Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Mark Rothko y la pintura del sentimiento

Imagen de la venta de “Royal red and blue” el pasado noviembre en la casa de subastas Sotheby´s.

El mes pasado se vendió la obra de Rothko No 1 “Royal red and blue” en Nueva York por la cantidad de 67 millones de dólares. Aprovecharemos la ocasión para conocer a uno de los mejores representantes de la Escuela de Nueva York.

Marcus Rothkowitz (1903- 1970), fue un pintor de origen letón aunque vivió gran parte de su vida en Estados Unidos. Su padre era un intelectual farmacéutico judío que educó a sus hijos en el laicismo, excepto a Rothko, quien decidió entrar en un jèder judío con cinco años de edad. Esta educación tiene en él gran importancia, puesto que la religiosidad y el misticismo, marcarán su obra artística.

Al cabo de los años, ya en América, Rothko ingresó en la Universidad de Yale con la idea de iniciar Derecho e Ingeniería, pero la cancelación de su beca provocó que no pudiera seguir adelante. Es en estos años cuando comenzó a entablar relación con el mundo del arte, aunque pasó algún tiempo hasta que pensó que la pintura podía ser su medio de vida y a partir de los veintidós años de edad dió pistolezado de salida a su carrera artística. De sus dos maestros, Arshly Gorky y Max Weber, adquirió rápidamente las llaves del cielo artístico: la vanguardia y la emoción.

Mark Rothko descubre entre los ´40 y los ´50 su estilo personal: grandes lienzos en los que pinta “campos de color” rectangulares y horizontales, creando en el espectador una paz y una emoción semejante a la espiritualidad religiosa, en la que gracias al gran tamaño de sus lienzos el espectador se envuelve de esta experiencia mística.

Su legado radica en la creación de un lenguaje sentimental hasta ahora desconocido en el que la pintura es la vía de escape de un interior atormentado. Hablamos del ‘estilo Rothko’ cuando el lienzo se convierte en el alma pura y blanca; el pincel en los sentimientos más trágicos e incontenibles, y el color, es el lenguaje simbólico de una religiosidad ancestral y primitiva que pretendía transportarse a sí mismo y al espectador a otra dimensión mística.

“Royal red and blue”. El gran lienzo fue pintado en los años cincuenta cuando Mark Rothko se encontraba en el cenit de su carrera artística.

Marcus Rothkowic a finales de los ´60 inició una serie de pinturas en las que predominaban los tonos oscuros, símbolo de su profunda melancolía y no pudiendo superarla, se quitó la vida el 25 de febrero de 1970. La respuesta a su muerte sólo se encuentra en sus campos de color, en sus rectángulos, en su pintura. Ésta fue la última expresión de su alma, su último lienzo.

Vía| Sotheby´s, ABC

Más información| GUASCH, Anna María, El arte último del siglo XX. Del posminimalismo a lo multicultural, Alianza Editorial, Madrid, 2006 (7ª edición).

Imagen| Subasta, Mark Rothko

 

 

 

 

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