Cultura y Sociedad, Historia 


Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, la última regente

Las numerosas intervenciones quirúrgicas a las que se ha sometido el Rey Don Juan Carlos han hecho que los españoles hayamos tenido al Jefe del Estado sin poder realizar correctamente sus funciones en más de una ocasión. Si el Monarca cayera gravemente enfermo, con el objetivo de evitar un vacío de poder sin renunciar a la Corona, la Constitución establece la figura de la Regencia. Para conocer más sobre este asunto, os invito a conocer la última vez que la Jefatura del Estado español recayó en una regencia.

María Cristina de Borbón, la última regencia

Cuadro de Joaquín Sorolla. En él aparece la regente Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena jurando la Constitución de 1876, firmada por su difunto marido, el rey Alfonso XII.

Para ello hay que remontarse a finales del siglo XIX. El Rey Don Alfonso XII muere de tuberculosis a los 27 años de edad sin descendientes directos. Pero su segunda mujer, Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, se encuentra en estos momentos embarazada de quien sería el Rey Don Alfonso XIII. Así, ésta pasó a ocupar la Jefatura del Estado como reina regente pocos días después de la muerte de Don Alfonso XII.

Al ser una Reina consorte extranjera, se temía que durante la regencia se produjeran revueltas por parte de los carlistas, por un lado, y por otro de los republicanos, en estos momentos liderados por el político Ruiz Zorrilla. Sin embargo, durante la regencia, no se produjeron alteraciones, debido en gran parte a la simpatía que tenían los liberales y conservadores con la regente. La inexperiencia política de María Cristina hizo que esta se viera asesorada en cada momento por el político Sagasta. Para garantizar la permanencía del sistema en estos momentos tan complicados (regente inexperta en asuntos políticos, extranjera y con un heredero en cuna) se realiza el Pacto de El Pardo en la búsqueda de garantizar la estabilidad política y el mantenimiento de la monarquía. Cabe recordar que las décadas anteriores fueron muy inestables: se produjo una revolución conocida como “La Gloriosa” (1868), se declaró la Tercera Guerra Carlista (entre 1872 y 1876) y se proclamó la I República (1873).

Durante la regencia, se aprobó la Ley de Sufragio Universal (1890) con el gobierno liberal, presidido por Sagasta, con el que se sustituye el sufragio censitario anterior (limitado a propietarios y personas que demostrasen determinadas cualidades) por el derecho a voto de todos los ciudadanos varones mayores de 25 años, aunque en la práctica seguía habiendo fraude electoral. Se estableció la Ley de Imprenta, de Cátedra y Libertad de Asociación, que permite la fundación de UGT en 1888.

Pero no todo fue de color de rosas. Tras el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897, al afloramiento de un conflicto social, al impulso del nacionalismo catalán, vasco y, en menos medida, gallego, se añaden los problemas con las colonias, que hace que aparezca la Crisis del 98 que hará que comience el fin de este sistema conocido como el de la Restauración.

Finalmente, el 17 de mayo de 1902 finaliza este periodo con el inicio del reinado de Alfonso XIII con la edad de 16 años, tras la regencia de su madre, que llegó a durar 17 años, desde 1885 hasta 1902.

Para finalizar destacar como hecho anecdótico que la anterior regencia similar a esta también fue de otra María Cristina, en esta ocasión la esposa de Don Fernando VII — Doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias— , quien tuvo que asumir la regencia de su hija, la futura Doña Reina Isabel II, por la misma cuestión: no era mayor de edad cuando murió su padre. Si quieres conocer más, te animo a leer este artículo de nuestro compañero de QAH Fernando Jiménez Colorado, que nos explica este hecho desde una perspectiva jurídica.

Vía| Historia del Reinado de Alfonso XIII, de M. Fernández Almagro. Montaner & Simón. Barcelona 1977.

Imagen |ABC

 

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