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Luz propia


luz

Supongo que quien no tiene luz propia necesita arrimarse a la de los demás para intentar salir de su propia penumbra. Lo que ocurre es que hay quien se ve demasiado deslumbrado y termina por chocar estrepitósamente. Muchas veces contra sí mismo.

Supongo que existe gente que necesita llamar la atención de los demás para sentirse mejor consigo; gente que necesita saber que nos damos cuenta de que están ahí, pasando justo por delante de nosotros. Y supongo también que lo hacen por la más que probable posibilidad de que efectivamente, de no ser por su empeño en hacerse notar, pasarían totalmente inadvertidos.

Supongo que es su propia oscuridad interior la que lleva a este tipo de personas a intentar escalar pasando por encima de los demás, pues incapaces de asumirse a sí mismos y enfrentar su propia realidad, necesitan apuntar descaradamente los defectos de los demás para tratar de sentirse mejor en su propia piel. Inseguridad e inmadurez se mezclan a partes iguales en los genes de quienes necesitan constantemente, convencerse de que son mejores. A menudo envidiosos y poco discretos, supongo de nuevo que todos sabéis a quiénes me refiero, todos hemos tenido alguno cerca.

No seáis como ellos. 

Este es el mensaje que me gustaría enviar hoy con estas líneas: no tratéis de iluminar vuestros pasos mediante los de los demás, no apuntéis a los demás con la falsa esperanza de olvidar vuestras propias sombras. Comportarse así solo os convierte en personas ruines y mezquinas incapaces de lo único que realmente os servirá de algo: Intentar ser felices por vosotros mismos. 

Imagen| Luz

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