Historia 


María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva: “La duquesa del pueblo”

Matrimonio del XVII Duque de Alba

Matrimonio del XVII Duque de Alba con la Marquesa de San Vicente

Su imagen ha ocupado las portadas de revistas del corazón, periodistas e historiadores han escrito libros sobre su apasionante vida, y a día de hoy se le ha bautizado como “la duquesa del pueblo”. Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, se ha convertido en uno de los grandes iconos del siglo XX. Sin embargo, todavía son muchos los que desconocen quién fue realmente esta mujer.

Cayetana Alba nació en el palacio de Liria en 1926. El duque de Alba, Jacobo Fitz-james Stewart, y su esposa, María Rosario de Silva, marquesa de San Vicente, por fin tenían un vástago y heredero, una niña a la que adoraron desde el principio. Sin embargo, la infancia de Cayetana no fue fácil. Los lujos que la rodeaban y aquel gran palacio no pudieron hacer menos dura la muerte de su madre. Seguramente la pequeña no comprendía por qué la marquesa le lanzaba objetos desde la cama para que no se acercara, cuando lo que quería era evitar que su hija se contagiase de la tuberculosis que padecía.
Debido a las circunstancias políticas que vivió España, como la abdicación de Alfonso XIII y la instauración de la II República, Cayetana y su padre partieron juntos al exilio. París y Londres fueron dos ciudades realmente importantes para su formación. Como aristócrata que era, el duque de Alba tenía pensado para su única hija una educación firme, que iba desde un rígido programa de estudios y el aprendizaje de lenguas, todo ello en prestigiosas instituciones, como el colegio de Kensington; pero además, Jacobo Alba le transmitió el amor por el arte, la historia y la cultura. No en vano, ella era la heredera del poderoso ducado de los Alba.
Con la llegada de la dictadura de Franco, los Alba pudieron regresar a España, donde reiniciaron su vida. Comenzaba una nueva etapa para Cayetana, encaminada a cumplir los deseos de su padre y encontrar un esposo. Al parecer, con diecisiete años sufrió su primer desamor con el torero Pepe Luis Vázquez, cuando su padre les prohibió verse. Finalmente, apareció un candidato muy adecuado para ella. Luis Martínez de Irujo era hijo de los duques de Sotomayor, además de ser un joven de modales exquisitos y rancio linaje. Así que, después de un breve noviazgo, ambos se casaron en la ciudad de Sevilla, que tanto amaba Cayetana desde su infancia. De ese matrimonio nacieron seis hijos (Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y su única hija, Eugenia).

Dª Mª del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba Zuloaga, Ignacio

Dª Mª del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba
Zuloaga, Ignacio

Durante su primer matrimonio, Cayetana Alba consolidó su madurez e inició la fama que la iba a acompañar hasta su muerte. Sabía manejarse en los grandes eventos de la alta sociedad, pero al mismo tiempo disfrutaba entremezclándose con la gente común, sobre todo en Sevilla, donde cultivaba su pasión por el flamenco y los toros. Sin embargo, nuevos golpes desplomaron esta felicidad. Si la muerte de su padre le había afectado enormemente, la enfermedad que sufrió su esposo Luis –que padecía leucemia– y su muerte en 1972, la sumió en momentos de melancolía. Ahora debía asumir el liderazgo de una gran familia, además de un título que implicaba vastas propiedades y una inmensa riqueza.
Pocos años después conoció al que iba a ser su segundo marido, y muchos añaden, el gran amor de su vida. Jesús Aguirre, ex sacerdote y teólogo, apareció en su vida en 1978 y la catapultó a una nueva felicidad. Ambos eran dos personas que sabían complementarse. Austeros en sus costumbres, Jesús solía ser serio y reservado, mientras que Cayetana era divertida y entregada a la vida en sociedad. Sólo su respeto mutuo y, por lo que parece, su amor, les salvaron de los obstáculos. No todos los hijos de Cayetana aceptaron a Jesús en sus vidas. Mientras los cuatro mayores recibieron a su padrastro con cortesía, Cayetano y Eugenia parecieron mostrarse más hostiles. Pese a todo, el matrimonio perduró muchos años y sólo la muerte pudo separarles, cuando Jesús Aguirre murió de cáncer de laringe en 2001.

Claustro del Palacio de Dueñas (Sevilla)

Claustro del Palacio de Dueñas (Sevilla)

A partir de entonces, Cayetana ya era conocida por todos en España. Se había convertido en imagen de portada de revistas, además de un símbolo de la cultura popular. Nombrada en 2006 hija predilecta de Andalucía, con gran número de títulos nobiliarios y habiendo recibido a lo largo de su vida distintas condecoraciones, Cayetana Alba continuaba viviendo su vida activamente. Así fue como apareció Alfonso Díez. Conociéndose ya desde hacía tiempo, Cayetana y Alfonso tuvieron un noviazgo de tres años, que terminó en el tercer matrimonio de la duquesa de Alba en 2011.
Pese a todo, las enfermedades y los achaques de la edad pasaron factura a esta aristócrata y mujer apasionada. Conforme pasaron los años, pareció cada vez más consciente del deterioro físico que sufría. Hasta que el 20 de noviembre de 2014 llegó su muerte a los 88 años. Queda así el recuerdo de una mujer que supuso un hito en la España del siglo XX, y que quiso dejar su huella también en la historia.

 

Vía| YAGÜE, María Eugenia, La duquesa de Alba. La última diva de la nobleza, La Esfera de los Libros, Madrid, 2009, STUART Y SILVA, Cayetana, Yo Cayetana, Espasa, Barcelona, 2011.

Imagenes| Matrimonio XVII Duque, Cayetana Pequeña, Palacio Dueñas

En Qah| El apunte histórico de la duquesa de Alba, Los Orígenes de la Casa de Alba

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