Derecho Mercantil, Jurídico 


Los precios predatorios como practica abusiva

 

La política de precios predatorios es una estrategia deliberada, usualmente llevada a cabo por empresas en posición de dominio, con el fin de excluir a competidores del mercado mediante la fijación de precios por debajo del coste marginal de producción; y una vez que el mercado haya bloqueado la entrada a nuevos competidores y haya eliminado a los rivales para el dominante, éste aumente los precios de nuevo con el objetivo de conseguir elevados beneficios.

La naturaleza predatoria de un precio viene determinada por el sacrificio deliberado que asume la empresa dominante de incurrir en pérdidas a corto plazo, con la intención de eliminar a un competidor o impedir a nuevos operadores el acceso al mercado. En otras palabras, los denominados precios predatorios son aquellos fijados por una determinada empresa para deshacerse de sus competidores y, conseguir  una restricción en el nivel de competencia en un mercado. Es por ello que, esta conducta se puede considerar abusiva ya que se reducen injustificadamente los precios con el objeto de eliminar la competencia de un determinado mercado.

Resulta esencial comprender que una reducción de precios es además un mecanismo para aumentar o activar la demanda, y por consiguiente el nivel de competencia. Y esto en un primer momento, puede hacernos pensar que va a ser el consumidor el gran beneficiado, pero a largo plazo vemos que no será de ese modo. Evidentemente, cuando el competidor dominante amplié su cuota de mercado y se queda sin rivales directos, podrá aumentar los precios a su conveniencia para lograr su máximo beneficio, en perjuicio del consumidor.

No obstante, una política de precios no es predatoria por el hecho de que imponga unos bajos niveles de precios, sino que al eliminar o disminuir el número de competidores  participantes en el mercado en cuestión, la empresa dominante pudiera incrementar los precios en el futuro. Por ese motivo, antes de calificar un precio de predatorio, debemos ver si el coste de producción del producto es inferior al precio establecido, y que posteriormente la empresa consiguiendo aumentar su cuota de mercado los vuelva a subir. Esto es al fin y al cabo determinar si una reducción de precios favorece la competencia o si por el contrario la perjudica.

Tampoco toda política de precios por debajo del coste de producción del producto debe ser considerada abusiva o predatoria, ya que en algunos casos pueden ser necesarias para mantenerse como competidor cuando dadas las circunstancias del mercado, algún factor externo al mismo lo esté perjudicando. Además el hecho de bajar los precios supone una táctica que puede buscar otros efectos dentro del mercado o que responde a otras circunstancias. De ese modo, para que una política de precios predatorios sea efectiva, quien la practique debe estar en posición de dominio, ya que de lo contrario no podría deteriorar en forma significativa el proceso competitivo y generar beneficios a su favor, aunque pudiera afectar el posicionamiento de algunos competidores.

La clave para valorar el carácter predatorio de un precio son los costes variables. Así pues, si el precio aplicado por una empresa dominante es inferior a sus costes variables, será considerado predatorio per se (con independencia de sus efectos en el mercado y de los precios de otros operadores). Si resulta superior a los costes variables, pero inferior a los costes medios totales, deberá valorarse si los mismos forman parte de una estrategia global tendente a la eliminación de los competidores.

Via | Documento Discusión  Decisión de la Comisión de 16 de julio de 2003, asunto COMP/38.233, Wanadoo Interactive

Mas Información| Comisión Nacional de la Competencia , Comisión Europea 

Imagen | Precios Predatorios

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