Historia 


Los Reyes Católicos: matrimonio a escondidas

Los Reyes Católicos son, probablemente, el matrimonio real mejor conocido de la historia de España, sin embargo, lo que mucha gente no conoce es el inicio de tal unión: cómo ambos monarcas tuvieron que contraer matrimonio a escondidas y sirviéndose de todo tipo de engaños y falsificaciones…

Retratos de Fernando e Isabel

Retratos de Fernando e Isabel

No entraremos en todos los pormenores que llevaron a Isabel a ser la heredera al trono de Castilla, la cuestión es que así fue, y para asegurar su reinado era conveniente que casase con otro miembro de la realeza, y tres eran los principales candidatos: el primero de ellos, como es obvio, era Fernando, hijo del rey de Aragón, Juan II. Este candidato contaba con el beneplácito en Castilla de buena parte de la nobleza, pero no así con el del rey, por entonces Enrique IV, consciente de los problemas que podía conllevar en sus relaciones con Francia. El segundo candidato era un pretendiente francés, que contaba con el apoyo de las Cortes castellanas, y que era, en realidad, una buena medida para suavizar la diplomacia con el país vecino. Pero el favorito del monarca era el rey Alfonso de Portugal, y quizás esta unión habría sido realmente la más conveniente para el reino.

Por entonces una heredera no podía emparentar con nadie si no contaba con el beneplácito del rey. Sin embargo, la nobleza y la Corona de Aragón presionaron de tal manera que Isabel accedió a casarse con Fernando, pero claro, había que hacerlo de espaldas a su hermanastro, el rey. Así que tuvieron que arreglárselas para que la ceremonia fuera secreta: por supuesto, el rito careció de todo lujo, sin delegaciones ni grandes invitados (ni siquiera la propia familia). De hecho algunos autores señalan que Fernando tuvo que cruzar Castilla disfrazado de mozo, llegando a tener que servir a sus propios siervos para hacerlo creíble.

Pero la boda tenía un problema más: Fernando e Isabel eran primos, y necesitaban una dispensa papal para poder celebrar su matrimonio. Pero de eso ya se encargarían los nobles, o más bien su dinero: llegó el día de la boda y con él una dispensa firmada por el papa Pío II. Todo habría estado bien si Pío II no llevase muerto cinco años cuando se celebró la ceremonia. Y es que el papa en aquel momento, Paulo II, se negaba a firmar tal documento. Pero no teman, los reyes eran Católicos (con mayúscula), y finalmente el documento (el de verdad) fue firmado dos años después por otro papa, Sixto IV.

Por supuesto, el matrimonio supuso la falsificación de muchos más documentos, pero ya hemos dicho que todo eso quedó en manos de los nobles interesados y de la Corona de Aragón y, finalmente, el matrimonio fue efectivo el mismo día de su celebración: el 19 de octubre de 1469. Efectivo pero no consumado, que para eso habrían de esperar dos días más según informa el propio médico de la reina, aunque desconocemos si nació así el célebre Tanto monta, monta tanto.

Escudo de los Reyes Católicos

* Vía|Eslava Galán, J. (2016): Historia de España contada para escépticos. Barcelona: Planeta.
* Más información|Concostrina, N. (2010): Menudas historias de la Historia. Madrid: La Esfera de los Libros.
* Imagen|Retratos de los Reyes Católicos, Escudo de los Reyes Católicos
* En QAH|Especial “Isabel”Hacia la modernidad. El ejército de los Reyes CatólicosLa forja de los Reyes Católicos: Madrigal de las Altas Torres y Sos del Rey CatólicoLa “impotencia” no probada de Enrique IV de Castilla.

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