Jurídico 


Mario Conde: nuevas imputaciones

Casi 8 años después de su salida de  prisión, Mario Conde – paradigma del “self made man”  de los años noventa en España  – , entra de nuevo en la cárcel, esta vez en la de Soto del Real,  acusado de hasta 11 delitos de naturaleza económica: ocho contra la Hacienda Pública (8), además de otro de blanqueo de capitales (1), organización criminal (1) y un delito continuado de frustración de la ejecución, lo que antes se conocía como insolvencia punible (1).

Independientemente de cual es la trama a través de la que presuntamente ha llevado a cabo estas conductas delictivas, vamos a intentar clarificar la naturaleza y el concepto de estos delitos que hoy se le imputan.   Normalmente se trata de delitos muy vinculados entre sí, de manera que es frecuente que en el trama global desarrollada por los sujetos imputados, se produzca la imputación por varios de ellos.

En primer lugar se le imputan once (11) delitos contra la Hacienda Pública.    El fraude a la Hacienda Pública puede ser conseguido de tres formas: el más común, eludiendo el pago de impuestos, es decir, no pagando la cantidad correcta de acuerdo con  nuestra actividad y rendimientos; en segundo lugar, obteniendo indebidamente devoluciones tributarias (por ej. utilizando facturación falsa que incremente el IVA soportado a deducir en la autoliquidación correspondiente), y una tercera,  disfrutando de beneficios fiscales de manera indebida. Mario-Conde--en-una-imagen-de-archivo-

Pero para que estas conductas tengan relevancia penal, es decir, para que puedan ser consideradas “delito” (y no infracción administrativa) –  y al margen del necesario “dolo” que va implícito en el término “defraudar” como equivalente a engañar – que  es necesario que la cantidad defraudada o indebidamente obtenida, exceda de ciertos límites.   El límite en la actualidad queda fijado en 120.000.00€ por periodo impositivo (normalmente coincidente con el año) y por concepto tributario (por cada Impuesto).   Así si la cantidad que se estima defraudada por el año x1 y por – pongamos por caso –  Impuesto sobre sociedades es superior a 120.000.00€, tenemos ya un delito contra la Hacienda Pública; si en este mismo año x1 y ahora por el Impuesto sobre el valor añadido, el importe que se dejó de ingresar tambien es superior a esa cifra (120.000.00€), he ahí un segundo delito…y así hasta computar el total de conductas delictivas.

La pena que en su caso se le imponga – caso de ser efectivamente condenado por esos 11 delitos contra la Hacienda Pública  –  se acumularán teniendo en cuenta el nº de delitos que se considere.

En segundo lugar también se le imputa a Mario Conde un delito de “blanqueo de capitales”.  Este tipo penal (art. 301 de nuestro Código Penal) es definido como  el proceso a través del cual se oculta el origen de los fondos generados por  algunas actividades ilegales o criminales (tráfico de drogas, contrabando de armas, corrupción, desfalco, fraude fiscal, malversación pública, extorsión,

En el caso de Mario Conde la imputación por blanqueo tiene por objeto los fondos que fueron detraídos de la entidad bancaria que él presidía – Banesto – , hecho por el que ya fue condenado en  2002 por estafa y apropiación indebida. Mediante – supuestamente –  la emisión  de facturas falsas, la concertación de contratos simulados,  la formalización de otras operaciones comerciales……. con  las sociedades –  pantalla controladas efectivamente él, se llevan a cabo los pagos aparentemente regulares  que permiten el “lavado” del dinero ilícito.

En tercer lugar, aparece en su imputación el delito de organización criminal.  Regulado en el art. 570 bis 1 del Código penal español, la   organización criminal es  “la agrupación formada por más de dos personas con carácter estable o por tiempo indefinido que de manera concertada y coordinada se repartan diversas tareas o funciones con el fin de cometer delitos, así como de llevar a cabo la perpetración reiterada de faltas”.   Por tanto, los elementos caracterizadores de la organización criminal son la pluralidad de personas (al menos tres personas), la estabilidad en el tiempo, el reparto de funciones entre sus miembros y la realización reiterada de actividades delictivas.

Por tanto por el hecho de la pertenencia a una organización criminal,   al cada miembro de la misma teniendo en cuenta las funciones desempeñadas en ella,  le serían de aplicación al menos y  siempre dos tipos penales : uno, el de “organización criminal” y otro el delito que es la propia finalidad de la organización (la estafa, el contrabando…).   En nuestro caso,  vemos que  a Marip Conde y al resto de los miembros de la organización  se les han imputado delitos contra la Hacienda Pública, delito de blanqueo,…. ).

Por ultimo también se le imputa un delito de “frustración en el cobro”, terminología nueva incluida en el Código Penal tras la reforma de marzo de 2.015.   La conducta que se le atribuye en este caso a Mario Conde es haber causado de manera deliberada su vaciamiento patrimonial, habiendo provocado su propia situación de insolvencia. Es decir, con objeto de no hacer frente a sus obligaciones con sus acreedores, evitando que estos (incluidos sus acreedores públicos) embarguen sus bienes y se satisfagan con el producto de su venta, el Sr. Conde ha “ocultado” sus bienes en sociedades – pantalla, en testaferros …..  aparentemente ajenos a su control o titularidad.  Él mismo es posible que carezca de bienes, o los tenga tremendamente gravados con cargas (algunas ficticias), de manera que su patrimonio resulta insuficiente para hacer frente a su pasivo.

 

 

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