Historia 


Los primeros “historiadores” de Nueva Granada (I)

En esta entrega hablaré de los que, sin entrar en el concepto actual del término, podemos considerar como los primeros “historiadores” que abordaron el tema del Nuevo Reino de Granada. Esto no son otros que los primeros cronistas de Nueva Granada. He de decir que en anteriores entradas ya hablé sobre la cronística indiana, pero no así de la específica del territorio de Nueva Granada (actual Colombia).

Gonzalo Jiménez de Quesada, conquistar del Nuevo Reino de Granada, actual Colombia

Gonzalo Jiménez de Quesada, conquistar del Nuevo Reino de Granada, actual Colombia

El primer historiador de Nueva Granada fue el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada por la relación que escribió de su conquista, titulada Antijovio. Completan el cuadro de los conquistadores que han hecho alguna aportación a la historiografía neogranadina Pedro de Heredia, con sus cartas sobre Cartagena; el anónimo autor de la Relación sobre el descubrimiento y población de la Provincia de Santa Marta; así como Antonio de Lebrija y Juan de San Martín con su relación relativa a Santa Fe que data de 1539.

En lo que se refiere al territorio que nos ocupa, es decir, el Nuevo Reino de Granada, la primera historia que merece llamarse como tal es la obra de fray Pedro de Aguado, titulada Recopilación historial. A pesar de no poder explayarnos en exceso, considero que es importante hablar algo sobre la vida de fray Pedro de Aguado. De los pocos datos conocidos de su vida, se sabe que nació en 1538 en un pueblo cercano a Madrid, llamado Valdemoro. En 1561 viajó, junto a cincuenta religiosos más, al Nuevo Reino de Granada para acompañar al Comisario Reformador de la Orden Franciscana en el Perú, fray Luis Zapata de Cárdenas. De este grupo se quedaron seis religiosos, entre los que se encontraba Aguado, en Cartagena, y después viajaron a Santa Fe. Aguado estuvo quince años en las Indias dedicado a la evangelización de los indígenas de zonas como Cogua o Nemeza, logrando buenos resultados. En este tiempo en el Nuevo Mundo desempeñó también los cargos de Guardián del Convento de Santa Fe y Provincial de la Orden Franciscana. En 1576 Aguado regresó a España como representante de su provincia, y tras tener ciertos problemas para conseguirlo, al final logró la licencia necesaria para la impresión de su obra, pero únicamente la primera parte, dedicada al Nuevo Reino. En su estancia en España, Aguado escribió la segunda parte de su obra, dedicada a la Provincia de Venezuela, la cual no fue impresa hasta el siglo XX, y en 1585 regresó a Santa Fe, donde murió poco después.

El contenido de la obra de Aguado tiene una importancia crucial para conocer el mundo indígena a la llegada de los conquistadores. La Recopilación historial es principalmente una crónica de las conquistas que van haciendo los españoles, “civilizando” el “bárbaro” mundo de los nativos americanos. El hilo argumental de la misma es la fundación de ciudades que van haciendo los conquistadores, y de esta forma, con la creación de nuevas poblaciones, podemos ir viendo el contacto que tienen los españoles con los indígenas.

Fray Pedro de Aguado

Fray Pedro de Aguado

Dentro de la crónica podemos encontrarnos con abundantes contradicciones, ya que en ciertos momentos tiene una opinión favorable de los indios, pero en cambio, en otros momentos, podemos ver que el cronista demuestra desprecio por las “bárbaras” costumbres de los mismos. De forma breve, podemos afirmar que la razón de estas contradicciones puede radicar en que entre el momento que Aguado escribe una valoración sobre los indios y escribe otra, pueden haber pasado muchos meses, e incluso años, por lo que el estado de ánimo del cronista pueden haber variado, y de ahí su opinión sobre los indios. Algo que se observa mediante el análisis de la obra es que, de forma general, los grupos indígenas que no oponen excesiva resistencia a la colonización son valorados de forma positiva por Aguado; por el contrario, aquellos grupos que suponen un mayor esfuerzo para los conquistadores suelen ser objeto de las más feroces críticas por parte de nuestro cronista.

De todos modos, dado que la Recopilación Historial es la primera obra que narra la conquista y colonización del territorio de Nueva Granada, es una fuente imprescindible para conocer el desarrollo de este acontecimiento. A pesar de que muchas de las fechas que en ella aparecen, contrastadas con otras fuentes, son erróneas, nos encontramos con multitud de descripciones de costumbres de los diferentes grupos indígenas que, en muchas ocasiones, son únicas.

A continuación hablaremos de otro cronista importante del Nuevo Reino de Granada: fray Esteban Asensio. En la misma expedición de finales de 1561, en que pasó al Nuevo Reino Pedro de Aguado, iba también, con los cincuenta franciscanos que acompañaron a fray Luis Zapata de Cárdenas, otro futuro historiador, llamado fray Esteban Asensio, navarro de nación, que acabó escribiendo una breve historia de su Orden en la Nueva Granada. Iba fray Esteban con intención de pasar a Chile, ya que pensaba que allí habría más que hacer en la evangelización de los indios, pero el comisario fray Luis Zapata le mandó expresamente que se quedara en el Nuevo Reino.

El padre Asensio escribió Historia memorial de la fundación de la Provincia de Santa Fe del Nuevo Reino, que abarca el período entre 1550 y 1585. A diferencia de la crónica del padre Aguado, interesado en los sucesos militares y costumbres indias, ésta se ciñe casi exclusivamente a la historia de su orden religiosa, salvo en los últimos capítulos, donde de modo breve y más bien superficial, se refiere a la diversidad de naciones y lenguas del Nuevo Reino de Granada, a los ritos de los indios muiscas, a su conversión, etc. El manuscrito debió de formar parte de un volumen donde se coleccionaron otros manuscritos semejantes, pues comienza en el folio 404 y termina en el 416. Al contrario de lo que ocurrió con la obra de fray Pedro de Aguado, la cual fue bien conocida por sus contemporáneos, la obra del padre Asensio estuvo mucho tiempo olvidada, y ni siquiera fray Pedro Simón (del que hablaremos en la siguiente entrega) parece haberlo conocido.

Hasta ahora hemos hablado de los primeros “historiadores” que hablaron sobre el Nuevo Reino de Granada, pero por motivos de espacio, es decir, de que no se haga una lectura excesivamente pesada, en la segunda parte de esta serie continuaremos con el resto de cronistas que nos faltan.

 

Vía| ESTEVE BARBA, Francisco: Historiografía Indiana, Madrid, 1964.

ORJUELA, Héctor H.: Crónicas y cronistas de la Nueva Granada, Bogotá, 2004.

Imágenes| Gonzalo Jiménez de Quesada; Fray Pedro de Aguado

En QAH|  La Conquista del Nuevo Reino de Granada: La interpretación clásica (I); La Conquista del Nuevo Reino de Granada: Nuevas tendencias (II); La Conquista del Nuevo Reino de Granada: La interpretación de los siete mitos (III); El andaluz de la Leyenda de El DoradoLos comuneros de Nueva Granada (1781)

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