Salud y Deporte 


Los nuevos penitentes: frente al pecado de correr la virtud de andar

Hará un par de décadas que los norteamericanos inventaron el ‘jogging’ y lo pusieron de moda por el mundo, originando incluso toda una industria en su entorno. Hoy, como consecuencia de los calamitosos joggingefectos para la salud de sus practicantes —sobre todo, para el corazón— está siendo abandonado paulatinamente, pero es sin embargo frecuente encontrar por nuestros parques, calles e incluso carreteras a esta nueva especie de penitentes(*) contemporáneos —solitarios, sudorosos, con cara de sufrimiento y de pocos amigos—, que cuando uno los ve pasar pueden llegar a inducir un sentimiento de compasión.

Cuando el hombre liberó las manos y pudo andar sólo con los pies, comenzó a desarrollar su cerebro, y con él, nuevas habilidades que, salvo la de volar, le han permitido una enorme variedad de actividades físicas. Sin embargo, el ser humano no está hecho para correr, salvo muy limitadamente y sólo durante una muy reducida parte de su vida.

caminarEstudios biomecánicos ponen de manifiesto que con el ‘jogging’ los pies golpean el suelo con una fuerza entre tres y cuatro veces por encima del peso corporal, mientras que al andar la relación es sólo 1-1,5 superior. Caminar se puede hacer durante toda la vida y no produce lesiones, mientras que correr dura poco tiempo y puede generar daños físicos superiores a las posibles ventajas que se supone lograra proporcionar.

Hipócrates

Hipócrates

El padre fundador de la profesión médica, Hipócrates, dijo que “andar es la mejor medicina”. En nuestro tiempo, 2.500 años después, el paseo rápido es el mejor ejercicio físico para perder peso, bajar el colesterol, reducir las patologías asociadas a la hipertensión, retrasar el envejecimiento y el descenso de la capacidad aeróbica, aumentar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio, fortalecer los huesos e incrementar la resistencia. Tal es la “letanía” de la Organización Mundial de la Salud, al respecto.

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Caminar es el modo más sencillo, fácil y barato de ponerse en forma y mantenerla siempre. Y, además, ¡no se le pone a uno cara de penitente!

(*) Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, “penitente es quien hace penitencia” y una de las acepciones de penitencia reza así: “Serie de ejercicios penosos con que alguien procura la mortificación de sus pasiones y sentidos”.

Twitter| @jbanegasn
Más información| España, más allá de lo conseguido, Canal Youtube de Jesús Banegas y Programa radio “Viaje a Serendipia”
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Imágenes| Jogging, portada artículo, sudarHipócrates y caminar

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