Patrimonio 


Maestras de la abstracción (I): Sonia Delaunay

Junto a la pintora Hilma af Klint, Sonia Delaunay (1885-1979) fue una de las primeras artistas en trabajar la abstracción, aunque quizás su obra no obtuvo el mismo reconocimiento que la de otros impulsores de esta corriente, como Mondrian o Kandinsky.

La artista Sonia Delaunay en su taller.

A pesar de haber nacido en Ucrania, desarrolló la mayor parte de su carrera en París, ciudad a la que se trasladó en 1905. Pronto comenzaría a tener contacto con las vanguardias, tomando influencias de artistas como Matisse, cuyo uso del color influiría de manera decisiva en la obra de la artista. Será su matrimonio con el pintor Robert Delaunay en 1910 lo que marcará la carrera de la artista para siempre, ya que juntos formaron una pareja de trabajo en la que participaron de las mismas ideas estéticas, creando un tipo de pintura a la que ellos mismos denominaron Simultaneísmo, aunque más tarde dicho estilo pasaría a ser conocido como Orfismo, tal y como lo bautizó el poeta Apollinaire. Se trata de una variante del cubismo, que da prioridad al color, que se aleja de esos tonos grises del cubismo analítico de Braque y cuya composición pasa a estar dominada por círculos concéntricos. Estas ideas estéticas fueron desarrolladas por Sonia Delaunay en obras como “Prismas eléctricos”, que fue expuesta en el Salón des Indépendants y que actualmente se encuentra en el Centre Pompidou.

“Prismas eléctricos”, Sonia Delaunay, 1914.

A pesar de que Sonia Delaunay fue fundamental en el desarrollo de la pintura abstracta, la artista gozó de mayor popularidad gracias a su trabajo en el diseño y en las artes decorativas. Tras quedar insatisfecha por las carencias de la pintura como medio, comenzó a trasladar al diseño textil y otros objetos como cubiertas de libros las mismas ideas plasmadas en sus cuadros. Fueron muy famosos los “vestido simultáneos”, como ella los llamaba, que empezó a confeccionar durante el verano de 1913 como una reacción frente a la monótona y encorsetada moda de la época. Los vestidos abstractos de Delaunay, que dotaban a la figura femenina de libertad y colorido, llevaron nuevos aires de modernidad al campo de la moda.

Con motivo de la Primera Guerra Mundial, el matrimonio Delaunay se exilió durante unos años en España, donde Sonia continuó su actividad como pintora y diseñadora. En Madrid, la propia artista llegaría a abrir una tienda de moda, la boutique Casa Sonia, donde vendía sus creaciones, especialmente sus diseños para el hogar. Dada la buena acogida que la pareja tuvo entre la sociedad madrileña, fueron invitados por el empresario fundador de los Ballets Rusos, Serguéi Diáguilev, durante su visita a la capital española, a diseñar los decorados y el vestuario para la obra Cléopâtre de 1918. Fue tal el éxito que cosecharon los diseños de Sonia Delaunay para dicho ballet, que dos años más tarde le encargarían los diseños para la ópera Aida, estrenada en 1920 en el Liceo de Barcelona.

Diseño de vestuario para Cleopatra, Sonia Delaunay, 1918.

Al terminar la guerra, Sonia y su marido regresaron a París, donde volvieron a integrarse en los círculos vanguardistas, retomando el contacto con artistas como André Breton y Tristan Tzara. La pareja continuó trabajando en el diseño, realizando el decorado para pabellones e incluso para algunas películas. Los vestidos de Sonia Delaunay obtuvieron el mismo éxito que habían cosechado en España, y en 1927 fue invitada a la Sorbona de París para dar una conferencia sobre la influencia de la pintura en la moda.

La figura de Sonia Delaunay ha sido reivindicada y recuperada con el paso de los años, hasta tal punto de ser considerada una artista tan o más decisiva que su marido en el campo de la abstracción, especialmente por sus aportaciones a las artes decorativas y textiles. La exposición “Sonia Delaunay: arte, diseño y moda” que podrá verse en el Museo Thyssen de Madrid hasta octubre de 2017, es una muestra más del reconocimiento que esta artista ha adquirido en los últimos años.

Vía| CHADWICK, W., Mujer, arte y sociedad, Barcelona: Ediciones Destino, 1999; GROSENICK, U.(ed.), Women Artists. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI, Colonia: Taschen, 2003.

Más información| Sonia Delaunay en el Museo Thyssen

Imagen| Sonia Delaunay en su taller, Primas eléctricos, Diseño para Cleopatra

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