Jurídico 


Los sistemas alternativos de resolución de conflictos

Los sistemas alternativos de resolución de conflictos (también conocidos en inglés como ADR: Alternative Dispute Resolution Systems), suponen como su propio nombre indica, una alternativa a la justicia ordinaria. Estos métodos son cada vez más utilizados por las empresas para resolver controversias derivadas de contratos, pues suponen un proceso más rápido, confidencial y flexible que la justicia ordinaria, en donde prima siempre la autonomía de la voluntad de las partes.adr1

Los métodos alternativos de resolución de conflictos son, principalmente, los siguientes:

« Negociación: las partes involucradas interaccionan, mediante mecanismos de influencia y persuasión, para conseguir un acuerdo que se ajuste a sus intereses. Pueden intervenir terceros para defender los intereses de las partes, pero éstos no deciden.

«    Mediación: se procura llegar a un acuerdo con la ayuda y asistencia de un tercero imparcial que sugiere propuestas de acuerdo que las partes pueden aceptar o rechazar. Este tercero no da su opinión.

«  Conciliación: se procura llegar a un acuerdo con la asistencia de un tercero. Este tercero sí ofrece un juicio de valor (lo que él cree que es la solución correcta).

«  Arbitraje: a diferencia de los otros métodos, en el arbitraje existe un tercero (árbitro) que dictará un laudo, el cual deberá ser acatado por las partes.

El orden en que se han enunciado los anteriores métodos alternativos de resolución de conflictos no ha sido elegido al azar: hay una línea que se va acercando a la Justicia Ordinaria, siendo la negociación lo más alejado de la Justicia Ordinaria por ser el método más flexible y no contar con ayuda de terceros, y lo más próximo a la Justicia Ordinaria es el arbitraje, por ser más formal y contar con un árbitro que da la solución al conflicto.

Debido a la novedad de estos sistemas, la mayoría no cuentan con regulación en el Sistema Jurídico español. Existe una Ley de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles (ley 5/2012 de 6 de julio), y una Ley de Arbitraje (ley 60/2003 de 23 de diciembre).

Podemos preguntarnos acerca de la legitimidad y legalidad de estos métodos de resolución de conflictos en el Sistema Jurídico español, en especial del arbitraje que es el sistema en que se dicta un laudo de obligado cumplimiento por las partes, pues tal y como dice el artículo 117.3 de la Constitución Española, el ejercicio de la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y Tribunales determinados por las leyes, según las normas de competencia y procedimiento que las mismas establezcan”.

La participación de los árbitros en la resolución de un conflicto jurídico se justifica por los siguientes puntos:

«   Es el propio Estado quien permite la utilización del arbitraje, pues es el propio Estado, el poder legislativo, quien ha promulgado la Ley de Arbitraje.

«  Las decisiones arbitrales son relativas, porque cabe control por los órganos jurisdiccionales

«   Los árbitros sólo intervienen en la parte declarativa y nunca en la ejecutiva, que corresponde siempre a los tribunales de justicia.

Vía| Apuntes del Prof. Hdez-Tejero (Universidad Pontificia de Comillas)

Imagen| Mediación

En QAH| Modos de eliminación extrajudicial de controversias (I): Mediación y conciliación; Modos de eliminación extrajudicial de controversias (II): Arbitraje

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