Salud y Deporte 


Los marcapasos: La velocidad de la vida (II)

Casi todos nosotros hemos oído hablar de los marcapasos, podemos conocer a personas que los portan e incluso es posible que uno haya sido implantado a un familiar cercano pero, en cambio, nos surgen muchas dudas a propósito de ellos:

¿Qué son? ¿Cómo funcionan? ¿Para qué sirven? ¿Me van a desintonizar la radio?

Marcapasos artificial

Marcapasos artificial de la casa Medtronic, junto a St. Jude las más usadas

Pues bien, los marcapasos son sistemas artificiales de estimulación cardíaca que se componen de un generador y de uno o más cables o electrodos dependiendo de la alteración de ritmo del corazón que padezcamos. El tamaño el generador es de unos 6 o 7 centímetros y es una caja metálica cerrada herméticamente que contiene circuitos electrónicos y una pequeña pila que suministra la energía necesaria para que funcione correctamente. La caja del generador se coloca bajo la piel en la zona próxima a la clavícula. Los electrodos van insertados, generalmente, desde la vena subclavia hasta alojarse en la aurícula y ventrículo derechos donde realizan su función. Su principal objetivo es lograr que el corazón vuelva a latir lo más parecido posible a uno sano sin alteraciones y para ello detecta si el pulso es más lento de lo normal. En estos casos, genera un impulso eléctrico que se transmite por los electrodos al corazón, saltando las vías dañadas o anormales y  recuperando una frecuencia cardíaca apropiada. Los impulsos, como en el paciente sano, no son percibidos por el paciente.

Algunos marcapasos específicos también detectan patrones eléctricos potencialmente dañinos como las taquicardias ventriculares o las fibrilaciones ventriculares y generan un choque eléctrico que “rompe” la desorganización eléctrica y restaura el ritmo normal. Se implantan en pacientes con riesgos de muerte súbita por arritmias.

Respecto a la intervención en sí, se realiza en quirófano con el paciente despierto aunque anestesiado localmente en la zona donde se va a colocar para evitar el dolor de las punciones y la fijación por la sutura. La gran ventaja de esta cirugía es que es muy poco invasiva y su recuperación es rápida, pudiendo ser dados de alta en situaciones óptimas a las pocas horas de la intervención. Por otra parte, el paciente también puede reiniciar su actividad diaria normal en un corto periodo de tiempo solo limitada por el estado general y la edad del portador del marcapasos pero con la gran ventaja de que los síntomas que tenía –síncopes, mareos, fatiga, palpitaciones– habrán desaparecido.

Situación anatómica del marcapasos

Situación anatómica de un marcapasos bicameral, obsérvense los dos cables

Cada alteración específica del ritmo, así como el estado general de cada paciente, requiere un tipo de marcapasos en particular. Los generadores más sencillos son los denominados unicamerales –ya que solo tienen un electrodo y está alojado en una única cámara cardíaca– que a su vez pueden ser ventriculares o auriculares –siempre en el derecho–.

Los llamados bicamerales o secuenciales son más complejos y constan de dos cables –uno en aurícula y otro en ventrículo derechos–, generalmente se reservan para patologías más difíciles o con varias alteraciones juntas –ejemplo: arritmia + bloqueo de rama–.

Los marcapasos de última generación se llaman tricamerales y poseen tres cables, situándose el último en el ventrículo izquierdo mediante una circunvalación a través de seno coronario y con una técnica de colocación más complicada. Solo se usan en pacientes con una insuficiencia cardíaca severa.

Todos los tipos de marcapasos actuales disponen de un mecanismo de detección del ritmo que permite subir o bajar la frecuencia de estimulación según el ejercicio o la actividad que esté realizando el paciente, incluso pueden estar programados para inhibir su propia estimulación si el paciente tiene un ritmo nativo apropiado. Pero en lo que a tipos se refiere, los marcapasos se clasifican en relación a los siguientes parámetros:

  • Cámara estimulada: aurícula (A), ventrículo (V) o ambos (D, de dual).
  • Cámara sensada: aurícula (A), ventrículo (V) o ambos (D).
  • Modo de respuesta: inhibirse (I), inhibirse y excitar (D).

Los marcapasos más utilizados en la actualidad son los VVI –estimula ventrículo, sensa ventrículo y se inhibe cuando el paciente produce un ritmo nativo adecuado– y los DDD –estimula aurícula y ventrículo, sensa ambos y actúa inhibiéndose o excitando–.

Los últimos modelos poseen una respuesta ponderada al ejercicio de forma que detectan de forma inteligente si la actividad del paciente es alta o baja y disminuyen o aumentan su frecuencia estándar gradualmente, van identificados con la letra R; en cambio, los más antiguos solo tienen capacidad de disparar a una velocidad mínima generalmente hacia los 75 lpm y una máxima de en torno a los 140 lpm según la recomendación del cardiólogo que realiza el seguimiento.

En casos extremos donde hay riesgo de producirse muertes súbitas por degeneración de taquicardias ventriculares a fibrilación ventricular, es necesaria la implantación de desfibriladores que detecten estos ritmos patológicos y respondan provocando una cardioversión eléctrica o choque; son los DAI o desfibriladores automáticos implantables.

Evolución del marcapasos de la casa St. Jude

Evolución del marcapasos de la casa St. Jude, sorprendente el modelo e 2013 del tamaño de una moneda de 1 euro

 

Vía|Servicio de Cardiología de la Fundación Hospital de Jove, Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Central de Asturias.

Imágenes|Marcapasos, AnatomíaStJude

En QAH|Los marcapasos: La velocidad de la vida (I), Los marcapasos: La velocidad de la vida (III), Muerte súbita cardíaca: Un enemigo invisible y letal

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