Jurídico 


Los vicios en la declaración

El consentimiento es el elemento esencial del contrato. Pero puede estar viciado, por lo que el contrato será ineficaz y, por ende, anulable. En este sentido es claro el art. 1265 CC.

Contrato-derecho-civilSe distingue entre los vicios de la voluntad y los vicios de/en la declaración. Los de la voluntad afectan al consentimiento en cuanto tal, a ese querer interno de cada cual. Se atiende por tanto a la voluntad interna de las partes contratantes. Estos vicios son los mencionados en el art. 1265. Los segundos no tienen lugar en cuanto a la formación del querer interno. Estos tienen lugar en la declaración de la voluntad, es decir, al manifestar exteriormente la voluntad contractual

Los vicios en la declaración son básicamente: el error obstativo, la reserva mental y la declaración de voluntad falta de seriedad.

  •  El error obstativo: Recae en la declaración de voluntad, al declarar me equivoco. La voluntad se forma libremente y consciente , no hay error-vicio del consentimiento, pero al manifestarse al exterior se produce la equivocación. Se produce la divergencia involuntaria entre lo querido y lo declarado. En este caso, según el profesor, habrá nulidad absoluta del contrato, al no haber consentimiento.
  • Reserva mental: En el anterior, la divergencia es involuntaria, no es querida, sin embargo en este caso, la divergencia es consciente entre lo querido internamente y lo declarado o manifestado. En el ámbito del matrimonio canónico se usa bastante. Si la voluntad reservada permanece secreta para el destinatario de la declaración, la reserva mental es inoponible a él y, por tanto, habrá de estarse a la voluntad declarada. Si tal reserva es conocida, la declaración no valdrá y será nula; pero en tal caso, observa O’CALLAGHAN se trataría de un caso de simulación. La prueba de que la reserva es conocida pesa sobre el que alega tal conocimiento.
  •  Declaración de voluntad falta de seriedad: No existe una voluntad seria de obligarse, y esta falta de voluntad es reconocida por la otra parte contratante. El destinatario tiene que saber que está gastando una broma. Nulo radicalmente.

 

Vía | Noticias Jurídicas

Imagen | Google User Content

Más información | Los vicios del consentimiento.

 

RELACIONADOS