Cultura y Sociedad, Historia 


Los jenízaros: guardia pretoriana del Sultán

JENÍZAROS MARCHANDO HACIA LA BATALLA

Jenízaros marchando hacia la batalla

Desde estas líneas queremos aprovechar el reciente aniversario de la batalla de Lepanto para referirnos a los llamados jenízaros, guardia pretoriana del Sultán y principal cuerpo de élite dentro del contingente otomano que tomó parte en «la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes ni esperan ver los venideros». Infantería temible e implacable en el combate cuerpo a cuerpo, su origen se remontaría al primer tercio del S. XIV y, más concretamente, al reinado de Murad I. Dependiente hasta la fecha de los ejércitos señoriales que, en función de las cláusulas del vasallaje feudal, venían prestándole sus servicios –en ocasiones con un coste excesivamente elevado–, el sultán decidió dar forma a su propia milicia y conferirle un carácter exclusivo.

En términos militares, al frente de los jenízaros se situaba el ağa o comandante. Dentro de los mismos, cada grupo tenía su propio emblema, estandarte y banderas. En cuanto a las armas, existía una gran variedad. Si bien, en un principio, predominaron las hondas y los arcos, el desarrollo de las armas de fuego, propio de la Edad Moderna, no fue ajeno a estos soldados que pronto pasaron a incorporar pistolas y mosquetes.

Los jenízaros eran famosos por su crueldad

Los jenízaros eran famosos por su crueldad

Conocidos por su ferocidad en el combate, los jenízaros dejaron pruebas de su valía como guerreros en todos los frentes que el Imperio otomano mantuvo abiertos durante los siglos XV, XVI y XVII. Su arrojo y, fundamentalmente, los excelentes resultados que se derivaban de su intervención en batalla, terminaron confiriendo a esta milicia un prestigio extraordinario. Tanto fue así que muchos miembros de las grandes familias nobiliarias y aristocráticas del mundo musulmán no dudaron en alistarse en sus filas.

Poco a poco y a consecuencia de sus habilidades guerreras, los jenízaros fueron ganando cada vez más fuerza en el ámbito político. Esta circunstancia obligó a los sultanes, temerosos ante un poder fáctico de tales dimensiones y deseosos de mantener su posición y hegemonía, a disolver este cuerpo que tanta gloria había dado al Imperio otomano en tiempos anteriores. Desaparecieron definitivamente en el S. XIX.

 

En colaboración con QAH| Historia Rei Militaris

Vía| SÁEZ ABAD, R. (2013): El sitio de Viena, 1529. Zaragoza: HRM Ediciones.

Más Información| NICOLLE, D. (1995):  The Janissaries. Londres: Osprey Publishing.

Imagen| Jenízaros marchando hacia la batallaLos jenízaros eran famosos por su crueldad.

 

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