Coaching Profesional 


Los sentidos mienten

 

Ser diferente es arriesgado.

En ocasiones tan arriesgado que puede pasarte por la cabeza la posibilidad de abandonar un mundo donde no encajas. Directo y simple. Pero real, muy real. La naturaleza humana y su evolución basan un amplio porcentaje de su mejora en la copia. Aprendemos a andar porque vemos como andan nuestros padres. Aprendemos a hablar porque escuchamos a nuestros padres hablar y así con la gran mayoría de las cosas. Los estándares nos marcan unas directrices que muchas veces tienen más pinta de esposas que de autopista hacia dónde queremos ir.

Dibujo12Somos esclavos de nuestros sentidos. Somos esclavos de nuestra mente. Somos esclavos de algo que ni siquiera sabemos cómo funciona. Simplemente somos así y si te preguntas cómo has llegado hasta aquí, deberías pasar demasiado tiempo reflexionando y reflexionando buscando el momento o conjunto de situaciones que te han llevado hasta tu punto actual. Incluso es posible que no lo encuentres porque tu mente, sencillamente, decidió aplicar un borrado para evitar sufrir.

El sufrimiento. Ahora llamado zona de confort. Lo que he aprendido es que no hay mayor crecimiento que el que se consigue a través del sufrimiento. A mayor sufrimiento, mayor recompensa. A mayor riesgo, más ganancia. Cada vez que sufrimos el miedo se asusta.

En la sociedad de la información en la que vivimos sufrimos bombardeos de mensajes. Se lee más que nunca, se escucha más que nunca, disponemos de más información que nunca de todo: economía, política, tu ídolo deportivo o musical, la persona que te gusta, tus amigos, etc. Como todo, lo excesivo satura y lo que es peor, influye.

Somos una sociedad demasiado influenciada que da validez a un mensaje “retwitteado” 20 veces sin contrastarlo, sin parar a reflexionar sobre qué opinamos. Damos validez al personaje de turno de la tele que opina, de tal modo que un día creeremos que estamos bien, otro día que estamos mal, otro día que hay solución y otro día que sólo el infierno nos espera. Buscamos soluciones en Internet para encontrar trabajo, para ser más popular, para hacerte millonario…

El problema que subyace es que cada información que recibimos nos limita. No somos capaces de buscar más allá y perdemos la perspectiva de nuestra única verdad absoluta: somos únicos e irrepetibles. Y esto repercute, y volvemos al principio del todo, en encontrar una sociedad donde unos son copias de otros y donde la diferencia es tan marginal que, como comentaba, puede llegar a autodestruirse por sí misma.

No soy de los que creen que pensar en algo activará el universo y te lo traerá en bandeja. Soy de los que piensan que pensar en algo te mostrará el camino pero andarlo corre de tu cuenta. Tú marcas los límites pero tus sentidos te traicionarán. Dime si no, cómo es posible que por el mero hecho de escuchar una canción, seas capaz de pasar de correr 20 minutos a 40 minutos, cómo levantar 10 kg. en lugar de 5 kg. ¿Confías en tus sentidos? No lo hagas.

Me he convertido en mejor persona desde que dejé de oír, de ver y de pensar. Simplemente vive, disfruta de cada momento y tiende a hacer aquello que te pone una sonrisa en la cara. Busca aquello que hace que tu cuerpo se estremezca con sólo pensar como sería tenerlo.

Te dirán que estás loco, que estamos en crisis, que esto va para largo, que siempre mandan los mismos, que tienes que echarte [email protected] y tener hijos, que, en definitiva, que te conviertas en una copia más pero mantente firme.

Lo mejor de todo es que aprendí esto mientras dormía, precisamente, cuando no vivía mi realidad y sólo dejé a mi cabeza llevarme donde realmente quiere estar: contigo.

 

Imagen| Imagen engañosa

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