Ciencia, Neurociencia 


Manipulación emocional, tan encubierta y tan diaria (II)

Defenderse de un chantajista depende de uno mismo. Cuando uno cree que está siendo manipulado, lo mejor es adoptar una actitud pasiva. No negarse, pero tampoco aceptar sus peticiones sin más. Dejarlo en “stand by”. Esta tregua de tiempo servirá para observar las emociones en uno mismo. Sentimientos como la culpabilidad, el desasosiego o la frustración suelen estar asociados a prácticas manipulativas. Nadie puede dirigir las acciones de otro. Por lo tanto, no permitas que nadie someta tu voluntad al chantaje emocional.

Podemos distinguir varios perfiles:

 El agresor

Irá a por tu autoestima, buscando los puntos débiles para dar donde más te duele. Te hará desconfiar de tus virtudes, de lo capacitado que eres e intentará que quedes como una persona indefensa e incapaz de hacer algo por sí misma. Si él te deja, ¿quién se fijaría en ti con lo torpe, inútil y mediocre que eres? Con todo esto, aspira a despertar tus inseguridades y esperará a que el miedo se encargue del resto.

 El autoagresor

¨Si me dejas, mi vida se acaba¨, ¿os suena? Tú serás el principal responsable de todo lo que suceda en adelante: se suicida, no vuelve a confiar en nadie y jamás dejará que otro se le acerque y le rompa el corazón (como hiciste tú, por si no había quedado claro), etc. Se aprovecha de tu empatía y del sentimiento de culpa para conseguir que le des otra oportunidad, ya que ¨no quieres que te pese en la conciencia, ¿verdad?¨.Resultado de imagen de manipulacion emocional

 El sacrificado

Es tu víctima. Si es como es, es porque tú le hiciste así. Si no ha llegado más lejos en la vida, es por su completa dedicación a ti y a tus intereses. Antes de conocerte tenía sueños y planes, pero resulta que los abandonó por el bien de la relación. ¿Y ahora que lo ha sacrificado todo quieres abandonarle?

 El benefactor

Te lo ofrece todo, desde protección y amor hasta lujos de toda clase, con tal de asegurarse tu presencia. No te engañes, su generosidad moral y material tiene por objetivo tapar una baja autoestima y la imposibilidad de concebir la idea de que podría retenerte gracias a sus dotes como persona. Es pura necesidad de control envuelta en un falso altruismo. Y si tan desinteresado es, ¿por qué después de la pelea te recuerda todo lo que hizo por ti?

 El hechizante

Es muy carismático y muy habilidoso. Bajaría las estrellas del cielo por ti, pero quizá mañana… o el que viene… o, bueno, ya veremos cuándo. Te promete lo que sea con tal de conseguir lo que quiere, sin embargo, los obsequios maravillosos y las acciones heroicas jamás llegan a convertirse en realidad.

¿Qué hacer al respecto?

Admite tu propia responsabilidad y aprende a decir ¨NO¨. No permitas que tome el control. Es el objetivo último de la manipulación y mientras sus estrategias sigan funcionando las seguirá empleando. Reafírmate en tu posición y déjale claro que no vas a ceder, de lo contrario jamás vas a salir de este círculo vicioso. Tendrás que arriesgarte a entrar en una pelea y manejar la ansiedad o la frustración que esto te supone, y el sentimiento de culpa que intentara inculcarte.

Procura negociar con esa persona, busca un momento tranquilo y trata de explicarle tu punto de vista y cómo te sientes cuando se comporta de este modo. Si la cosa se pone tensa, puedes emplear frases como: ¨entiendo tu punto de vista, sin embargo…¨; ¨es probable que tengas razón, pero me gustaría que consideraras otras opciones¨; ¨respeto tu posición y siento que te lo tomes así ¨, etc. El humor también suele ser útil a la hora de crear un ambiente más relajado.

Trabaja tu autoestima, como hemos mencionado, el chantajista probablemente acabará por destruirla, así que no dejes de premiarte por las cosas que haces bien. Él no lo hará. Busca pequeños desafíos como aprender a hacer aquel pastel que tanto te gusta o el curso de inglés que siempre retrasas. Pasa más tiempo con tus amigos, familiares y todas aquellas personas que te conocen y cuyo aprecio no tienes que ganarte constantemente.

Si te da miedo la soledad y no sabes cómo desenvolverte, haz una lista con aquellas situaciones que temes afrontar sin la ayuda del otro. Seguro que antes de que entrara en tu vida, tuviste que hacer frente a muchos problemas y una parte de ellos los superaste con éxito. Piensa en un plan de acción, en qué podrías hacer para resolver esas situaciones. En tu entorno habrá personas que podrían brindarte su apoyo, aunque sea solo aconsejándote.

Damos por concluida esta serie, esperamos que haya sido de su agrado.

* Vía|Perfiles del chantajista
* En QAH|Manipulación emocional, tan encubierta y tan diaria (I)
* Imagen|chantaje

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