Economía y Empresa, Finanzas 


Los nuevos aires en el sector financiero: FinTech o el adiós a la banca tradicional

Llegan nuevos tiempos en el sector financiero, tiempos de reestructuración. Los estragos de la crisis aún se dejan sentir y los bancos, unos de los grandes damnificados, siguen a merced de sus consecuencias. Pero esta vez han dado un paso al frente, un paso cuyas implicaciones no dejan indiferente ni a consumidores ni a empleados del sector.

La revolución tecnológica en la banca

El proceso tiene nombre: “Fintech” (procedente de los términos Finance + Technology). Este reciente vocablo hace referencia al aprovechamiento tecnológico por parte las empresas del sector financiero en aras a una gestión más eficiente en sus procesos.

La forma de concebir el negocio bancario ha cambiado. La banca digital gana terreno en detrimento de la actividad en las típicas sucursales bancarias; BBVA, por ejemplo, ha experimentado desde 2011 una caída del 40% en las transacciones realizadas en oficina, frente al crecimiento en más de un 50% de las operaciones ejecutadas en los canales alternativos (tanto es así que 8 de cada 10 transacciones son realizadas por medios digitales).

FinTech

FinTech: revolución tecnológica en el sector financiero

Ante esta situación, lo cierto es que carece de sentido mantener el mismo número de sucursales bancarias. BBVA, todavía sin planes a corto plazo, sí estima el cierre de dos tercios de sus oficinas, pasando de las 3.800 actuales a 1.000.

Las nuevas medidas Banco Santander

Quien sí ha dado ya el paso adelante es su rival, el Banco Santander. El mayor grupo financiero español ha anunciado el cierre de las oficinas que cuenten con entre uno a tres empleados (unas 450 por el momento, de un total de 3.467), sin que ello suponga el abandono del grupo de las poblaciones en las que actualmente está presente.

En su lugar, se instaurarán las llamadas “macrosucursales”, esto es, locales con 8 empleados destinados en su mayor medida al asesoramiento financiero y a facilitar la transaccionalidad con los servicios multicanal. El objetivo no es otro que la vinculación del cliente: un nuevo cliente que realiza sus gestiones bancarias desde su dispositivo electrónico (ahorrándose las tediosas colas de las cajas, los posibles fallos técnicos de la oficina, e incluso el camino hasta ella), que sabe lo que contrata y que sólo acudirá a las éstas en busca de asesoramiento de productos más complejos. ¿Y cómo ayuda la macrosucursal en este objetivo? La respuesta es fácil si se considera que la vinculación se consigue a través de productos con asesoramiento (hipotecas, créditos, fondos…) que implican compromisos a medio/ largo plazo.

Por ahora todas las medidas están dirigidas a la filial española y a su centro corporativo, donde se ya se estudia la extinción de aquellas divisiones no estratégicas o con escasa aportación de valor. La nueva senda de reestructuración incluye un refuerzo las áreas de innovación, cumplimiento y regulación, una modernización de la red de cajeros, la reducción significativa de los mandos directivos y la indudable reducción de plantilla que el cierre de oficinas lleva aparejada.

Aún sin cifras concretas de los recortes (las estimaciones barajan entre 1000 a 2500 bajas) el banco ya ha iniciado el proceso negociador con los sindicatos. Sin intención por parte del grupo de que desemboquen un ERE, todo indica que dos son las vías para los afectados: su movilización o traslado o la salida vía prejubilaciones.

No al ERE Banco Santander

No al ERE Banco Santander

Las causas del cambio

Tal y como se apuntaba en líneas anteriores, el contexto económico y financiero es el principal causante de los retos a futuro del sector. La presión sin piedad con tipos cercanos a cero supone un recorte sustancial sobre el margen de intereses, la principal fuente de beneficios del banco -de hecho, en 2015, éste decreció en España más del 5%-.

Por otro lado, las exigencias regulatorias impuestas desde Europa con el objeto de prevenir contagios a los contribuyentes supone un fuerte esfuerzo para el sector, que ha de destinar un porcentaje de su actividad a la creación de “colchones” financieros, los cuales asegurarían al cliente la recepción de sus activos en caso de dificultades. La revolución digital, los nuevos competidores o la gestión de los activos de mala calidad -derivados de la explosión de la burbuja inmobiliaria- constituyen otras razones de peso para los cambios bancarios que empiezan a tomar forma en estos días.

Panorama futuro

¿Cómo se dibuja pues la banca en un futuro?

En primer lugar, y en lo que respecta al Santander, nuestras calles asistirán a la clausura de numerosas sucursales tradicionales, a la vez que aumentarán las macro oficinas (unas 350 al año) llegando a 1.000 en 2018.

Nuevos tiempos en la banca

Nuevos tiempos en la banca

Continuando con datos estimados, un estudio realizado por Citigroup sobre el proceso de FinTech anuncia que cerca de dos millones de empleos del sector financiero se perderán en todo el mundo durante los próximos diez años. Con los cierres de oficinas proyectadas hasta ahora, España tendrá menos oficinas que las existentes en 1983. Aunque parezca un atraso, supone todo lo contrario, y dibuja la configuración de un nuevo perfil de consumidor que tiende a ser más independiente, centrando su relación con la banca a través de medios tecnológicos.

Nuevos tiempos y nuevos retos…Parece que FinTech dejará de ser muy pronto un término desconocido.

 

Vía| El Economista

Más información| Expansión, El Confidencial 

Imagen| FinTech, Elaboración Propia, Nuevos tiempos en la banca

En QAH| Desgranando las nuevas políticas del Banco Santander (I)(II)Long-Term Capital Management: la primera quiebra financiera moderna

 

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