de Nueva Inglaterra y al control de las finanzas coloniales.

¿Cuál fue su error? Comprar una mansión.

La familia Butterworth cometió el error de comprar una de las mansiones más lujosas de Rehoboth, y aunque la pusieron a nombre de su hijo para despistar a las autoridades, en una inspección de hacienda cuando los miembros de la familia fueron investigados, con un ataque de nervios, terminaron confesando su delito.

Finalmente, en el juicio celebrado en 1723, Butterworth fue declarada inocente ya que el fiscal no pudo encontrar pruebas en su contra: astutamente había arrojado al fuego las piezas que le servían de molde.

Existen rumores sobre que hizo después, el más popular dice que continuo falsificando billetes con la ayuda de toda la parroquia hasta que poco antes de morir, con 88 años, se retiró.

Vía| ABC

Más información| Finanzzas

Imagen| Hemeroteca ABC

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