Historia 


Los héroes y la última paloma del fuerte Vaux

Interior del fuerte Vaux en 1916

Interior del fuerte Vaux en 1916

El fuerte Vaux fue construido a finales del siglo XIX y fue mejorado varias veces hasta 1911. Este enclave francés se vio envuelto en la terrible batalla de Verdun, en la Primera Guerra Mundial. Situado estratégicamente a unos 300 metros de altitud estaba bien dotado de efectivos y resistió durante tres meses el asedio alemán, hasta que llegaron los primeros días de junio de 1916.

Los alemanes descargaron durante aquellos meses sus bombas contra el fuerte dañándolo de manera importante, aunque los corredores interiores se mantenían en buen estado y eso permitía a los franceses resistir. Entre aquellos hombres que resistieron memorablemente, guarda especial relevancia el oficial al mando, Sylvain-Eugene Raynal. Él dirigió a la tropa que una y otra vez rechazó las embestidas alemanas, hasta que la situación fue insostenible.

Sin agua potable, sin munición, enfermos y sin medicinas y sin apenas alimento, la resistencia francesa estaba condenada al fracaso sin ayuda del exterior. Aquella ayuda fue demandada repetidamente por Raynal a través de palomas mensajeras, que volaban desde Fort Vaux hasta su destino con cada vez peores y desesperadas noticias.

La última de aquellas palomas mensajeras fue enviada el 4 de junio y en el mensaje Raynal ya indicaba que era su última paloma, por lo que no sería capaz de dar más noticias sobre su situación, dejando claro por otra parte que en aquel momento era más que complicada y que no resistirían mucho más sin ayuda. La paloma llegó a su destino, aunque falleció poco después al llegar herida por el gas tóxico de las granadas alemanas que había inhalado y por el esfuerzo realizado.

Sylvain-Eugene Raynal

Sylvain-Eugene Raynal

El 8 de junio Raynal no vio otra salida que rendir el fuerte Vaux, pero la resistencia de los franceses fue admirada incluso por los alemanes, que les rindieron honores. Hasta el príncipe heredero alemán quedó impresionado por aquellos hombres y en especial por Raynal. No sólo lo felicitó, sino que le entregó la espada capturada de otro oficial francés ya que la de Raynal se había perdido en la batalla.

Todos habían demostrado bravura y esfuerzo. Habían combatido en pasillos subterráneos entre el hedor insoportable de cadáveres en descomposición, bajo un continuo bombardeo y sin apenas suministros. También las palomas mensajeras. Aquella última paloma recibió la Legión de Honor francesa, la condecoración más alta que otorga este país.

En colaboración con QAH| Curistoria

Vía | La Primera Guerra Mundial, de Martin Gilbert

Imagen| St. Georges, History of War

En QAH| ¿Cuál fue el plan de ataque alemán durante la Primera Guerra Mundial? El Plan  Schliffen; Entre Cambrai y Amiens: Confusión en el mando, 1918; El palomo soldado que resultó decisivo en la II Guerra Mundial

 

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