Historia 


Los orígenes de los EEUU: la fundación de las “Trece Colonias”

Sin duda alguna la exploración americana supuso mucho más que el descubrimiento de un nuevo continente. Supuso el descubrimiento de culturas desconocidas, de territorios por explorar, de oportunidades, etc., así como también supuso un nuevo motivo de conflictos y disputas entre naciones, y cunas de muchas naciones de las que hoy en día protagonizan cualquier mapamundi. Pero lo que nos concierne aquí, Norteamérica, fue un caso más que especial, pues por ejemplo no sigue los esquemas de una colonización organizada, sino que sufre el influjo de diversas causas e influencias. Igualmente el trato con el indígena variará también mucho dado las características tan propias de los pueblos indígenas de Norteamérica. Intentaremos explicar brevemente el proceso de creación de esas Trece Colonias que dieron lugar a los Estados Unidos de América.

Norteamérica fue explorada por los españoles ya en el siglo XVI, como Ponce de León en 1512 por Florida, aventurándose en diversos territorios que hoy conforman los Estados Unidos: Georgia, Tennesse, las Carolinas, etc.
También los ingleses y los franceses se interesaron en Norteamérica, dando lugar a una serie de viajes y exploraciones de los cuales apenas obtuvieron sus frutos en un primer momento, pero que bien sirvieron a ambas naciones para reclamar Norteamérica cien años más tarde de las exploraciones de Giovanni Caboto (John Cabot, bajo bandera inglesa) o de Verrazano y Cartier (bajo bandera francesa).

Durante el siglo XVI apenas tendrán lugar estos viajes y estas expediciones, siendo en el siglo XVII cuando comienzan a fundar colonias y asentamientos firmes. De aquí comenzarán a surgir poco a poco las colonias inglesas en la costa atlántica de Norteamérica, que poco a poco irán consolidándose junto a sus ciudades, siendo auténticos emporios comerciales con plantaciones que generaban ricas producciones de café, algodón, tabaco, o té, junto a factorías de diversa índole.

Representació de John Smith a su llegada a Jamestown

Representació de John Smith a su llegada a Jamestown

La primera de las llamadas “Trece Colonias”, se fundó en 1607 al establecerse, con permiso del rey inglés Jacobo I, un grupo de colonos mandados por la Virginia Company of London, formando Jamestown, en el cual establecieron un fuerte (para resistir los ataques de los nativos), y tras años de duras condiciones consiguieron hacer prosperar el asentamiento y los terrenos de alrededor, siendo hacia la década de los 20 un exportador importante de tabaco hacia la metrópolis inglesa. Esta prosperidad supuso un gran esfuerzo por parte de la compañía promotora, puesto que tras el primer año de vivencia en la región, apenas sobrevivieron sesenta colonos, que se vieron reforzados por el envío de más colonos incentivados por ofertas de la Compañía, como por ejemplo, que por cada colono que afrontase el gasto de trasladar a su familia, se concederían cincuenta acres de terreno para su propiedad.
Entre esos refuerzos no solo habían colonos de grupos sociales cómodos buscando nuevas oportunidades, sino que también se encontraban grupos sociales como niños vagabundos (usados en la recolección del tabaco), o prostitutas.
El éxito de Virginia se vio afianzado con la reunión el 30 de julio de 1619 de la primera asamblea de plantadores de Virginia, que constituyó el primer gobierno representativo de la colonia, la cual pasó a ser colonia real al disolverse en 1624 la Compañía de Virginia.

En su iniciativa de expansión frente a Francia, el rey Carlos I otorgó privilegios y tierras para el asentamiento en los territorios norteamericanos. De estas iniciativas surgió por ejemplo la colonia de Baltimore, que debe su nombre a Cecilius Calvert, primer lord de Baltimore, que allí estableció sus plantaciones, haciendo que estas se expandieran y terminasen conformando la colonia.

El otro movimiento de gran importancia en la fundación de las colonias fue el impulsado por el factor religioso: el puritanismo inglés, los cuales alejándose del catolicismo inglés y del anglicismo que ellos consideraban manchado por el primero (por ello se les conoce como puritanos), marcharon en el buque Mayflower, desembarcando en lo que será Massachussets y fundando el asentamiento de Plymouth, donde convivirían con las reglas puritanas acordadas durante el viaje (Pacto del Mayflower o “Mayflower compact”).
Los “Padres peregrinos”, que es como se les conoce a los miembros de esta expedición, querían llegar a Jamestown, Virginia, y por equivocación se establecieron en Massachussets, donde pasarían un primer año duro debido al clima, las hambrunas, etc. Un año después de llegar, en noviembre de 1621 (llegaron en noviembre del 1620), tras sobrevivir gracias a la ayuda de los nativos cercanos al asentamiento, los cuales les enseñaron a labrar aquellas tierras y les apoyaron en el duro invierno, se juntaron todo a celebrar que seguían en pie. En este momento nace el tradicional “Día de Acción de Gracias”.

Representación de los Padres Peregrinos durante el invierno en Plymouth

Representación de los Padres Peregrinos durante el invierno de su llegada

Desde este punto se fundaron más asentamientos, como Boston (1630), dentro de la misma Massachussets. Pero también se expandieron por la costa fundando nuevas colonias en la región conocida como Nueva Inglaterra, que junto a otras gentes y otros factores pudieron expandirse: Connecticut (1635), Maryland (1634), Rhode Island (1635), Pensilvania (1681), etc.
No obstante, el éxito de Virginia, atrajo la atención de otras gentes europeas que también se establecieron en Norte América, fundando colonias que posteriormente pasarían al control británico. Casos claros son el de Delaware, fundada por colonos suecos, o el caso de Nueva Amsterdam, colonia holandesa fundada en 1626 al comprar la Isla de Manhattan a los nativos, y que en 1664 fue capturada por los ingleses y rebautizada como Nueva York.

A pesar del freno que supuso la Guerra Civil inglesa (1642-1660), la estabilidad posterior impulsó de nuevo el proceso colonizador, y hacia 1733 los ingleses ya habían ocupado y desarrollado sus “Trece Colonias”: New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, y Georgia. Las colonias norteamericanas evolucionaron en los, aproximadamente, dos siglos que separan las primeras exploraciones y las primeras colonias del inicio de la Revolución Americana. Ese desarrollo se refleja en que hacia 1770, las Trece Colonias ya contaban con ciudades desarrolladas y que reflejaban el poderío comercial que suponían para los británicos y para sí mismas: Filadelfia (con cerca de 28000 habitantes), Nueva York, Boston, Charleston, etc.

A pesar de todo, dentro de este desarrollo unas colonias destacaban más, tanto por las actividades desarrolladas (agricultura, pesca, construcción naval, etc.), como por la estabilidad sociopolítica de sus estructuras.
Todas las colonias y ciudades evolucionaron con factores, objetivos, y herramientas similares, por ello que entre las herencias comunes a la mayoría de los estadounidenses de nuestros días se encontrarían las fiestas, religión, costumbres, etc., formando todo en conjunto la base de una sociedad unida por encima del todo y la variedad que las componen.

En colaboración con QAH | Mundo Histórico

Vía| De la Guardia, Carmen., Historia de Estados Unidos, Madrid, Sílex, 2012; Jones, Maldwyn A., Historia de Estados Unidos: 1607-1992, Madrid, Cátedra, 1996

Imagen| John Smith llegando a Jamestown; Padres Peregrinos

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