Jurídico 


Luces y sombras en el programa de Pablo Iglesias (II)

Desde que conociéramos los resultados de las elecciones europeas, hemos podido escuchar mil y una noticias relativas al programa económico de Podemos. Sin embargo, conviene no desdeñar que un programa político es mucho más que un plan económico. Especialmente importantes son los planteamientos que Podemos pueda ofrecernos en el marco social, sobre todo si tenemos en cuenta que la imposibilidad que pudiera darse a la hora de hacer efectiva la parte económica de su programa, no existiría de igual modo en la parte social; pues bastaría con que llegaran al poder para poner en praxis, por la mera vía legal, quién sabe, sus más oscuras intenciones.

Pablo Iglesias y Venezuela

Parece sensato pues, pararse un poco y analizar algunas de las propuestas del equipo de Pablo Iglesias; dado que la política social marca el rumbo de cuáles son los valores y principios rectores de la sociedad que regula. Y recordemos que, más importante aún que la crisis económica de la que antes o después esperamos salir, en el seno de nuestra sociedad existe una profunda crisis de valores e identidad mucho más difícil de arreglar. En honor a la verdad diré que me parecen mucho más peligrosas algunas de las siguientes propuestas. Veamos cuáles son:

Control mediático por parte del Estado
¿Qué pensarían si alguien les dijera que los medios de comunicación deben estar sometidos al poder ejecutivo del Estado? Probablemente dicha pregunta nos haga remontarnos a tiempos pasados, en los que la libertad de prensa era una quimera y donde el Gobierno de turno hacía uso de su magna soberanía también para censurar a todo aquel que discrepara con el régimen establecido. Bien es cierto que Pablo Iglesias ha explicado que lo que pretenden no es sino “empoderar a los ciudadanos” que andan desprotegidos a merced de las empresas privadas que manejan los medios en España. Empresas que, como todos sabemos, son capaces de formar opiniones en la gente y por qué no decirlo, en muchos casos son determinantes para la movilización de gran parte del electorado. Quien controla los medios de comunicación, controla la masa, y es más que probable que gane las elecciones -si no que se lo cuenten a Maduro-. Pero nosotros eso lo sabemos. Y gracias a que hay variedad de empresas con diversos tintes políticos que deciden abrir un canal de TV o un periódico sobre papel el ciudadano puede elegir cuál de ellos consumir. Estamos de acuerdo en que lo deseable sería que sólo existiera información veraz e imparcial, que narre la realidad tal y como sucede, pero ni siquiera desde Podemos han sido capaces de explicar los problemas de nuestro país sin añadir algo de subjetividad al asunto. Podríamos tirarnos horas hablando de la manipulación que ejercen dichos medios por ser afines a unos u otros, pero lo que nos interesa ahora es ver cuál es la solución que Podemos ofrece al respecto.

La idea es, que el cuarto poder esté gestionado y controlado por los órganos gubernamentales del Estado. Lo que parece que no recuerdan desde el partido es que ése mismo Estado -máxima representación de la ciudadanía-, suele verse ocupado por políticos con la imparcialidad totalmente anulada. No existe país en el mundo en que el gobierno que controla los medios no sea un gobierno corrupto y autoritario -recordemos las famosas leyes mordaza en Estados como Venezuela y Ecuador, sin duda, todo un ejemplo a seguir-. Pero más allá de suponer un atentado frontal a la libertad de prensa, también pretenden establecer restricciones al sector privado en todo tipo de medios, -radio, televisión, prensa- tirando por la borda la libertad de empresa al tiempo que los medios se convierten en un monopolio del Estado, y no precisamente uno cualquiera.

Cualquier periodista en su sano juicio, incluso cualquier ciudadano de un país democrático, se llevaría las manos a la cabeza si a alguien se le ocurriera someter los medios de comunicación a la aprobación de su gobierno. Además, resulta curioso que Podemos pretenda limitar la libertad de prensa cuando precisamente ha sido un partido que se ha dado a conocer gracias a las redes sociales y especialmente a los medios televisivos. De lo contrario, habría sido imposible que su mensaje llegara siquiera a una ínfima parte de la población. ¿Por qué no dejar que otros hagan lo mismo?

Por último, no podemos negar, que dichos medios, a través del periodismo de investigación, han destapado en los últimos años algunas de las grandes tramas de corrupción en nuestro país. Es importante el equilibrio que la libertad de prensa puede aportar como contrapoder que controle la actividad de los políticos y nuestro sistema democrático en general.

El derecho a decidir de Cataluña
A pesar de que su líder ha dejado claro que quiere que Cataluña siga formando parte de España, en varias ocasiones Pablo Iglesias ha mencionado el derecho a decidir que deberían tener los catalanes y piensa que la consulta del próximo 9 de noviembre debería llevarse a cabo. Esto es, el derecho a decidir que los demás no decidan. Las conclusiones son sencillas, el propio Tribunal Constitucional suspendía por unanimidad esta misma semana la citada ley de consultas, así como la convocatoria electoral del mes que viene. Cualquier político con algo de sentido de Estado y sobre todo, si aspira a representar a la inmensa mayoría de los españoles, lo mínimo que se le puede exigir es respetar la Constitución y condenar a todo aquel que pretenda infringirla. En este sentido, podemos imaginarnos cómo sería la política llevada a cabo por su ejecutivo si le tocara lidiar con los independentistas. Habrá que recordarle que la soberanía española pertenece a todos los españoles y que por tanto, es a ellos a quienes les toca decidir.

Amnistía para los terroristas encarcelados
Poco queda por comentar cuando escuchamos al líder de Podemos decir que cualquier demócrata debería preguntarse si no sería razonable que los etarras fueran saliendo de la cárcel, que las encuestas dicen que ETA es un asunto que importa poco a los españoles y que, en definitiva, borrón y cuenta nueva. Es algo contradictorio que un político condene, como cualquier persona decente, la corrupción de un país y luego rebaje un tema tan hiriente y sensible como ha sido y es, el terrorismo en España. Si un político corrupto debe pudrirse en la cárcel sin piedad alguna por haber robado a todos los ciudadanos, cuánto más debería hacerlo un asesino sin escrúpulos que ha sido capaz de arrebatarle la vida a personas inocentes, incluso niños, por motivos políticos. ¿Qué ejemplo vamos a dar a las generaciones futuras? Pues que matar sale barato. Ustedes sigan condenando los delitos del franquismo y luego prediquen la indulgencia para los terroristas, pero no pasa nada, que aquí todos nos rasgamos las vestiduras. ¿Por qué una persona que mata a alguien cualquiera en la calle debe cumplir condena y un terrorista no? ¿Dónde queda la igualdad ante la ley que tanto esgrimen los demócratas de su partido?

Hace poco leía eso de que “el populismo es la democracia de los ignorantes”. Si hay algo que podemos hacer para evitar la ignorancia en nuestra sociedad es centrarnos en una política educativa de calidad, la cual por cierto, aún no han siquiera mencionado. Y aquí está la clave de todo. Formar bien a los jóvenes para que sean capaces de ver los problemas sociales, como buenamente ha sabido hacer Podemos, pero sobre todo para dar soluciones efectivas sin necesidad que caer en imposiciones políticas y morales. Queremos libertad, sí, pero no de unos pocos.

Si tienen tiempo y ganas, léanse el programa entero y echen un vistazo a algunas de sus declaraciones. No tienen desperdicio.

Vía: Programa Podemos

VÍDEOS, declaraciones Pablo Iglesias:  Los etarras deberían ir saliendo de la cárcel     El verdadero Pablo Iglesias

RELACIONADOS