Historia 


Los rurales, los charros armados

Septiembre es el mes de júbilo para los mexicanos. Las celebraciones por el aniversario del inicio del movimiento de independencia se caracterizan por los fuegos artificiales, la verbena popular y el desfile militar. Uno de los aspectos más llamativos de  éste es la participación del contingente de caballería con la vestimenta tradicional de la charrería. Aunque hoy en día forman parte de un agrupamiento civil, durante el siglo XIX otro grupo de jinetes con atuendo charro se formó para mantener el orden interno del país: los policías rurales.

Bandoleros asaltando a viajeros. Algo cotidiano en el México decimonónico.

Bandoleros asaltando a viajeros. Algo cotidiano en el México decimonónico.

Desde que México inició  su vida independiente la cuestión de la seguridad nacional fue una preocupación constante. Tanto las guerras civiles como las intervenciones extranjeras, requirieron de una gran cantidad de recursos humanos y materiales para hacerles frente, dejando de prestar la debida atención a los grupos de bandidos que asolaban los caminos. Entre las medidas tomadas para combatir el bandidaje estaba la creación de guardias estatales que tenían que ser sostenidos por la administración local y particulares. No obstante, con la inestabilidad política de la época se temía que esas fuerzas  pudieran responder  a los intereses de quienes las estaban financiando. Por su parte el gobierno nacional tenía el problema de que, en los breves momentos de paz, contaban con un exceso de soldados sin trabajo y como consecuencia varios de ellos empezaron a cometer actos ilícitos para ganarse la vida.
Por esas razones, el presidente Benito Juárez estableció un primer agrupamiento de policías rurales en 1861. Su misión era patrullar los caminos de todo el país, aunque en un principio sólo operaron en las rutas de las principales ciudades. A diferencia del ejército, que hacía reclutamientos forzosos, la policía rural incorporaba a voluntarios: ex combatientes, civiles, e incluso antiguos bandidos; por lo que era común sospechar de ellos cuando los viajeros que eran asaltados describían a hombres que tenían aspecto idéntico a los rurales. Durante el mandato de Porfirio Díaz, la policía rural participó en los desfiles que conmemoraban el 5 de mayo  (victoria sobre el ejército francés) y de la independencia. Los jinetes acapararon la atención de los asistentes por sus uniformes de cuero adornados y sus sombreros, a tal grado que las mujeres les arrojaban flores y la prensa los calificaba como unidad militar de elite.

Rurales en el Estado de México

Rurales en el Estado de México

Pero fuera de la marcialidad mostrada en eventos, los rurales estuvieron lejos de ser unidades especiales. Si bien contribuyeron a mantener la paz en los caminos, la dimensión del país hacía imposible acabar completamente con el problema del bandidaje. En vez de eso serían utilizados para acallar descontentos sociales, siendo celebres en las huelgas de la mina de Cananea y la fábrica de Río Blanco. También tomarían parte en la Revolución mexicana de diferentes maneras: algunos cuerpos combatirían a los rebeldes, otros defenderían al gobierno revolucionario de Francisco I. Madero ante el golpe militar de Victoriano Huerta y otros se adherirían a las fuerzas constitucionalistas de Venustiano Carranza. La vorágine revolucionaría terminaría por disolver al cuerpo de policía rural en 1914.

Vía| VANDERWOOD Paul J., Los rurales mexicanos, México, Fondo de Cultura Económica, 2014; El Monitor Republicano, 25 de noviembre de 1897, p. 3; El Tiempo, 6 de mayo de 1908, p. 2. Estos periódicos pueden consultarse en la Hemeroteca Nacional Digital de México   

Más información | La cucaracha ya no puede caminar: La Decena Trágica 

Imagen | Bandoleros, Rurales

En QAH| San Antonio de Areco, viaje al tiempo de los gauchos; Mitos y realidades de la Independencia de México; La celebración del 5 de mayo en México 

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